El Procurador del Común insta al Ayuntamiento de León a medir mejor el tráfico y velocidad del cruce de Michaisa
El Procurador del Común de Castilla y León insta al Ayuntamiento de León a mejorar la comunicación con la Junta Vecinal de Armunia después de que el Consistorio pasase un año y medio ignorando a la pedanía para mejorar su seguridad vial, especialmente en el conocido como cruce de Michaisa, uno de los puntos negros del municipio leonés. También reclama el Procurador que el Ayuntamiento realice una medición objetiva del tráfico en estas zonas, después de que en los informes elaborados por el Consistorio se reflejase que la seguridad e infraestructura vial era suficiente.
No es la primera vez que la Junta Vecinal de Armunia denuncia el vacío administrativo por parte del Ayuntamiento de León y esta vez es el Procurador del Común quien resuelve que se ha vulnerado la obligación legal de resolver la solicitud en plazo y sin colaboración entre administraciones.
Todo ello después de que la Junta Vecinal de Armunia presentase una queja ante el Procurador del Común poniendo de manifiesto que la pedanía, en repetidas ocasiones e incluso mediante una reunión presencial con el alcalde de León, había reclamado un informe técnico de seguridad vial sobre la pedanía, pero especialmente sobre la rotonda de Michaisa, la calle Calvo Sotelo y la calle Juan Nuevo.
La Junta Vecinal tuvo que acudir al Procurador del Común después de múltiples escritos registrados, requerimientos formales, reuniones institucionales y reiteradas peticiones ignoradas y solo tras la intervención del Procurador, el Ayuntamiento emitió finalmente un informe y una respuesta administrativa. Un año y medio después la pedanía no había obtenido una respuesta que en cambio el Ayuntamiento sí hizo llegar al Procurador del Común.
Cuando el Procurador del Común solicitó información a la Entidad local, esta aportó dos informes técnicos elaborados en diciembre de 2025, uno de la Técnico Municipal de Tráfico y otro de la Policía Local, en los que se concluía que “la infraestructura existente en las vías afectadas era suficiente desde el punto de vista de la seguridad vial, atendiendo a los datos de siniestralidad de los últimos años”.
Según retrataban los informes, y ahora hace público el Procurador, la Comisión Informativa de Seguridad Ciudadana y Movilidad del Ayuntamiento de León había acordado trasladar su contenido a la Junta Vecinal, sin adoptar medidas adicionales ni prever ningún mecanismo de seguimiento. El Procurador valora que, aunque los informes técnicos abordaban “de forma razonable” las cuestiones planteadas por la Junta Vecinal, el retraso de más de un año en responder a la Junta Vecinal “vulneraba la obligación legal de resolver en plazo y los principios de colaboración entre administraciones”.
Además, valoró que la respuesta municipal no era del todo satisfactoria, porque los propios informes reconocían problemas de exceso de velocidad y, sin embargo, el acuerdo adoptado no preveía ningún mecanismo de seguimiento ni de revisión.
Por ello, el Procurador insta al Ayuntamiento a que “estableciera un cauce formal y periódico de información con la Junta Vecinal sobre la evolución de la seguridad vial en la zona”, y pide la realización de “mediciones objetivas” de velocidad e intensidad de tráfico, teniendo también en cuenta la presencia cercana de una zona escolar, un centro de mayores y una iglesia.
“Ha tenido que ser el Procurador del Común quien recuerde al Ayuntamiento de León que las administraciones públicas tienen la obligación de responder, colaborar y actuar cuando está en juego la seguridad de los vecinos”, valora la Junta Vecinal tras conocer la resolución del Procurador del Común. “Se debe recordar que Armunia no pide privilegios, sino algo mucho más básico: ser escuchada y tratada como un igual entre los barrios y pedanías de la ciudad leonesa”, reclama.