El incendio de Murias de Ponjos se perfila como el más grave del año en la provincia de León y desaloja seis pueblos

Trabajos de extinción en el incendio de Murias de Ponjos, ya cercano a la carretera.

Sara Lombas

24 de julio de 2026 21:17 h

El incendio forestal activo desde el miércoles en Murias de Ponjos, en el municipio leonés de Valdesamario en la comarca de Omaña, se ha convertido ya en el más grave de la provincia de León desde que comenzó la temporada de riesgo alto de incendios. Según el sistema Copernicus, el área afectada por este incendio se aproxima a las 2.700 hectáreas y se convierte en el más amplio de lo que va de temporada en la provincia.

El foco originado de forma accidental el pasado 22 de julio sigue en el nivel máximo de riesgo (IGR 2) y mantiene desalojados desde la madrugada del viernes a los vecinos de las localidades de Andarraso, Rosales y Folloso. En este día se han sumado los desalojos de Ponjos, Trascastro e Inicio Los vecinos desalojados han pasado la noche en las escuelas de Riello, habilitadas como punto de acogida.

La declaración del IGR 2 implica que el incendio puede poner en riesgo a personas y bienes y obliga a adoptar medidas extraordinarias de protección civil. La Junta justifica la decisión por la amenaza seria a poblaciones, una de las circunstancias previstas para activar este nivel de gravedad.

A pesar de que a lo largo de la noche entre el jueves y el viernes las condiciones meteorológicas y los trabajos nocturnos de extinción mejoraron la situación del incendio, las llamas han continuado activas y en el nivel más alto de riesgo, hasta afectar a una superficie cercana a las 3.000 hectáreas. De hecho, el humo es visible incluso desde la capital leonesa.

Las llamas se acercan a la carretera que conecta Camposagrado con Torre del Bierzo (LE-460), desde la que trabajan los efectivos como línea de control con el objetivo de cerrar el permímetro y defender la localidad de Ponjos, que se encuentra al otro lado de la carretera. La esperanza de los equipos de extinción es poder contener el fuego en el río Valdesamario.

Una treintena de efectivos del operativo antiincendios trabajan en la extinción de este foco, entre ellos varios del Gobierno centrl. En total, desde el inicio de las llamas se han trasladado a este foco más de 60 medios.

Nivel medio de riesgo en Quintela

Otro de los incendios que también preocupan es el foco desatado en el municipio de Balboa, en la localidad de Quintela. El incendio, comenzó sobre las 7 horas de la mañana del viernes por unas causas que siguen en investigación. Aunque se había mantenido en el nivel más bajo de riesgo, sobre las 20 horas, el incendio ha subido a un IGR 1, el nivel medio de peligrosidad.

La Junta de Castilla y León confía en la noche y una previsión de alta humedad para controlar las llamas y eliminar puntos calientes tras el buen trabajo realizado por los equipos esta tarde. El viento, con una velocidad de más de 40 kilómetros por hora, ha complicando las labores de extinción de este foco en la comarca de El Bierzo, en el que trabajan una veintena de medios, tres de ellos aéreos, entre los que están integrados parte efectivos del Gobierno.

Mejora Castropodame, pero cuenta con muchos rescoldos

El incendio originado el miércoles en Castropodame, que llegó el nivel más alto de riesgo, ha bajado al nivel medio (IGR 1) durante la tarde del jueves. Los cientos de vecinos de las localidades de Turienzo Castañero y San Pedro Castañero, pudieron regresar a sus casas a primera hora de la mañana del viernes, después de haber sido evacuados el jueves.

El incendio, que ha afectado a un área superior a las 1.000 hectáreas según las estimaciones de Copernicus, se encuentra ya prácticamente perimetrado en su totalidad, aunque el terreno presenta numerosos rescoldos. Por ello, una decena de medios se mantienen en el lugar para vigilar la evolución de estas llamas y evitar su reproducción.

Bajo control

Por otro lado, a los incendios controlados de la provincia de León se suma el de La Baña, que se inició el pasado 22 de julio tras ser intencionado. Ya no cuenta con medios destinados y poco después ya no se contabiliza en la web habilitada por la Junta. Además, se mantiene como controlado el incendio de Caboalles de Arriba, que sigue en perimetración, y ha pasado a estar controlado también el de Requejo y Corus que se declaró el jueves a última hora de la tarde.

Todo ello en un contexto de emergencia nacional, activada por el incendio Burgohondo, en Ávila. La activación del máximo nivel de emergencia supone que la gestión operativa deja de depender de la comunidad autónoma y pasa a estar coordinada por el Estado, al existir una amenaza de extraordinaria gravedad para la población y los bienes. En Ávila se mantienen evacuadas 13.000 personas y confinadas.

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