Más adrenalina acuática en Valencia de Don Juan: medio millón para dos nuevos toboganes gigantes de hasta 90 metros
Ha roto todos los récords de éxito veraniego, convirtiéndose en un referente de todo el norte de España. Pero el 'parque acuático' de Valencia de Don Juan, al sur de la provincia leonesa, quiere demostrar que no tiene techo y apuesta por una nueva inversión para que su gran centro de ocio aumente en experiencias, adrenalina, vértigo y diversión.
El Ayuntamiento de Valencia de Don Juan, tal y como lo anunció el alcalde el verano pasado, ha puesto en marcha ya la contratación para instalar instalación de dos nuevos toboganes acuáticos en la zona de ocio del municipio. El proyecto supondrá una inversión que superará el medio millón de euros, en concreto un precio de licitación a las empresas interesadas que parte de 506.000 euros.
La actuación contempla al unísono la redacción del proyecto -aunque ya se detalla mucho en los pliegos para instalación de los llamados 'toboganes con hidrofrenado y elementos auxiliares', así como la construcción e instalación de los mismos, con un presupuesto base que con IVA asciende en concreto a 505.999,99 euros.
El contrato se tramita mediante procedimiento abierto simplificado y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 25 de marzo de 2026, según la documentación publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
Dos toboganes de gran altura, gran caída y largo recorrido
El proyecto prevé la construcción de dos grandes toboganes que partirán desde una altura nunca vista en las instalaciones actuales: una plataforma elevada a 12 metros de altura. El emplazamiento elegido es en el sureste del actual tobogán rápido y de la piscina de olas, dentro de lo que hace pocos años era todavía el campo de fútbol. Actualmente el espacio está ocupado por una zona verde y elementos de esparcimiento, por lo que las obras incluirán movimientos de tierra, cimentaciones, canalizaciones hidráulicas y eléctricas, pavimentación y restauración del entorno.
Uno de los toboganes tendrá un recorrido recto de al menos 40 metros de largo en descenso, mientras que el segundo, el que más dará que hablar, alcanzará al menos 90 metros de longitud. La sensación principal de este último serán dos bucles que harán que los usuarios den un giro de 360 grados en ambos recodos, rodeando parcialmente al otro tobogán para crear un recorrido todavía más espectacular.
Ambos se diseñarán de tipo tubular, con algunos tramos abiertos y otros cerrados para mejorar la experiencia de los usuarios y garantizar la iluminación interior suficiente. Estarán fabricados en fibra con tratamientos específicos para reducir la fricción y aumentar la durabilidad, destacan también los pliegos.
Un usuario cada 20 segundos
Las cifras iniciales estiman que el conjunto de los dos nuevos toboganes tendrá capacidad para al menos 360 usuarios por hora, con una frecuencia estimada de un usuario cada 20 segundos en cada tobogán. Para ello, las nuevas atracciones se apoyarán en una torre o plataforma estructural que se alzará 12 metros, equipada con escaleras, barandillas y sistemas de control de acceso para que los socorristas y encargados puedan regular el aforo de la instalación.
El diseño está abierto a más ampliaciones futuras, en concreto la estructura podría albergar hasta dos toboganes más en el futuro, uno a la misma altura de 12 metros y otro a una cota intermedia de seis metros, ampliando así todavía más y sin grandes costes añadidos la capacidad del parque acuático.
Además, dentro de la propia estructura se integrará una sala técnica para el sistema de bombeo, filtrado y tratamiento del agua, junto con depósitos de compensación y equipos de control para garantizar las condiciones sanitarias del circuito.
Para cuando se abran las ofertas de las empresas interesadas en su construcción y se adjudiquen las obras, el plazo para poder ejecutarlas será como máximo de seis meses desde la firma del contrato, incluyendo un primer mes para la redacción y aprobación del proyecto técnico definitivo, lo que no permite garantizar a priori que las dos nuevas y vertiginosas atracciones puedan estar en funcionamiento para este verano de 2026.
Tras su puesta en servicio, la empresa adjudicataria deberá encargarse también del mantenimiento preventivo y correctivo durante la primera temporada de funcionamiento, hasta el final de ese verano, rezan los pliegos. Finalmente, la instalación contará además con tres años de garantía para la obra y los equipos, con requisitos técnicos y ensayos de seguridad previos a su apertura al público. Un público siempre fiel al parque acuático de Valencia de Don Juan, que proviene cada vez más incluso de otras provincias y autonomías, como Asturias, Galicia o Cantabria, y que hacen de este lugar un epicentro esencial de la diversión veraniega de la provincia de León.