El amplio terreno del macroproyecto de plantas energéticas de La Robla Green en la Montaña central de León se urbanizará por consenso y sin expropiaciones ni imposiciones. Así lo ha determinado una nueva decisión de la Junta de Castilla y León sobre este proyecto que impulsa formalmente la empresa Desarrollos Renovables Abies SL en nombre del grupo empresarial Reolum para la producción de electricidad renovable, calor a partir de biomasa agrícola y e-metanol, con una inversión estimada de 371 millones de euros.
En concreto, tal y como publica hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández, aprueba definitivamente el proyecto de actuación con determinaciones completas de reparcelación y de urbanización “por el sistema de concierto” de este proyecto, que además está protegido por la administración autonómica con su aprobación como Proyecto Regional en el municipio leonés de La Robla.
Esto significa que Medio Ambiente asume que los propietarios y titulares de los derechos de los terrenos elegidos para la implantación de las plantas, en el polígono El Crispín de La Robla, serán los que se pongan de acuerdo para reorganizar sus parcelas de la manera que convenga al proyecto en cuanto a la redistribución del suelo, asumiendo además los costes de urbanización, es decir, de viales, zonas verdes o servicios públicos como alumbrado o alcantarillado. Una decisión que se comunicará tanto al Registro de la Propiedad como a quienes hayan presentado alegaciones a esa urbanización de la zona. Una urbanización que hace escasas semanas también recibía el visto bueno ambiental con su aprobación por parte de la misma Consejería, asegurando que no tendrá un impacto significativo en la zona.
Por último, esta decisión final de la Junta de Castilla y León permite ya dar el banderazo de salida a la ejecución misma de las primeras obras de urbanización de toda la zona, “una vez adquirida la condición de urbanizador con carácter definitivo”, se recoge en el Boletín, lo cual significa que se han allanado todos los procedimientos posibles. La decisión fue adoptada el pasado 27 de diciembre de 2025, en plena Navidad.
La Robla Green está formada por dos instalaciones punteras que trabajan sinérgicamente, que son ‘Roblum’, la primera planta de generación de energía verde con balance negativo en CO2 que ha conseguido a partir de la combustión de biomasa de restos agrícolas; y La ‘Robla Nueva Energía’, la mayor planta de e-metanol verde de Europa en cuyas instalaciones el CO2 extraído de la planta de biomasa se mezcla con el hidrógeno verde producido mediante electrólisis del agua, a través de energía eléctrica renovable, para dar lugar al e-metanol verde, un producto neutro en emisiones de CO2, no contaminante del agua y que se mantiene en estado líquido a temperatura ambiente.
Este proyecto se complementa, además, con otro con el que estará interconectado, en el polígono industrial de Villadangos del Páramo, con 341 millones de euros de inversión estimada, para formar lo que se ha denominado el 'Valle Leonés del Hidrógeno Verde'. Esa interconexión será física y real, a través de dos conductos subterráneos tubulares de 37 kilómetros de longitud. A través suyo, hasta 200.000 toneladas anuales de COâ no utilizadas en La Robla serán transportadas bajo tierra hasta Villadangos, donde se emplearán en la producción de 140.000 toneladas al año de e-metanol verde, un combustible llamado a desempeñar un papel estratégico en la descarbonización del transporte pesado, especialmente el marítimo y el aéreo, así como en la industria química.
De forma complementaria, se construirá un segundo ducto con capacidad de almacenamiento de hidrógeno de hasta 12 toneladas, que permitirá interconectar electrolizadores y unir los polígonos del Crispín en La Robla y Villadangos del Páramo, una solución “pionera en el ámbito del hidrógeno”, remarca Reolum.