A propósito del búnker de Caja España y la Agencia de Salud
Se nos fue a la nada nuestra Caja de Ahorros, en última instancia Caja España, cuando, en falso e inducido postureo empezó a jugar para ser emporio de un ente autonómico tan ficticio como la idea aglutinadora de gentes y tierras sobre la que se vienen empecinando los políticos autonomistas.
Gentes de León, gentes de Castilla y las respectivas tierras. Dispares en edad, en guerras históricas, en momentos y en vicisitudes. ¡Cada cual los suyos! Y además rompiendo toda idea de paralelismo. Queriendo ignorar algunos que no hay pegamento que pueda fundir lo sentimental, ni tan siquiera confundir paisanaje y paisaje de una y otra región, haciéndonos mirar por un estrafalario anteojo con empuje dinerario.
Vamos al hoy desde un sencillo recordatorio. El Portillo, un hito a destacar en la antesala de Legio. Y en tal empeño bajemos de memoria por la N-601, o con el recuerdo que viene a ser lo mismo, partiendo desde altozano sobarribano donde un antiguo crucero era linde con Valdelafuente, hoy ubicado ante San Marcos.
En la misma mano, un poco más adelante y colocado sobre un gran montón de grandes piedras estuvo unos años, no pocos, una obra de Víctor de los Ríos, conocida como 'Quijote pensante', que le había sido encargada por nuestra Caja. Estatua que hoy, felizmente restaurada, está instalada en otro lugar en el campus de Vegazana, donde sigue pensando en tantas cosas perdidas por los leoneses, hoy con el añadido de la salud que pretenden, en buena lid, controlar la ULE y el Ayuntamiento legionense.
Siguiendo la ruta, no tardaremos en encontrar a nuestra izquierda, y no a pie de arcén, sino bien remetido, el que se ha dado en llamar búnker por aquello que se decía que alojaba los sensibles cerebros telemáticos de nuestra Caja.
Ya vacío el edificio de cerebros de toda índole, sobre él planeó, poco ha, la mirada de la Agencia Eeroespacial, que no pudo aterrizar. Y ahora para la de la Salud (Agencia Estatal de Salud Pública), siempre un misterio a conservar, se le ha vuelto a tener en cuenta. Por supuesto con saludable intención para el futuro sanitario, académico y económico de León.
No fue el primer inmueble de nuestra Caja en encontrar espacio en tales pagos, dado que en su proximidad, en declive y camino, estaba el edificio de La Obra Social Santa Isabel, dando un gran servicio a una faceta de enfermos, mentales en este caso, de difícil encaje social.
Cómo no recordar el agudo y alto obelisco, que enhiesto estaba en el perimetral cerramiento y entrada de Santa Isabel, luciendo un escudo de León retroiluminado. ¿Quién dio la orden de derribarlo? Lo ignoro: tal vez podríamos decir que se fue por el sumidero autonómico con nuestra entidad bancaria.
Poco más delante un excelente grupo colegial, obra también de la Caja, que nos recordaba cómo el dinero leonés revertía en León, entrábamos en Puente del Castro. Sí, ése, el de los Judíos, que dio apellido a una urbe extraLegio. Un Castro que se viene estudiando a retazos estudiantiles y a pleno sol veraniego y vacacional. Se sabe poco, si uno no se mueve en ese escenario de arqueología para la historia, y ha de nutrirse de las escasas noticias aparecidas en los medios. Va lento esto.
Largo preámbulo, pero estimo que conveniente por su rodadura concomitante, a fin de hablar de la Agencia de la Salud a la que optamos. Donde van a competir bien conjuntados, y con banquillo, el Ayuntamiento, la ULE , el Colegio Oficial de Veterinaria con el buen hacer de sus profesionales de ayer y de hoy. Para la ubicación pusieron la mirada en el citado búnker. Estupendo lugar, formidable misión, con una salvedad que no debe asustarnos: Unicaja es la heredera por gestión bancaria oportunista del citado edificio, tema del que ya se habló, en la otra ocasión. ¡Y accede, aunque todo se nos ha ido yendo de las manos!
En esta nueva y distinta cita concursal es mucho menor el número de oponentes a León. Mas, es dura la competencia: Granada, Zaragoza, Barcelona, Oviedo, Toledo, Salamanca, Lugo y Murcia. Al parecer la presencia de Salamanca interesaba más a la Junta que otra cosa, por ello no se recataban en decir que la apoyarían, no debe extrañarnos, siempre para ponernos a los leoneses de León la cosa más dudosa. El Ayuntamiento salmantino desistió.
León con su prestigiada Facultad de Veterinaria, supone un referente nacional y la lista de disciplinas con investigadores y docentes es larga, Biología… etcétera. Lo mismo que empresas biofarmacéuticas que también elaboran medicamentos, vacunas, e investigan, que robustecen la candidatura. Todo un ecosistema científico se ha dicho. Si esto no es tenido en cuenta estaremos sin duda ante una gran injusticia biosanitaria, o una falta de planificación didáctica de un favorable y atractivo palmarés. ¿Y el interés político de los colaboracionistas con el ente autonómico dónde se ha reflejado?
La solución se anunciará, dicen, con fecha máxima del 17 de febrero.