El estancamiento de la UPL en las autonómicas 2026: sube en votos en El Bierzo, Zamora y Salamanca... pero no despega en León

Papeletas y cabina en el colegio electoral de la Delegación de la Junta en Eras de Renueva, León.
18 de marzo de 2026 08:30 h

No se puede decir que el leonesismo haya bajado en las elecciones autonómicas del 15M porque ha subido (a falta del Censo de Residentes Ausentes, el famoso CERA) en dos mil votos, aunque si se mide en términos relativos ya que subió la participación en la provincia de León tiene menos representación. Por poco (0,33 puntos) pero es menor que en 2022. Y eso que sí ha obtenido representatividad más en los comicios en toda la comunidad autónoma, ya que sube 0,07 puntos para conseguir un 4,34% de los votos, cuando en 2022 tenía un 4,28%.

Una situación paradójica que se resume en decepción, porque no consigue el que todos creían que era posible cuarto procurador (bastante es que se quedan con los tres que consiguieron por sorpresa hace cuatro años) y tampoco alcanza el 5% de representación necesario para tener grupo propio en las Cortes. Lo que sumado a que Soria YA se ha quedado en uno... impedirá que vuelvan a repetirlo más que todos, junto con Por Ávila... en el grupo mixto.

La UPL se ha encontrado con un resultado inesperado que no vaticinaban las encuestas, ya que parecía que todas indicaban que podría alcanzar el cuarto e incluso ganar en la provincia de León. Alguna muy sobrada incluso aumentaba la horquilla al quinto, lo que unido a que casi siempre las encuestas minusvaloraban la fuerza de los leonesistas hizo creer a la gran mayoría que estaba casi cantado aumentar ese procurador y se podía llegar al 5%. Al final nada de eso fue así, e incluso ganó el PSOE y le adelantó el PP, dejando al principal partido leonesista en la tercera posición de nuevo en la provincia de León, que repitió los mismos resultados que en 2022 en procuradores: cuatro cada uno socialistas y populares, tres para los leonesistas y dos para los de Abascal.

El principal problema del resultado electoral de UPL es la gestión de las expectativas, al igual que le ha pasado a Vox. Quedarse por debajo de lo previsible, que incluso concedían como posible sus rivales políticos, requiere un análisis reposado y afinado de lo que pasó. El primer aprendizaje es que gestionar suele costar votos, muchos si se penaliza o pocos por quizás un exceso de confianza o que siempre se 'pisa algún callo'.

La principal pérdida de UPL se debe a San Andrés del Rabanedo donde pese a logar un notable 25,3% de los votos, con 3.741, le supuso perder más de un millar de votantes respecto al 2022. La gestión municipal de San Andrés, siempre bajo la polémica, ha podido tener influencia en el resultado. Ayuntamientos bajo su gestión también se dejaron algunos pocos de votos aunque los resultados fueran ganadores de forma sobrada como Sariegos, Santa María del Páramo o Cistierna, por citar algunos donde son alcaldes sus principales dirigentes. En León ciudad la caída fue de menos de un punto pero la ganancia de votos del PP le hizo no ser el partido más votado, como en 2022, y con la sensación de haber tocado techo electoral con el 28% de los votos.

La demoscopia sobrevaloró por primera vez al leonesismo

Visto lo visto, por primera vez en unas autonómicas la demoscopia –que no estuvo demasiado fina, por decir algo, en estos comicios– sobrevaloró a los los leonesistas de Alicia Gallego y Luis Mariano Santos, que tendrán que gestionar la decepción al igual que Vox: otro partido que se las prometía muy felices y sólo ha conseguido un procurador más al arrebatárselo a Soria YA en la única provincia que no tenía representación. Por lo pronto, la tradición política en españa es mirar las cosas en positivo y la Unión del Pueblo Leones ha dado una rueda de prensa asegurando que ha obtenido “su mejor resultado de la historia”. ¿Hasta qué punto es verdad?

Pues cierto es que han aumentado en 1.707 votos en la Región Leonesa (53.805 frente a los 52.098 de hace cuatro años) y la representatividad total en las elecciones autonómicas (mayor, aunque muy mínima, de 0,07 puntos porcentuales), pero comparado con 2022 es menor en 0,33 puntos en la provincia de León pese a aumentar en votantes (de 48.144 en el año 2022 a los 48.709 del domingo pasado); tan sólo un mísero 1,17% de subida con 565 más que en 2022. Y sin el deseado cuarto procurador y el porcentaje necesario para formar grupo propio en el parlamento autonómico. ¿Resultado histórico? Pues si bien es cierto... lo es un poco a medias, porque sí que supera los 53.791 votos de 1999 cuando obtuvo por primera vez tres procuradores, pero no es la vez que más votos ha sacado ya que en 2003 superó los sesenta mil (60.331), pero al caer León en población pasó el reparto de 15 a 14 procuradores y entonces sacó dos escaños. Una paradoja similar a la valoración de lo ocurrido el 15M.

De todas maneras los resultados del domingo 15 de marzo de 2026 no eran, ni de lejos, lo esperado por el partido autonomista de la Región Leonesa. Por eso las explicaciones, como las del tuix de arriba, son muchas y variadas para darse ánimos y seguir otros cuatro años más para ver si esto no ha sido más que un frenazo inesperado.

Pese a los agoreros, UPL gana a Coalición por el Bierzo

En la Comarca del Bierzo, tras la brusca salida del partido del procurador de El Bierzo, José Ramón García, muchos aseguraron que la UPL iba a perder las elecciones porque se quedaría sin los votos de la comarca. Sin embargo en ILEÓN se vaticinó que eso no iba a ocurrir así, por la sencilla razón de que García se marchó por propia voluntad sin que la dirección le echara y además uno de los que se fue con él volvió pidiendo perdón y en dos días la crisis había sido superada hasta tal punto que nadie hablaba de ello.

Pero una cosa es vaticinar y otra los resultados reales. ¿Qué ocurrió de verdad? Pues que la UPL terminó subiendo más de un treinta por ciernto de votos en El Bierzo (de los 2.167 de hace cuatro años a los 2.926 este 15M); de tal forma que incluso llegó a ganar por primera vez a los bercianistas de CB, que consiguieron 1.905 este domigo. La UPL consigue aumentar apoyos en 32 de los 38 municipios incluidos en el Consejo Comarcal del Bierzo. Sube un 15% en Ponferrada (de 1.043 a 1.206) y en total sube 762 votos, un 35,2%%

Coalición del Bierzo sólo sube en seis municipios y son por casi uno o dos votos salvo en Cubillos del Sil donde aumenta 16 pasando de 4 a 20; además empata en dos. Sólo aumenta en treinta municipios, pero pierde en total con respecto a 2022 (que sacó 2.395) unos 490 votos, descendiendo un 20,5%. De hecho sólo supera en uno a los leonesistas, en Ponferrada con 1.358 votos. Y además desaparece en tres municipios: Balboa, Borrenes y Sobrado; aunque era irrelevante su presencia con 3, 1 y 1 voto hace cuatro años.

El trabajo de UPL en la dificilísima comarca berciana con estos datos indican que claramente no era cierto que lo estuvieran haciendo del todo mal. Aunque tiene como deber fundamental aumentar su voto mucho más en esta comarca para acercarse al cuarto procurador, ya que sino parece ser muy complicado que lo pueda conseguir. Pero los contrincantes son duros: no sólo por el PP –muy organizado en toda la provincia y con bases que trabajan coordinadas–, sino que es el bastión del PSOE en la provincia, ya que ha ganado en la mayoría de los municipios bercianos.

Aumento significativo del leonesismo en Zamora y Salamanca

Lo que sorprende es la diferencia entre el resultado visible por la ciudadanía (lo que cree que ha pasado con la UPL la gente normal) y el comportamiento electoral real de la Unión del Pueblo Leonés. En un escenario político de maximalismos –y muy español de que si quedas segundo o tercero has perdido– el no conseguir el objetivo deseado hace que la gente piense que la UPL ha bajado en votos. Pues todo lo contrario, aunque es cierto que no ha aumentado mucho. Pero sí lo ha hecho, porcentualmente hablando en la provincia leonesa (incluido El Bierzo como se ha visto antes) y, sobre todo, allí donde se le reclamaba históricamente que subiera: en Zamora y Salamanca.

Con la particularidad de que es la primera vez que la UPL consigue más votos en la provincia del sur del País Leonés (2.622) que en la zamorana (2.417). Esto indica que, aun consiguiendo ganar en La Bañeza por primera vez en las autonómicas, no ha sido capaz de acaparar el cabreo de los incendios. Aunque en realidad nadie lo ha hecho, ya que muchos de los municipios más afectados por los incendios han considerado que el PP no era culpable de lo ocurrido y han seguido votándoles allí.

Los ascensos en votos en las demas provincias de la Región Leonesa son, en porcentajes, espectaculares. De 2019 a ahora la Unión del Pueblo Leonés ha subido en un 226% en Zamora y en un 341% en Salamanca. Pero aunque parezca una machada, el problema está en cuando se ven los números reales. Se han pasado de 762 votos hace siete años a 2.474 en la provincia zamorana, mientras que de 594 a 2.622 en la salmantina. Parecen pocos votos, pero les ha dado para colocarse ya como la cuarta fuerza en las dos provincias por delante de IU en Zamora y de Podemos en Salamanca.

Esos cinco mil votos suponen ya el 9,75% del peso de los votantes de la Unión del Pueblo Leonés. Y parece claro que una de las claves para conseguir el ansiado 5% de representatividad en las elecciones autonómicas, con el hándicap de presentarse sólo en las tres provincias de la Región Leonesa, es precisamente aumentar de votos en ellas.

Los otros partidos leonesistas

Por último, los otros dos partidos leonesistas han conseguido 1.252 votos repartidos entre los 869 del Prepal y los 383 de Alantre. Eso sí, teniendo en cuenta de que el Prepal se presentó en las tres provincias, el único partido leonesista que lo lleva haciendo desde el principio de esta comunidad –hace casi cincuenta años, ya que eran 43 hace cuatro–, y Alantre por primera vez en unas autonómicas sólo en la provincia de León (en la que los de Carreño sacaron menos votos: 237, cayendo respecto a los 373 conseguidos en 2022), donde aumentaron en 41 votos respecto a las municipales de 2023.

Estos resultados no indican que la izquierda leonesista tenga predicamento al menos de momento, aunque suban más de un diez por ciento sus apoyos cuatro decenas de personas más y menos de cuatro centenares no parece una representación a tener en cuenta más que para sustituir al partido residual más veterano de la comunidad autónoma.

El futuro del leonesismo parece estar en la transversalidad de la UPL, que aparentemente no ha conseguido aumentar sus apoyos, pero que la clave es si su suelo electoral es ahora mucho más alto. Le quedan cuatro años de muchas elecciones para seguir trabajando, con líder nueva y con la necesidad de renovar al menos su imagen de campaña, que ha sido lo más criticado por un estilo caduco. Los de Alicia Gallego tendrán tesitura de mostrar si el estancamiento del 15M de 2026 es así, o es el techo máximo que puede conseguir el leonesismo definitivamente.

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