Trabajadores del operativo antiincendios de León alertan de una campaña “muy difícil” y denuncian un operativo “bajo mínimos”
Medio centenar de trabajadores del operativo de lucha contra incendios forestales de León se concentraron este miércoles ante la delegación territorial de la Junta en la capital para denunciar el “abandono absoluto” que, a su juicio, sufre el servicio a escasos días del inicio de la campaña de alto riesgo.
La protesta, convocada por CCOO y CGT, forma parte de una movilización desarrollada en varias provincias de Castilla y León para reclamar mejoras en un operativo que los sindicatos consideran insuficiente para afrontar un verano que prevén especialmente complicado.
Durante la concentración, el coordinador de bomberos forestales de la Federación de Servicios Forestales de CCOO, Diego Fernández, aseguró que la situación actual apenas presenta avances respecto a los acuerdos alcanzados hace años y criticó que las mejoras anunciadas por la Junta son “muy pocas” y ya estaban comprometidas desde 2022.
Fernández describió un operativo “bajo mínimos”, con “puestos de vigilancia que se caen a pedazos” y bases de camiones que, según denunció, “no cumplen con la normativa mínima”. A ello sumó la escasez de tratamientos selvícolas preventivos realizados durante los últimos meses, que calificó de “ínfimos”.
Los representantes sindicales advirtieron además de que la falta de personal afecta a buena parte de los servicios implicados en la extinción de incendios. Según explicaron, el dispositivo está integrado por personal de la Junta, trabajadores de empresas privadas y efectivos de Tragsa, una situación que, a su juicio, dificulta la coordinación.
“No somos un operativo, somos 27”, resumió Fernández, en referencia a las diferencias de funcionamiento existentes entre provincias y organismos. Según denunció, esta situación genera problemas de comunicación y dificulta una respuesta homogénea ante las emergencias.
Uno de los principales problemas señalados durante la protesta fue la falta de agentes medioambientales. El delegado de CCOO José Ramón Casado aseguró que en la provincia de León existe actualmente un 15% de vacantes sin cubrir en este colectivo, una situación que se agrava por las jubilaciones previstas de numerosos profesionales con experiencia.
Casado alertó de que esa pérdida de conocimiento acumulado está siendo sustituida por personal que en muchos casos carece de experiencia previa en incendios forestales.
En la misma línea se expresó el secretario general de personal laboral de CGT en León, Ángel Fernández, quien señaló que muchos de los agentes de nueva incorporación “nunca han estado en un incendio y desconocen las comarcas”. Por ello, reclamó una mayor formación para todos los integrantes del operativo y criterios de actuación unificados en todo el territorio.
Los sindicatos también denunciaron las condiciones laborales existentes en parte de las instalaciones utilizadas por el operativo. Según recordaron, estas circunstancias han sido objeto de actuaciones de la Inspección de Trabajo, que les habría dado la razón en algunas de sus reclamaciones.
CCOO ha llegado incluso a presentar una querella criminal contra la Junta por esta situación, al considerar que existen responsabilidades concretas en el mantenimiento de determinadas condiciones de trabajo.
Además de exigir más personal y mejores medios, los concentrados reclamaron la aplicación efectiva de la Ley de Bomberos Forestales para todos los profesionales que participan en la lucha contra los incendios, incluidos agentes medioambientales, técnicos y celadores, y no únicamente peones, conductores o vigilantes.
Las movilizaciones se celebraron también en otras provincias de la Comunidad. En todas ellas los representantes sindicales coincidieron en advertir de que el operativo afronta el inicio de la campaña de verano con problemas muy similares a los denunciados tras los graves incendios registrados en los últimos años, entre ellos los que afectaron a amplias zonas de Zamora y los devastadores fuegos que el verano pasado arrasaron decenas de miles de hectáreas en Castilla y León.