El trazado ferroviario tren-tram que se ha de conservar
No hablamos de un capricho nacido de una sobrevalorada idea. Nos referimos a una necesidad social, y para ajustar un poco más, de verdadera índole socioeconómica, cual es que... ¡Siga llegando el tren hasta Legio! A su Estación de Matallana o del Hullero... ¡Hasta donde siempre ha estado dando servicio! Y que los pueblos más inmediatos, y los que acogen su trayecto, sigan conectados por el ancho métrico con la capital.
El citado trazado, modernizado, con estructura tram, costó una importante cantidad de dinero, 15 millones al menos, siguiendo la ruta de siempre para que nadie se sintiera extraño“, ni los ferroviarios ni los usuarios. Pues bien, al ínclito señor Puente, el ministro de transportes elegido por Sánchez, con enorme grado de desfachatez que se compagina con su animadversión a León, o tal vez mejor digamos a los leoneses desde que era alcalde de Valladolid, manda a un ‘propio’ a Legio para anunciarnos que se van a suprimir la vías, rellenar con hormigón los espacios, para que así circule un bus.
Con una doble mentira en el bolsillo llegó el señor Santano, el bien mandado, anunciando como decisión tomada en el momento o casi, ocultando que ya venía de meses atrás tal resolución. Falsos y transgresores: ¿Qué podemos espera de ellos?
Ante esta decisión maligna, un primer apunte de importancia extrema para la permanencia viaria. Bien orquestado por una Plataforma ciudadana defensiva, el domingo 18 del presente un elevado número de leoneses, de la capital y del entorno viario con algunos alcaldes, salieron reivindicativos al recorrido de vías, y luego por calles legionenses, hasta la plaza del palacio de la Poridad.
Sabedores de lo difícil que resulta sacarnos a los leoneses a las calles, a reclamar lo nuestro por ejemplo, me parece todo un éxito, primero de la convocatoria, y luego de la participación activa de los concitados. Hablar de no menos doce mil leoneses, quince mil para muchos, tantos como millones de euros pretende enterrar Puente, es muestra inequívoca de que acabara teniendo que reconsiderar el tema, como no puede ser de otra manera.
Ciudadanos leoneses: Quien lucha está vivo. ¡No demos cancha al enemigo!
En la plaza, donde las palomas antaño anidaban en un estiloso palomar, y contribuían a que ese espacio urbano, leonés, consistorial, lugar de reivindicaciones festejos y reuniones, fuera conocido con el sobrenombre que ellas aportaban, culminó el acto.
Con música de instrumentos tradicionales, muy nuestros, que nos han acompañado en nuestro más puro devenir histórico, hoy han alegrado la marcha y el discurrir animoso, siendo inductores de un alegre bullir ciudadano que mostraba a las claras que no estamos hundidos de ánimo. Sabemos que el enemigo es poderoso y tenaz, pero a la par, y con justeza, nosotros somos cazurros en el deseo reivindicativo de lo nuestro. Aunque, en demasiadas ocasiones, nos falta expresividad.
Dos apuntes me aportan un cierto regusto, tocante a una apuntada victoria. Puede que se queden en elementales disquisiciones, ante comportamientos, comparecencias y connotaciones que pasaré a explicar con la sencillez que me parece que requieren.
Días atrás, pude ver un video que nos mostraba una máquina barredora, de las de la capital supongo, y no muy alejada del servicio urbano de limpiezas, ojo al dato, que parecía señalar a las fuerzas consistoriales, y afinando un poco más al regidor mayor legionense; la pude ver, digo, circulando por el trazado de las vías tram cumpliendo con su cometido: ¡’Limpiando el camino’! Rápido me dije: ¡No estamos solos la ciudadanía en esta batalla!
Y aunque pueda sonar al pronto, como desfase, me trajo a la memoria tiempos de Morano, recordando su empuje, temperamento y decisiones que conseguía connotar con lo consistorial, empuje y apoyo, cuando en el tema autonómico “echaba su cuarto a espadas” con temple personal y afianzamiento político, que nos gustaba tanto a los indecisos leoneses.
El alcalde legionense José Antonio, el socialista que participa desde lo personal y desde lo consistorial, no exento de cierto personalismo que viene al pelo con lo recordado, y lo que pretendemos ahora en este momento leonés, de vicisitudes extremas, que parecemos flaquear en nuestra defensa. Y habló a petición del respetable. ¡Que hable el alcalde! Y así fue para señalar que estaba diciendo lo que deseábamos escuchar, y no le faltaba razón, ni dejó de premiársele con el aplauso sincero, que suponía además un refuerzo para los asistentes.
La lectura del manifiesto corrió a cargo de Pedro García Trapiello. No “fue cornada de lobo”, ni se dirigió al paisanín de boina que acecha tras la sebe, mostró la cara amable de quien comparece ante el pueblo del que forma parte, le exhorta sin recovecos, marcando camino y actitud. Y reclama: “Pedir un transporte publico digno para los ciudadanos de la capital y más de 30.000 de los pueblos que están a lo largo de la línea del tren…una necesidad real de comunicación de una zona apartada y marginada por las administraciones…”
Más una buena afirmación: “Hoy estamos aquí para exigir al Ayuntamiento y al Ministerio de Transportes que paralicen las obras de tapar y enterrar nuestra línea para siempre…”
La Plataforma está al día en el tema, y así responde con verdades, que ya están demostradas en otras ciudades, ante los bulos que sueltan desde el gobierno los políticos interesados en agradar a Puente, su jefe inmediato y nuestro principal detractor. Buen papel reivindicativo el suyo, y ánimo, que están moviendo muy bien el asunto. Los participantes también han de felicitarse. Sin duda alguna.