Una mujer se presenta vez con la Escuela de Entibadores de Villablino por primera en un concurso de Mieres
Era esta su primera incursión en los concursos de la modalidad minera de la entibación. Y si ya comenzaron rompiendo moldes con la creación de la escuela en Villablino, no lo fue menos esta primera participación, puesto que una de las parejas fue mixta, con la incorporación de María Rodríguez junto a su padrino, José Antonio.
Cuatro parejas procedentes de la Escuela Nacional de Entibadores Manolín el Tronao de Villablino participaron este fin de semana en el concurso-exhibición de entibadores de Mieres (Asturias): Monteiro y Adrián, Pedro y Juan, José y María, y Eradio y Sergio.
La presencia de una participante femenina causó sorpresa en Mieres, al ser la primera mujer en participar en el concurso de la cuenca minera asturiana, con más de cuarenta años de historia. Y probablemente esta presencia femenina constituya también un hito histórico en el conjunto de las cuencas mineras asturianas, leonesas y palentinas.
María, estudiante de Química Natural de Villablino y de 28 años, explicó la razón de su presencia en el concurso al periódico La Nueva España con estas palabras: “Desde pequeña veía participar a mis primos y siempre me preguntaba por qué yo no podía ir. Este año no podía venir ninguno de ellos y vine yo”.
Está habituada desde hace años a acompañar y ver a sus familiares participar en numerosos concursos de entibadores, lo que terminó por convertir esta actividad en algo ordinario y sin muchos secretos para ella.
Su tío y padrino, José Antonio Rodríguez, no tuvo ningún inconveniente en formar pareja de entibación con ella. “Lo importante es venir, disfrutar y pasarlo bien”, afirmó.
Pese al intenso calor de la jornada y a los esfuerzos exigidos por el gran peso de las piezas de madera utilizadas, María y sus compañeros de escuela posaban sonrientes y satisfechos al finalizar el concurso.