La economía y la pericia de llevar y traer cosas por las carreteras leonesas haciendo miles de kilómetros

Furgonetas de reparto de Transportes Helder.

Transportes Helder es una pequeña empresa de pueblo, capaz de superar crisis económicas y pandemias, ofreciendo durante casi tres décadas un servicio de calidad a sus clientes leoneses, con especial influencia en el área oeste provincial.

Helder Fortes decidió saltarse la rutina habitual en la sociedad de la cuenca minera leonesa de Laciana, de padre minero hijo minero. “No quería trabajar en la mina como mi padre”, José Fortes. Por eso desde muy joven se dedicó con su familia a las labores ganaderas, en la explotación familiar, con la que se complementaban los ingresos en Villaseca de Laciana.

No estaba satisfecho con ese trabajo, “porque pensaba que no era suficiente esa actividad para varias personas y así se lo comenté a mi padre cuando decidí irme a León”. Compró su primer vehículo, un viejo Land Rover de carga de “segunda o tercera mano” con el que aprovechaban para el trabajo de la ganadería.

Luego se marchó para León con tan solo 21 años y adquirió una furgoneta Peugeot Boxer, un modelo sacado al mercado en 1994, con un préstamo económico de su padre, “que luego le devolví”. Con ella comenzó a trabajar en el transporte de paquetería y mercancías para otras empresas durante dos años.

Finalmente, con 23 años decidió regresar a Laciana y trabajar por su cuenta, que era el objetivo y el deseo desde el principio. Como autónomo ha desarrollado su actividad, de enlace y transporte entre Ponferrada y León con la comarca de Laciana, también por toda la cuenca del Sil y las comarcas intermedias de Omaña y Babia.

Desde los comienzos ha sabido y logrado ir superando las dificultades, las crisis (la de arranque, la de 2008, la del Covid 19 y la actual). Y desde aquella primera furgoneta de apenas 10 metros cúbicos de volumen de carga. Ha pasado hoy a disponer de cuatro vehículos ligeros de 16, 17, 22 y 27 metros cúbicos de volumen de carga.

Y además de su propio puesto de trabajo, ha creado otros dos empleos para los trabajadores que le acompañan a diario cubriendo las distintas rutas en las que prestan su servicio.

“Soy muy terco y cabezota”

Le preguntamos por la receta para superar las dificultades, sobrevivir a las crisis y además crecer. Asegura que no hay recetas mágicas, que solo “puedo decir lo que hago y lo que he hecho”. Entre ese paquete de acciones en su actividad, resalta, que quizá una de las cosas que más ha marcado su actividad es “que soy muy terco y muy cabezota, cuando algo me obsesiona, no paro hasta lograrlo”.

El resto de su actividad esta sobrada de sentido común, “administración económica sensata, sin riesgos y ajustada a las posibilidades”. Como ejemplo comenta que ya tendría que cambiar uno de los vehículos, “pero no parece el momento más adecuado para afrontar un gasto de treinta o cuarenta mil euros”. Por lo que esperará un tiempo para ver la evolución de la economía.

“Trabajar mucho y ofrecer a nuestros clientes un buen servicio, para que estén satisfechos”. Lo que le permite crear un vinculo de fidelización con ellos. Por ejemplo, ahora con la inflación y el incremento de costes, especialmente de combustibles, “hemos tenido que incrementar los precios, tratando de ajustarlos al máximo, y nuestros clientes entienden bien la situación y aceptan las subidas”.

Sobre las ayudas de las administraciones para las pequeñas empresas reconoce que no ha acudido a pedir ninguna, “porque al año siguiente se te incrementa la carga de impuestos al tener más ingresos y además hay que devolverlas”, por lo que prefiere sortear las posibles dificultades financieras con sus medios y posibilidades, lo que hasta ahora ha logrado hacer.

Con 47 años, aún le queda mucha actividad por delante, al menos eso es lo que el se imagina. Aunque nunca, ni en sus mejores suposiciones de joven, pensó que las cosas iban a estar y funcionar como lo hacen actualmente.

“Es mejor no hacer planes a largo, e ir día a día haciendo nuestro trabajo”, que no puede parar, pues uno de sus hijos ya está en la Universidad en Oviedo y la pequeña se irá el próximo curso. “No queda más que seguir buscando como afrontar los nuevos retos”, lo que comenta con su amplia sonrisa, de persona alegre y decidida.

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