El vaciado de San Marcos encuentra restos de una iglesia y un convento que siguen sin datarse
San Marcos ya está vacío. El edificio renacentista leonés, sobre el que pesa un proyecto de completa remodelación que ejecuta la empresa pública Paradores, ha visto cómo de ha culminado ya de manera completa el vaciado de todo su espacio central, retornándolo a su situación original previa a la reforma ejecutada en acometida por el Franquismo en 1964 para reconvertir el antiguo campo de concentración en alojamiento de lujo de la red nacional.
Ese espacio central había sido cegado en aquella obra y el proyecto de la primera fase de la reforma para la reapertura del Hostal al turismo contempla su recuperación, incluso habilitando un nuevo atrio o patio porticado interior. Esto, junto al derribo ya total del nuevo y moderno edificio aledaño, deja a día de hoy un aspecto totalmente libre y difícil de reconocer del inmueble.
Los detalles de la reforma han sido hoy conocidos por los miembros de la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, sin convocatoria alguna para los medios de comunicación, que se han interesado in situ por el seguimiento y control de las obras de restauración que Paradores está acometiendo y que ha venido siendo aprobado por esta Comisión.
De la mano de su director, Alberto Gabriel San Sebastián, según han explicado en una nota de prensa, se han podido comprobar los trabajos de restauración de la fachada y los resultados de la excavación arqueológica realizada a los pies de la misma, en la zona anteriormente ajardinada.
Aquí se han hallado restos de estructuras arquitectónicas anteriores a la construcción del convento renacentista, en concreto, varios muros perpendiculares de sillería, cal y canto, así como soleras, que podrían estar relacionadas con una iglesia y un convento de origen medieval, tal y como acreditan los informes de la empresa promotora, que siguen sin confirmar o desmentir que se trate del antiguo albergue de peregrinos impulsado en tiempos de la infanta Doña Sancha, hija del rey Alfonso VII. “Es importante documentar históricamente la construcción de esta estructura renacentista para dar sentido a los restos que hoy están apareciendo”, se limitó a señalar el delegado territorial de la Junta, Guillermo García.