El anfiteatro romano de León, con capacidad para 8.000 espectadores, cobra 'vida' en una nueva maqueta
El Ayuntamiento de León exhibe desde este jueves en el hall de la sede de San Marcelo una maqueta del anfiteatro castrense de la legión romana que fundó la ciudad, una recreación histórica realizada por el maquetista Luis García que devuelve a la actualidad uno de los grandes símbolos de la antigua ciudad romana. La instalación fue supervisada esta mañana por el alcalde José Antonio Diez, acompañado por el autor de la obra y por los concejales de la UPL Enrique Valdeón e Isidro Ferrero. La maqueta podrá visitarse en horario de mañana en el consistorio de San Marcelo.
La exposición llega además en un momento de mayor interés arqueológico por el anfiteatro romano de León, después de que una intervención realizada hace pocos meses en un solar del número 37 de la calle La Rúa aportara nuevos datos sobre la dimensión y evolución de la infraestructura lúdica construida hace casi veinte siglos. Como publicó ILEON en exclusiva, una pequeña cata arqueológica permitió localizar restos del muro exterior del edificio, fundamentales para delimitar con mayor precisión el perímetro del anfiteatro y confirmar su enorme tamaño.
Según la documentación técnica estudiada por la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, el anfiteatro habría alcanzado en su fase final unas dimensiones aproximadas de 80 metros de largo por 50 de ancho. O lo que es lo mismo, una capacidad para albergar hasta 8.000 espectadores. La cifra resulta especialmente significativa si se compara con instalaciones actuales de la ciudad, ya que supera ampliamente el aforo del Palacio Municipal de Deportes de León, la instalación deportiva cubierta más grande de la provincia, que ronda los 5.200 asientos.
Los expertos sitúan la construcción inicial del recinto en época de la Legio VI Victrix, basándose en los materiales y estructuras localizados en distintas excavaciones arqueológicas desarrolladas principalmente en la calle Cascalería, paralela a La Rúa y vinculada hoy al trazado urbano del Camino de Santiago. Sin embargo, las investigaciones apuntan a que el anfiteatro pronto quedó pequeño para las necesidades de la ciudad militar romana.
Las sucesivas ampliaciones del edificio habrían tenido lugar ya bajo la presencia de la Legio VII Gemina, probablemente a comienzos del siglo II. En esas fases posteriores se reforzaron los muros y se añadió un gran contrafuerte para sostener la estructura. Patrimonio considera que la orientación y el eje principal norte-sur del anfiteatro coincidirían aproximadamente con la actual calle Cascalería. Los arqueólogos creen que el primer anfiteatro contaba con entre 6.000 y 6.500 localidades, una cifra similar al contingente habitual de una legión romana. No obstante, el crecimiento de la población civil y el creciente interés por los espectáculos públicos hicieron necesaria una ampliación posterior que elevó notablemente la capacidad del recinto.
La maqueta realizada ahora por Luis García recrea cómo sería esa zona en lo que entonces serían las afueras de León, algo que el trabajo muestra al situar el anfiteatro junto a algunas casas aisladas exteriores, al estilo de algunos retratos de recreación que se conservan en la Casona de Puerta Castillo, en el Centro de Interpretación del León Romano.