UPL propone instalar en León capital una Torre de la Biodiversidad “para frenar las plagas de insectos”
Una torre de la Biodiversidad? ¿Qué es eso? ¿Otra ocurrencia de la UPL? Pues no, es una especie de lugar para que aniden vencejos y murciélagos de tal forma que se coman los mosquitos de la ribera del Bernesga. Una petición un tanto extraña, por el nombre, pero que ya varios municipios en España la han instalado.
La Unión del Pueblo Leonés anuncia en una nota de prensa que demandará al Ayuntamiento de León la instalación de una Torre de la Biodiversidad para combatir de forma natural las plagas de mosquitos e insectos en la ciudad. La formación sostiene que esta infraestructura, ya implantada en otras localidades como Coria del Río y Ponferrada, permitiría reforzar el control biológico en las riberas del Bernesga y mejorar la calidad ambiental urbana.
Según ha explicado la concejala de UPL en el Ayuntamiento de León, Sheila Fernández, la torre tendría 12 metros de altura, placas fotovoltaicas para ser autosuficiente, 90 nidos de vencejos y un habitáculo para murciélagos, especies que ayudan a reducir la presencia de insectos. La propuesta plantea ubicarla en la ribera del Bernesga, con el objetivo de convertir León en un referente de urbanismo verde y sostenibilidad.
La formación leonesista también defiende que la medida contribuiría a reducir el uso de plaguicidas químicos y a proteger a aves urbanas como los gorriones. UPL ha pedido al equipo de gobierno del PSOE y al resto de grupos municipales que respalden esta iniciativa por el beneficio que, asegura, tendría para la salud y el bienestar de los vecinos.
¿Qué es una torre de la Biodiversidad?
Una torre de la biodiversidad es una estructura artificial pensada para favorecer el control biológico de plagas, especialmente de mosquitos e insectos, mediante la presencia de aves insectívoras y murciélagos. Suele tener unos 12 metros de altura y se diseña con distintos espacios para que estas especies puedan anidar y refugiarse de forma segura.
En la parte superior incorpora nidos para vencejos, gorriones y estorninos, mientras que en la zona inferior se habilitan habitáculos para colonias de murciélagos. La idea es que todos ellos actúen como aliados naturales en la reducción de insectos, sin recurrir a plaguicidas químicos.
Además de su función medioambiental, este tipo de instalación suele incluir placas solares para autoabastecerse y materiales de aislamiento térmico que la hacen más resistente al calor. En su base también puede rodearse de plantas autóctonas para atraer polinizadores y reforzar la biodiversidad del entorno.
En resumen, no es una torre ornamental ni un invento extravagante, sino una infraestructura ecológica pensada para integrar fauna útil en el entorno urbano y mejorar la calidad ambiental.