UGT denuncia falta de mantenimiento en la cocina del Hospital de León tras la explosión de un horno

Agencia EFE

El sindicato UGT ha denunciado este sábado “falta de mantenimiento” en la cocina del Hospital de León tras la explosión de una máquina el pasado jueves, que dejó fuera de servicio parte de las instalaciones.

El sindicato ha aclarado, a través de un comunicado, que la explosión de la máquina no fue un calientaplatos como se trasladó desde la Gerencia del centro hospitalario, sino un horno de cocción al vapor.

UGT ha señalado que tras hablar con los trabajadores les han trasladado que tanto la plantilla de cocina como la dirección del hospital conocían que el horno que ha sufrido la explosión llevaba años presentando un mal funcionamiento, a la vez que los propios trabajadores han denunciado que la “falta de mantenimiento en los aparatos de cocina es la práctica habitual con cables y equipos en mal estado”.

“Desconocemos si se han llevado a cabo revisiones o mantenimiento de dicho equipo, se ha solicitado información a la Gerencia del hospital, que aún no nos ha sido proporcionada”, ha puntualizado el sindicato.

Los trabajadores también han trasladado a la central sindical, que 15 días antes del accidente, alguno de los cocineros había mostrado su preocupación ya que el horno que ha explotado marcaba una presión mayor a la de su normal funcionamiento, superando en ocasiones la marca de seguridad.

UGT ha asegurado que está situación fue transmitida a sus superiores y “desconocemos si se tomaron medidas en ese momento, pero a tenor de lo sucedido podemos sospechar que no se hizo”.

La central sindical ha subrayado que dada la gravedad de la explosión ha sido el “puro azar el no tener que lamentar víctimas” ya que unos minutos antes del suceso se encontraban en el lugar los cocineros del turno de mañana en la sala de preparación donde se registró la explosión.

Asimismo, UGT ha denunciado que tras el suceso se personó en el lugar personal de dirección y técnico y que la mayor preocupación por parte de la Gerencia del hospital era que los trabajadores no hicieran fotos ni vídeos de cómo habían quedado las instalaciones.