El juez imputa al leonés Fernando Becker y al presidente de Ibedrola por los contratos con Villarejo

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, con el entonces director de Recursos Corporativos, el leonés Fernando Becker. / Rubén Cacho / ICAL

Pedro Águeda /elDiario.es

El juez del caso Villarejo, Manuel Garcia-Castellón, ha citado como investigado -imputado- al presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en el marco de la pieza separada que investiga los contratos de la eléctrica con el comisario cuando éste todavía ejercía como funcionario público. García-Castellón ha citado igualmente como investigados a tres directivos y exdirectivos de la compañía: el leonés Fernando Becker, Francisco Martínez Córcoles y Rafael Orbegozo. Los cuatro son investigados por delito continuado de cohecho activo, delito contra la intimidad y falsedad en documento mercantil.

Becker, políticamente vinculado siempre a cargos públicos del PP, fue consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León bajo mandato de Juan José Lucas, procurador autonómico por la provincia y senador por León. Nacido en la capital leonesa, estudió en los Jesuítas compartiendo aula con el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, con quien conserva amistad.

A lo largo de 23 páginas el juez detalla los diferentes trabajos que presuntamente Iberdrola encargó desde 2004 hasta 2017 al Grupo Cenyt dirigido por Jose Manuel Villarejo, cuando éste se encontraba prestando servicio activo en el Cuerpo Nacional de Policía. Esos encargos se hicieron a través del entonces Jefe de Seguridad de Iberdrola, Antonio Asenjo, y tenían para la compañía Iberdrola la naturaleza de confidenciales, explica el instructor.

En su auto, el juez acepta la petición efectuada por la Fiscalía Anticorrupción y explica que en este momento de la investigación y con las diligencias que ya se han practicado resulta pertinente, visto los indicios expuestos, escuchar al presidente de Iberdrola y a los otros tres directivos al entender que existen indiciariamente elementos de juicio suficiente como para poder conectarles con los hechos que se investigan en esta pieza. El auto no concreta aún la fecha de las declaraciones de los cuatro citados en calidad de investigados.

El llamado 'Proyecto Arrow', cuyos trabajos se englobaron entre los años 2004 y 2006, tenía por objeto superar los obstáculos que estaban surgiendo en la construcción de una central de ciclo combinado en Arcos de la Frontera (Cádiz). En este caso, como en el de otros proyectos encargados a Cenyt (la agencia del comisario), el juez aprecia una voluntad por parte de la compañía de ocultar estos trabajos al emitirse las facturas correspondientes a los servicios prestados por Cenyt por otra compañía diferente, Castellana de Seguridad, S.A. (CASESA)

Otro de los proyectos encargados a Villarejo que incluye el auto es el denominado 'Black Board', desarrollado entre 2004 y 2005, y que tenía por objeto conocer la naturaleza sensible sobre actividades de Manuel Pizarro, entonces presidente de Endesa, tanto presentes como pasadas que pudieran incidir en sus actuaciones futuras.

El auto incluye otros presuntos encargos de Iberdrola a Villarejo, como el proyecto 'Posy' que se centró en investigar a Florentino Pérez, presidente de ACS, a fin de conocer cualquier circunstancia que, llegado el caso, pudiera ser utilizada en un escenario de conflicto con Iberdrola.

El auto detalla cómo el exjefe de Seguridad de la compañía reconoció en su declaración judicial haber manipulado los conceptos de las facturas, ocultando así no solo el contenido concreto de los trabajos realizados sino también la intervención del entonces comisario en activo Jose Manuel Villarejo.

Las facturas de estos encargos se tramitaban como facturas sin pedido, contraviniendo el protocolo interno del Grupo Iberdrola. El juez señala que pese a no ser localizada ni por la unidad de cumplimiento del Grupo Iberdrola ni por Pricewaterhouse, de nuevo la ejecución de estos trabajos generó gran cantidad de documentos e informes que fueron intervenidos en el domicilio del investigado Rafael Redondo, vinculado al Grupo Cenyt junto al investigado Jose Manuel Villarejo“. En la contabilidad del grupo Iberdrola figuran recibidas y abonadas quince facturas sin pedido emitidas por Cenyt entre 2004 y 2012 por importe de 1.047.324 euros.

Se trataría, según el juez, de facturas emitidas por servicios prestados por Villarejo “ocultados mediante la manipulación de conceptos que se hicieron figurar en las mismas y conocidas exclusivamente por Ignacio Sánchez Galán, desde 2006 presidente de la compañía, y, cuando menos en alguno de los proyectos, también por Fernando Becker Zuazúa, Francisco Martínez Córcoles y Rafael Orbegozo Guzmán, a parte de Antonio Asenjo Martin”.

El auto incluye la mención a una de las conversaciones mantenidas entre Villarejo y Redondo por parte de Cenyt y Asenjo por parte de Iberdrola en la que Asenjo pregunta cómo podrían establecer una relación comercial estable. Un dato que vendría a avalar, según el juez, que estos encargos y relaciones comerciales entre las partes no fueron esporádicos o puntuales “ sino que tuvieron continuidad en el tiempo, comentándose incluso en la conversación cómo podrían las partes camuflar tal continuidad”.

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