Batalla por el 'alma' de San Froilán: los pendoneros se rebelan contra un uniforme y los carros engalanados repiten boicot

Algunos de los cerca de 350 pendones que desfilan en las tradicionales fiestas de San Froilán en León.

Carlos J. Domínguez

Las fiestas de San Froilán en León capital son, con diferencia, las más queridas por el pueblo y las de mayor participación también de la provincia, por basarse en puras tradiciones, a pesar de que su concepción actual apenas tenga en realidad más de medio siglo tal y como la conocemos.

Pero detrás de su entrañable éxito, que hace que cada vez participen más localidades rurales leonesas en los actos centrales los desfiles de pendones y de carros engalanados, surgen también problemas y desencuentros que este año han estallado como nunca, a pocos días de las celebraciones, el domingo 4 de octubre. Y es que dos de las imágenes más reconocibles del gran domingo festivo de la capital leonesa mantienen abiertos sendos conflictos con el Ayuntamiento de la capital.

Por un lado, representantes de decenas de localidades, como por ejemplo de manera unánime 39 pueblos vinculados al entorno de La Virgen del Castro, en Castrotierra, han hecho público un comunicado conjunto en el que expresan su “más absoluto enfado, descontento y desacuerdo” con las nuevas indicaciones sobre la indumentaria de quienes participen en el desfile de pendones de San Froilán en la mañana del domingo. Rechazan especialmente que se establezca una imagen común para los participantes y exigen la retirada de lo que consideran una normativa de uniformidad.

El origen de la polémica se encuentra en la indicación municipal leonesa que señala, por primer año, que la indumentaria debe ser acorde con el evento y sugiere el uso del traje regional tradicional. Para quienes no dispongan de él, se plantea como alternativa acudir con pantalón negro, camisa blanca y calzado oscuro, además de fajín en el caso de los hombres.

Sin embargo, los pueblos firmantes entienden que esa directriz supone mucho más que una simple recomendación estética. En su comunicado denuncian una “imposición arbitraria”, que consideran innecesaria y sin base práctica, y sostienen que puede convertir a los grupos de pendoneros en “un grupo sin identidad propia”. Y es que históricamente cada pueblo ha mantenido libertad para identificar a sus participantes mediante sus propios diseños, colores y formas de vestir, en relación también con el pendón que representan y con las tradiciones de cada localidad. Es habitual, por ejemplo, que los pueblos se identifiquen con camisetas que llevan los colores y el nombre de sus respectivas localidades.

Para estos colectivos, precisamente la diversidad forma parte de la esencia del desfile. Y ven la pretensión de homogeneizar la imagen de los participantes como una uniformidad “gris” que ignora, denuncian, la importancia de la parte humana de un patrimonio que ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Por eso, los pueblos aseguran que seguirán acudiendo a León para llenar sus calles de pendones, color y alegría, pero reclaman hacerlo “con dignidad, respeto a nuestro sentir y sin exigencias impuestas”.

De ahí que en un comunicado exijan la retirada inmediata de la normativa de uniformidad y el respeto a “la autonomía, los colores y la indumentaria propia de cada agrupación”. Entre los firmantes figuran representantes de pueblos como Barrientos, Bustillo del Páramo, Castrocalbón, La Bañeza, Murias de Rechivaldo, San Justo de la Vega, Veguellina de Órbigo, Villamontán de la Valduerna o Villoria de Órbigo, hasta completar las 39 localidades relacionadas en el documento.

El Ayuntamiento niega imposiciones

La respuesta del Ayuntamiento de León rebaja, sin embargo, el alcance obligatorio de las indicaciones y niega que exista una intención de impedir la participación de quienes mantengan la indumentaria con la que habitualmente representan a sus pueblos.

Desde el Consistorio se puntualiza que es “recomendable” asistir con trajes tradicionales leoneses o, alternativamente, mantener una cierta uniformidad. Pero visto el volumen que alcanza la polémica, subraya que la vestimenta “en ningún caso” será excluyente a la hora de desfilar y que quienes lo deseen podrán hacerlo con sus propios polos o camisetas identificativas.

Asegura el Consistorio que la recomendación de utilizar indumentaria tradicional responde a una propuesta de la propia Asociación de Pendones y persigue reforzar el valor de la vestimenta leonesa como una seña adicional de identidad del pueblo leonés.

Un buey con pan y vino en los cuernos, detalle de un carro engalanado en San Froilán.

Más de 50 carros volverán a quedarse fuera

La controversia sobre los pendones coincide, además, con otro conflicto ya enquistado en torno a los carros engalanados, otra tradición muy rural y muy querida. La Asociación del Carro Tradicional Leonés ha anunciado que volverá a boicotear el desfile de San Froilán. Y será el tercer año consecutivo. Eso se traduce en que sus más de 50 carros no participarán nuevamente en uno de los actos más emblemáticos de las fiestas.

La asociación mantiene que el Ayuntamiento no ha mostrado voluntad suficiente para introducir cambios en la organización del desfile que, a su juicio, permitirían mejorar tanto su funcionamiento como las condiciones de seguridad. Las principales diferencias afectan al punto de salida, al recorrido y a los tiempos de espera de los carros y de los animales. Igual que en los dos años precedentes.

Los responsables de la asociación consideran especialmente problemático el paso por determinadas calles del Casco Histórico. Las estrecheces, las grandes aglomeraciones de público y algunos giros complicados suponen, según denuncian, un riesgo tanto para los animales de tiro como para los propios espectadores. Algunos años un animal desbocado provocó escenas de alto riesgo.

Su propuesta pasa por modificar de forma significativa el desarrollo del desfile. Los carros plantean comenzar la marcha en el entorno del aparcamiento del Palacio de Exposiciones y Congresos, descender por Ordoño II y acceder posteriormente al Casco Histórico, una vez que los animales hayan iniciado el recorrido de una manera más organizada y tranquila. Pero el Consistorio mantiene la salida desde detrás de la Catedral, San Pedro, y el paso por Los Cubos para acceder al viejo León, camino del centro.

El desencuentro tendrá este año, además, un efecto especialmente visible sobre la participación. La asociación asegura que la práctica totalidad de los carros que continúan participando en el desfile utiliza animales de tiro alquilados y que muchos de ellos proceden de fuera de la provincia. Las restricciones a la movilidad del ganado entre provincias por el brote de dermatosis bovina podrían reducir todavía más el número de animales disponibles y, con ello, la presencia de carros en el desfile de León.

Los más de 50 carros vinculados a la asociación sí tienen previsto, no obstante, como siempre, mantener su participación en la romería de La Virgen del Camino el lunes 5 de octubre, la jornada que coincide con la festividad local de San Froilán y con la tradición histórica de mayor antigüedad vinculada al santo.

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