León de noche (I): el Barrio Húmedo
La zona tradicional de los leoneses para ir a tomar unos vinines y unas tapinas se convierte en un lugar mágico al quedar vacío tras la juerga, antes del amanecer
- La zona tradicional de los leoneses para ir a tomar unos vinines y unas tapinas se convierte en un lugar mágico al quedar vacío tras la juerga, antes del amanecer
Es el sitio donde cualquier leonés dirá que está la esencia de 'ir de vinos'. Tiene en los últimos años alguna zona competidora también en el mismo casco viejo para disfrutar de cañas y tapas, pero la esencia tradicional y el lugar que está en el corazonzín morido de amor por León es, sin lugar a dudas, el Barrio Húmedo.
Tascas, bares, terracinas, patatinas, morcilla, chorizo, croquetas, vasos de Prieto Picudo, cortos... vamos, “tomarse unos cacharros”. Todos los habitantes de la capital y de la provincia tienen dentro de sí los conocimientos de este ritual tan de aquí, centenario... casi que milenario que pueden realizar incluso dos veces al día: antes de comer para abrir boca y para cenar, de tapinas.
Tan importante es el Barrio Húmedo en el devenir diario de la ciudad de León que se suman los habitantes de los pueblos cuando llegan aquí, y hasta los turistas lo conocen: prácticamente sin excepción todo aquel que llega nuevo a la capital de la provincia pregunta por “ese barrio tan famoso para chatear”, aunque a veces un poco de oídas cuando preguntan confundidos por el Barrio Mojado... para que el leonés les corrija y les diga los límites que tiene (“De la Catedral y la Plaza Mayor, en el medio una plaza grande que se llama de San Martín, y termina cuando se llega a la plaza del Grano, muy bonita con un empedrado único”) y les recomiende sus tapas favoritas. Porque sin tapa, no hay hostelería que merezca la pena en León; pero las del Húmedo son las de su niñez y juventud.
El Húmedo también tiene noche, llegó a tener muchísima, pero también descanso. En esta galería de fotos se puede ver cómo queda vacío al abandonar el jolgorio nocturno, justo antes de que amanezca. Un momento mágico sólo recordado por muchos con cierta bruma tras la fiestina, que merece la pena disfrutar con calma.
La entrada por la calle Azabachería.
La entrada por la calle Azabachería.
El Besugo en una vista por la salida al centro por la calle Azabachería.
El Besugo en una vista por la salida al centro por la calle Azabachería.
Un detalle artístico de la entrada al Barrio Húmedo de León por Azabacherías.
Un detalle artístico de la entrada al Barrio Húmedo de León por Azabacherías.
Una sugerente estampa nocturna llegando al Barrio Húmedo.
Una sugerente estampa nocturna llegando al Barrio Húmedo.
Mercancía para bares, vino y barriles de cerveza en Azabacherías.
Mercancía para bares, vino y barriles de cerveza en Azabacherías.
Otro bar de raigambre, el Gaucho, al final de Azabacherías.
Otro bar de raigambre, el Gaucho, al final de Azabacherías.
La esquina de la calle Carnicerías hacia la Plaza de San Martín.
La esquina de la calle Carnicerías hacia la Plaza de San Martín.
La Gitana, mítico bar del Húmedo de León, en el lado contrario de esa esquina.
La Gitana, mítico bar del Húmedo de León, en el lado contrario de esa esquina.
La salida a la plaza de San Martín, por Carnicerías.
La salida a la plaza de San Martín, por Carnicerías.
La Casa de Carnicerías en el Barrio Húmedo de León.
La Casa de Carnicerías en el Barrio Húmedo de León.
La Plaza de San Martín vacía justo antes de la amanecida.
La Plaza de San Martín vacía justo antes de la amanecida.
No podía faltar La Bicha, quizás el bar más afamado de todo el Húmedo, en esa misma plaza.
No podía faltar La Bicha, quizás el bar más afamado de todo el Húmedo, en esa misma plaza.
La otra entrada a la doble plaza de San Martín por la calle Plegarias.
La otra entrada a la doble plaza de San Martín por la calle Plegarias.
La placina con soportales de madera de la Plaza de San Martín en la calle Plegarias.
La placina con soportales de madera de la Plaza de San Martín en la calle Plegarias.
Y desde el mismo sitio, hacia la plaza Mayor, la Iglesia de San Martín.
Y desde el mismo sitio, hacia la plaza Mayor, la Iglesia de San Martín.
El callejón detrás de la Iglesia de San Martín.
El callejón detrás de la Iglesia de San Martín.
La parte de atrás de la Iglesia de San Martín.
La parte de atrás de la Iglesia de San Martín.
Todo leonés conoce cómo se llama la esquina bajando las escaleras.
Todo leonés conoce cómo se llama la esquina bajando las escaleras.
Aquí desemboca el callejón anterior. Al fondo, la calle Matasiete.
Aquí desemboca el callejón anterior. Al fondo, la calle Matasiete.
Vista de los soportales de la Plaza Mayor y del inicio de la de Matasiete.
Vista de los soportales de la Plaza Mayor y del inicio de la de Matasiete.
Y desde ellos se atisba la Plaza Mayor.
Y desde ellos se atisba la Plaza Mayor.
Estos mismos soportales en la esquina de la Plaza Mayor de León.
Estos mismos soportales en la esquina de la Plaza Mayor de León.
Dándonos la vuelta, la Plaza Mayor de León de noche justo cuando sale el sol.
Dándonos la vuelta, la Plaza Mayor de León de noche justo cuando sale el sol.
Y tras 'ir de cacharros', la salida del Húmedo por la calle Azabachería.