Bajan a dos los ríos con peligro alto de desbordamiento en León, que todavía está en nivel 2 de riesgo de inundaciones
Con la provincia de León en nivel 2 de emergencia del Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Inuncyl) desde este martes, la situación de los ríos ha mejorado parcialmente este miércoles por la mañana, cuando ya han bajado de cuatro a dos los ríos en nivel rojo de alerta, que implica peligro alto y posibilidad de desbordamientos. Se trata del Órbigo a su paso por Cebrones del Río y el Tuerto en Villameca y en San Félix de la Vega, según información de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).
Además, la CHD mantiene en nivel naranja, de vigilancia reforzada, el Cea a su paso por Valderas, así como el Omaña en dos puntos: en Castro de La Lomba y en Las Omañas. Y los avisos son ya de nivel amarillo en otros tres tramos: el Bernesga en León capital, el Luna en Sena de Luna y el Órbigo en Santa Marina del Rey.
El notable aumento de los caudales también deja repercusiones en las carreteras, con una decena de tramos de la red autonómica afectados por riesgos de inundaciones. La situación más grave se produce con el corte de la LE-114 entre La Bañeza (LE-125) y San Adrián del Valle (N-VI). La medida se adopta por la aparición de balsas puntuales, el factor que está detrás de otros nueve avisos de precaución: en la CL-631 entre Ponferrada y Cubillos del Sil y entre este punto y el final de la autovía en Toreno; en la CL-626 en otros dos tramos: entre la LE-473 y La Magdalena (LE-420) y de La Magdalena (LE-420) a La Robla (N-630); en la LE-106 entre la N-VI y Bembibre (A-6); en la LE-232 entre Sahagún (N-120) y Almanza (LE-231); en la LE-412 entre Villaquejida (N-630) y Cebrones del Río (N-VI); en la LE-465 entre la LE-5330 (acceso a la A-6) y la LE-460; y en la LE-473 entre la N-630 (La Pola de Gordón) y la CL-626 (Pantano de Luna).
Justo cuando se cumple exactamente medio año de los gravísimos incendios forestales sufridos en la provincia de León, la Junta de Castilla y León ha activado este martes 10 de febrero nuevamente un Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado), ahora por alto riesgo de inundaciones a causa de las riadas que dejan la sucesión de borrascas en la geografía leonesa.
Desde la Junta, que encabeza el Cecopi junto al representante del Gobierno en la provincia de León, el subdelegado Héctor Alaiz Moretón, se advierte de un posible empeoramiento de la situación en las próximas horas y jornadas, siendo especialmente sensible el entorno del embalse de Villameca, donde el desembalse ha elevado el caudal hasta los 20 metros cúbicos por segundo.
A juicio del Cecopi, esta circunstancia compromete la seguridad de varias localidades situadas aguas abajo, entre ellas Quintana del Castillo, Villamejil, Villaobispo, San Justo de la Vega, Valderey, Riego de la Vega, Santa María de la Isla, Soto de la Vega, La Bañeza y Regueras de Arriba.
El delegado territorial, en su condición de director del Inuncyl, mantiene contacto permanente con la Agencia de Protección Civil y con el resto de administraciones implicadas para coordinar las actuaciones necesarias, entre ellas la Subdelegación del Gobierno, la Diputación de León y diversos ayuntamientos, explican en una nota de prensa. Se explica que Diego y Alaiz han contactado personalmente con los alcaldes de las localidades potencialmente afectadas y se han coordinado con la Guardia Civil para alertar también a San Cristóbal de la Polantera y Cebrones del Río.
Atentos a las recomendaciones
Ante el riesgo de inundaciones, la Agencia de Protección Civil ha difundido una serie de recomendaciones a la población. Entre ellas, se insiste en avisar cuanto antes al 1-1-2, facilitando información sobre la zona afectada, las personas implicadas y el nivel del agua. También se aconseja retirar objetos del exterior de las viviendas, desconectar los aparatos eléctricos y abandonar los domicilios si existe peligro o así lo ordenan las autoridades, evitando sótanos y zonas bajas.
En el caso de circular en vehículo, se recomienda hacerlo únicamente por vías principales, reducir la velocidad y no estacionar ni cruzar cauces, barrancos o vados, así como abandonar el coche si el nivel del agua supera el eje del vehículo o alcanza la altura de la rodilla. En cualquier situación, Protección Civil recuerda la importancia de dirigirse a zonas elevadas y seguras y de seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.