La proyectada planta de tratamiento de lodos de depuradora en la localidad de Piedralba, en la comarca de Maragatería y el entorno de la ciudad de Astorga, vuelve a situarse en el centro de la polémica tras la reactivación de las autorizaciones administrativas, recientemente acordadas por la Junta de Castilla y León, y el aumento de la movilización social en contra del proyecto.
En noviembre, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio dio a conocer la nueva aprobación de la autorización de uso excepcional necesaria para la instalación de la planta, una autorización que había decaído un año antes tras un recurso administrativo presentado por la Junta Vecinal de Piedralba. Aquel recurso fue estimado y, según recuerdan en una nota de prensa de la entidad local, puso de manifiesto “la ilegalidad de las actuaciones administrativas de dicha Consejería y del Ayuntamiento de Santiago Millas”.
A esta decisión se suma la prórroga de la autorización ambiental del proyecto, que caducaba en 2025, acordada en plenas Navidades por el consejero leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, una medida que desde la Junta Vecinal interpretan como “toda una declaración de intenciones”.
Ante esta situación, la Junta Vecinal de Piedralba ha reaccionado presentando “dos nuevos recursos administrativos con el objetivo de frenar estas autorizaciones y este despropósito”, asegurando que existen “innumerables irregularidades” en el expediente. “No vamos a rendirnos”, subrayan en su comunicado.
El rechazo al proyecto no se limita al ámbito institucional. Este martes 20 de enero, el colectivo ciudadano ‘Lodos No’ llevó a cabo una acción informativa en el mercado semanal de Astorga, donde repartió hojas explicativas sobre “lo que nos venden y la realidad” del proyecto. Durante el recorrido, los activistas alertaron de las posibles consecuencias para el medio ambiente y la salud, señalando la planta como una potencial fuente de malos olores y gases irritantes, además de advertir del riesgo para las tierras de cultivo y los acuíferos de la comarca.
También cuestionaron las promesas asociadas al proyecto, como la creación de empleo y riqueza, que califican de “falsas” para los municipios afectados de la Maragatería.
Desde la Junta Vecinal de Piedralba lamentan, además, la falta de apoyo institucional: “Todo ello lo estamos haciendo sin ningún tipo de apoyo por parte de los alcaldes, cuyo silencio resulta cada vez más elocuente y deja clara su posición”. Frente a ello, destacan el “notable respaldo ciudadano” recibido en las últimas semanas.
En su posicionamiento, la entidad local es tajante: “No aceptamos convertirnos en un territorio de sacrificio”, y advierte de que la comarca “no se rinde ante quienes pretenden hipotecar nuestro futuro en favor de intereses particularísimos”. En un contexto marcado por los recientes incendios forestales y la degradación del medio rural, consideran que debería “extremarse la protección de nuestro entorno, y no autorizar proyectos que lo ponen en grave riesgo”.
El proyecto y su tamaño
El proyecto consiste en la instalación de una planta de almacenamiento y tratamiento de lodos en el pequeño núcleo rural de Piedralba, perteneciente al Ayuntamiento de Santiago Millas, en plena comarca de Maragatería y a escasa distancia de Astorga. La iniciativa prevé gestionar hasta 13.000 toneladas anuales de lodos industriales, aguas residuales y residuos procedentes de fosas sépticas, además de 2.500 toneladas de residuos vegetales de distinta naturaleza y procedencia.
La planta cuenta ya con varias autorizaciones concedidas por la Junta de Castilla y León, incluidas las relativas a los terrenos, pero desde su anuncio ha generado una amplia contestación social, con protestas vecinales sostenidas en el tiempo y el rechazo expreso de empresarios de la comarca, que alertan del impacto negativo que la instalación podría tener sobre el medio ambiente, la salud pública y la imagen económica y turística de Maragatería.