Pendones y Carros Engalanados en las Cantaderas 2026 de San Froilán
- El desfile de las grandes enseñas del Reino de León y de los carruajes decorados con enseres y viandas es una de las más fantásticas imágenes que muestra la fiesta tradicional más antigua de España, las Cantaderas, que tienen ochocientos años de Historia
La Cantaderas, que se celebran desde hace ocho siglos el domingo anterior a San Froilán según dice la leyenda, es esa fiesta imprescindible que eleva el espíritu de los leoneses hasta su mayor esencia de preciosismo rural y antiguo, con las espectaculares enseñas de varios metros con las que decían que iban a la batalla en tiempos del Viejo Reino de León y con esos carruajes tirados por bueyes y asnos decorados con enseres, viandas, ramas y flores con un ingenio y un gusto que no se pueden olvidar una vez se contemplan.
Es el desfile de los Pendones y los Carros Engalanados el mayor acto popular de la ciudad (con permiso de la Semana Santa) que da lustre con pátina de historia viva a la festividad en la que legendariamente los leoneses celebran el fin del Tributo de las Cien Doncellas, las que la tradición dice que se entregaban al Emir de Córdoba. Esas son Las Cantaderas, las jóvenes que entran en la Catedral en desfile, este año acompañadas por una guardia de las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy que han hecho las delicias de los miles de espectadores en las calles de la urbe legionense.
Una celebración dentro de la Pulchra Leonina que da paso también a la infinita discusión entre los munícipes y el clero del Cabildo catedralicio, en la que nunca gana nadie, mostrando el empeño leonés en no cejar y no cambiar de opinión por tan sólo debatir si los hachones de cera son 'Foro u Oferta', una obligación o un regalo del Ayuntamiento.
Y después del desfile, el consabido tapeo y el ir a comer chorizo entrecallao y morcilla en el Barrio Húmedo hasta llegar a la Plaza del Grano, con el peculiarísimo empedrado ondulado del Mercado que tiene más de mil años, otra de las tradiciones que elevan ya no sólo el corazón morido de amor por León sino el paladar.