La tradición manda en Las Cantaderas de León: ocho siglos aún sin acuerdo en el 'Foro u Oferta' en la Catedral

Otra vez igual. Que si es obligación del Ayuntamiento llevar regalos a la Catedral de León para celebrar el fin del legendario Tributo de las Cien Doncellas; o que si es una ofrenda voluntaria.

Pues no hay manera: continúa sin haber acuerdo pese a los infinitos retruécanos dialécticos entre el síndico municipal y el capitular del cabildo. El 'Foro u Oferta' es el símbolo del cazurrismo más extremo que no ceja; que no cede en su opinión. En ocho siglos y se supone que en ocho milenios si hace falta.

Las fiestas de San Froilán han celebrado hoy uno de sus actos centrales, la tradicional ceremonia del Foro u Oferta de Las Cantaderas, una secular y esencial conmemoración que forma parte del acervo cultural leonés y que ha sido declarada de Interés Turístico Autonómico.

El alcalde de León, José Antonio Diez, ha sido en esta ocasión el síndico municipal que ha representado los intereses de la ciudad de León en esta batalla dialéctica frente al Cabildo Catedralicio, representado por un capitular, que en este caso ha sido Mario González. 

La ceremonia ha comenzado a las 11.00 horas en el Claustro de la Catedral de León con la asistencia de autoridades civiles, eclesiásticas y militares. Previamente, los representantes del Consistorio han partido en corporación desde el Ayuntamiento de San Marcelo, encabezados por el alcalde, José Antonio Diez. 

Defender a León y a los leoneses

El alcalde de León ha centrado sus intervenciones en la defensa de León y de los leoneses y ha acudido a la ceremonia ataviado con los atributos de alcalde presidente del Ayuntamiento de León: bastón de mando, medalla y banda y también, según él mismo ha explicado, “vestido como lo hicieron nuestros antepasados, como lo hacen hoy aún en las grandes conmemoraciones” en un “homenaje a las personas que forjaron, que forjan, nuestra tierra. A quienes nos precedieron, nos dieron nuestra identidad, nuestros valores y esas raíces de las que no renegamos y a las que nos mantenemos fieles y leales”.

En el transcurso del acto, José Antonio Diez también ha recordado que hace cuatro años en el mismo lugar mostró ante el Cabildo Catedralicio su “respeto y admiración como guardianes de algunos de los más maravillosos tesoros de León, su templo, patrimonio y servicio a los demás”, una vocación de servicio ha precisado, que ha sido recompensada con la Medalla de Oro de la Ciudad, el más alto homenaje y distinción que puede otorgar el Ayuntamiento de León, y que se oficializará en unos días.

Don Mario ha felicitado al regidor “por su traje de leonés de pro” que ha dicho le ha sorprendido. Y, además, le ha recordado que la Catedral de León “es uno de los mayores embajadores de esta tierra”. Por ello le ha instado a “seguir haciendo cosas por la Catedral, que lo devuelve con creces. Cada año nos visitan 350.000 personas y, en lo que va de año, llevamos personas de 94 países diferentes”.

Unas madreñas y un escudo 

En cuanto a los regalos, el alcalde de León ofreció a Mario González un regalo muy especial, unas madreñas “en homenaje a nuestra tierra” que, según ha explicado, “le hubiera venido bien hace unos meses cuando esta plaza de Regla se encontraba en plenas obras, pero nunca es tarde si la madreña es buena”. 

Por su parte, el capitular también tenía una ofrenda para el síndico municipal, en este caso ha sido un escudo, para “que frene los dardos que le lanzan”. Algo a lo que el alcalde ha contestado que ni él ni pueblo de León “se plegarán ante nada ni ante nadie”.

Como manda la tradición, el debate dialéctico ha quedado en tablas y ha concluido con la entrega de la ofrenda por parte del alcalde de la ciudad al Cabildo Catedralicio. Tras la ceremonia, ha tenido lugar una misa en la Catedral de León oficiada por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras.

La ceremonia del Foro u Oferta de Las Cantaderas conmemora la victoria cristiana en la Batalla de Clavijo (aunque sea una confrontación que no existió basada en la segunda batalla de Albelda) y la liberación del legendario tributo de las cien doncellas que los reyes asturleoneses tenían que pagar anualmente (que tampoco es que fuera en mujeres) a los emires andalusíes.

Una fiesta que se celebra cada año el domingo anterior al 5 de octubre y en la que también participan jóvenes ataviadas a la usanza medieval que bailan al ritmo marcado por la sotadera, la mujer que debía instruirlas en las costumbres musulmanas, que precede a la Corporación Municipal en su desfile hacia la Catedral.

Y en la que, tradición manda, la discusión infinita de quién tiene razón sobre si los regalos son 'Foro u Oferta' quedó otro año más sin ganador para intentar resolverlo el siguiente. Vive Dios que todos los leoneses tienen claro, que tampoco va a ser el que solvente la cabezonería eterna de las dos instituciones.

Ni nunca.