Una investigación realza a las Montañas de León como ejemplo mundial de sostenibilidad por su modelo tradicional
Las Montañas de León han sido presentadas como un modelo internacional de sostenibilidad basado en la gestión tradicional del territorio, según recoge un capítulo científico publicado en el libro Sustainable Management of Traditional Farming Systems (Springer Nature), que analiza esta zona del noroeste español reconocida como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La investigación, firmada por la profesora de la Universidad de León (ULE) Eugenia Rendueles Álvarez, destaca que la región ha logrado conservar durante generaciones un complejo mosaico agrosilvopastoril en el que conviven la ganadería extensiva, el pastoreo trashumante, la agricultura de secano, los huertos tradicionales y el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
El trabajo consultado por la Agencia EFE subraya que el principal valor de este territorio reside en la combinación entre biodiversidad, producción de alimentos y una organización comunitaria que ha permitido mantener el equilibrio entre la actividad humana y el entorno natural.
Gobernanza y gestión
Entre los elementos diferenciales del sistema leonés figuran las juntas vecinales, las alcaldías pedáneas y los concejos, instituciones de origen histórico que continúan desempeñando un papel clave en la gestión de montes, pastos y otros bienes comunales.
Estas formas de gobernanza local permiten organizar trabajos colectivos, conocidos como hacenderas, coordinar el uso de recursos compartidos y reforzar la soberanía alimentaria de las comunidades rurales.
Según el estudio, la capacidad de adaptación de las Montañas de León se sustenta precisamente en la fortaleza de estas estructuras comunitarias y en la transmisión de conocimientos tradicionales entre generaciones.
El capítulo también destaca la diversificación productiva como otro de los pilares del sistema. La coexistencia de diferentes actividades agrarias y forestales, junto con la producción local de alimentos, contribuye a reducir la vulnerabilidad frente a crisis económicas o ambientales.
No obstante, la investigación advierte de varios desafíos que amenazan la continuidad de este patrimonio agrario. Entre ellos figuran la despoblación, el envejecimiento de la población rural, el deterioro de infraestructuras y los efectos cada vez más visibles del cambio climático sobre los ecosistemas de montaña.
Innovación local
Frente a esos retos, el estudio identifica diversas estrategias de innovación impulsadas desde el propio territorio como el desarrollo de productos con certificaciones ecológicas, el fomento del ecoturismo ligado al patrimonio natural y cultural, y las iniciativas de formación dirigidas a jóvenes para favorecer el relevo generacional.
La publicación sostiene que la combinación de saberes tradicionales y herramientas contemporáneas constituye una vía eficaz para garantizar la viabilidad futura de estas comunidades rurales.
Asimismo, concluye que las Montañas de León representan un ejemplo de aplicación práctica de los principios agroecológicos promovidos por la FAO y contribuyen al cumplimiento de diversos Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, especialmente los relacionados con la seguridad alimentaria, la acción climática, la conservación de los ecosistemas terrestres y el fortalecimiento de las comunidades locales.