Notas sobre la conspiración de Galba que derivó en la creación de la Legio VII Gemina

Galba en su tienda militar (reconstruccionistas del Natalicio 2025 en León).

La insurrección del emperador Galba en el año 68 d.C. ha sido un asunto que he tratado en varias ocasiones en torno a la creación de la Legio VII, entonces Galbiana. No deja de ser un aspecto anecdótico dentro del encadenado de acontecimientos que terminaron por cambiar el curso de la historia de Roma.

Si este breve periodo de la Historia, de apenas unos meses, ha atraído mi atención es por las diversas contradiciones que se han ido detectando en el complot que terminó con la caída del emperador Nerón y el inicio del llamado 'año de los cuatro emperadores'.

Un aspecto que se ha revisado es la fama con la que Nerón pasó a la historia. La de un emperador tirano, cruel, que inició un periodo de terror y purgas en Roma. Esa es la afirmación de los textos romanos, pero es posible que haya sido un gobernante querido entre el pueblo, más que entre las clases altas romanas. Parece que tomó diversas medidas para proteger los intereses populares y procurar que no faltara la comida en la ciudad de Roma.

El ¿Impopular? Emperador Nerón

Los textos romanos afirmaron que después de muerto la gente ponía flores a diario en su tumba y circulaba el insistente rumor de que regresaría. Me recuerda mucho al mito de Elvis Presley, cuyos fans quedaron desolados tras su muerte y que afirma que sigue vivo en algún lado y que volverá a aparecerse a sus seguidores. Al margen de la broma, hay que añadir que algunos de sus sucesores reclamaron para sí ser herederos y antiguos amigos del gobernante para ganarse al pueblo. Incluso hubo, en algún momento, quien se hizo pasar por Nerón para reclamar el poder y que debió ser una amenaza lo suficientemente grave como para dejárnoslo consignado por escrito.

Es posible que algunas afirmaciones se hayan hecho para justificar la insurrección y la posterior muerte del emperador, como el caso de sus excesos sexuales. El origen de estos odios, tal vez procedan de algunas medidas adoptadas en contra de los intereses de los grupos aristocráticos que le habrían creado el resentimiento del Senado. Esto terminó en un complot fallido, seguido de una purga y ejecuciones de la aristocracia que acabaría con la vida, entre otros, del conocido Séneca.

El viejo gobernador Galba

Servio Sulpicio Galba llevaba como gobernador de la Hispania Citerior un inusual periodo de ocho años, durante el cual había pasado desapercibido, había cumplido con sus obligaciones, recaudado impuestos de forma implacable y no se había metido en líos políticos. Para entonces ya era un anciano de 71 o 72 años y sin hijos, así que sobre el papel no representaba un peligro político para Nerón y es posible que tan solo dormitase en Tarragona. Aún así, el viejo Galba lideró una de las primeras conspiraciones con éxito después de casi cien años sin amenazas de este calibre.

Busto del Emperador Galba en los Museos Capitolinos de Roma.

Todos los golpes de estado, por su propia naturaleza, ocultan hechos poco confesables, que es mejor no ventilarlos demasiado para no perder un crédito que sería escaso tras un golpe de estado. Los escritores romanos prefirieron acallar muchos hechos y solo los historiadores actuales ponen el dedo en la llaga de esos silencios. En los últimos años se han puesto de relieve muchas incongruencias de los textos históricos, que muchas veces se habían dado por válidas sin más objeciones.

Patrañas

El primer tópico es que el comandante militar no quería levantarse en armas y casi fue convencido, obligado o forzado. Fue a causa de la torpeza de Nerón, que había enviado asesinos para quitar del medio a Galba y eso fue lo que le forzó a la rebelión, violando su fidelidad –jurada– al emperador. 

La fidelidad es una de las primeras víctimas en cualquier conjura. Es obvio que hay que prescindir de tan honorable actitud en cualquier conspiración, de modo que la credibilidad del protagonista de tal acción quedará comprometida de una forma inevitable, como una persona con poca –o ninguna– palabra de honor y poco fiable. Eso es lo que parecen tratar los escritores romanos, que suelen preservar la honorabilidad de los conjurados.

Recreacionistas de Legionarios Romanos en el Natalicio del Águila 2025 frente a la muralla tardorromana de Castra Legio (León).

Así, los historiadores romanos afirman que Galba se enteró 'por casualidad' que uno de los gobernadores de Galia, llamado Julio Víndex, se había sublevado y que le había pedido que aceptase el nombramiento de emperador “en caso de tener éxito”. Pero Galba, fiel a Nerón, no quería encabezar la rebelión y solo se rebeló al enterarse que Nerón había ordenado su asesinato. Tácito se expresa en términos similares, que Galba se unió a última hora a la conspiración, a desgana y casi engañado por Tito Vinio, el comandante (legatus) de la Legio VI Victrix que aparece en esta historia como el malo de la película.

¿Es creíble que esta conspiración fuese cosa de un par de meses, como afirman nuestras fuentes históricas? Pues tiene toda la pinta de haberse dulcificado la realidad. Personalmente creo que Julio Vindex y Galba debieron tener contactos previos o de lo contrario... ¿Cómo le iba a ofrecer encabezar la revuelta? En segundo lugar, el levantamiento implicó a un buen número de gobernadores provinciales. En la Galia se levantaron varios gobernadores y en Hispania los gobernadores de las tres provincias estaban, lo cual parece estar bien orquestado. Pero si nos fiamos de los textos romanos todo es fruto de la casualidad y la improvisación.

Tropas romanas en formación de desfile en el jardín de la Casona de Puerta Castillo en el Natalicio 2025.

Personalmente pienso que se trataba una trama organizada bastante tiempo atrás, que necesitaba muchos preparativos y disponer de bastantes recursos. Requería contactos previos con todos los gobernadores implicados y convencer a los más indecisos. El resultado fue una insurrección bastante bien coordinada, ya que si los gobernadores se levantaban a destiempo el resultado sería catastrófico, pero en este caso parecía bastante bien coordinado.

Movilizar recursos

Otro aspecto que tampoco se sostiene en las narraciones romanas es una casi milagrosa movilización y equipamiento de tropas. Las fuentes romanas afirman que Víndex reclutó un ejército de 100.000 galos, lo que es una cifra exagerada y excesiva. Algunos historiadores actuales no admiten más que unos 40.000 hombres. Aún así es un número más que respetable de tropas. Galba, por su parte, levantó en armas una legión (unos 5.500 hombres) y varias unidades auxiliares que duplicaban sus efectivos, que se conocen por otros testimonios, que en total rondaban los 10.000 hombres.

Reunir todos estos contingentes requería mucho más tiempo que los dos meses que dejan entrever los historiadores romanos. Por muy eficientes que fueran los romanos, sus estupendas calzadas y todos sus recursos era necesario bastante tiempo para reclutar a todos esos miles de hombres, entre muchas ciudades y en varias provincias. Hoy se sabe que la Legio VII Galbiana se creó con ciudadanos de las tres provincias hispanas, lo que requería su tiempo, de recluta y envío a las bases militares en un mundo de comunicaciones más lentas.

Reconstruccionistas de la Legio VII Gemina formados en el Natalicio 2025 en San Isidoro.

El siguiente reto es equipar a unos ejércitos de tal volumen. El equipamiento hispano debió de ser fabricado en los talleres de la Legio VI Victrix, lo que llevaría bastantes meses de trabajo. No solo se trataba solo de armas, sino de miles de cascos y corazas, que eran unas piezas bastante complejas de fabricar y montar. Entre las historias poco creíbles de Suetonio, se llega a afirmar que llegó “a Dertosa una nave de Alejandría, cargada de armas, sin piloto, marineros ni pasajeros” (Suetonio, Galba, X), lo que parece explicar el milagro de armar un ejército en dos meses sin preparativos previos y, de paso, demostraba que los dioses apoyaban la causa de Galba. Es posible que los mismos conspiradores tal vez hayan promovido este tipo de bulos.

Mintiendo hasta el final

La última de las medias verdades fue el propio nacimiento de la legio VII. Ya hemos puesto de relieve en varias ocasiones, como el historiador Juan José. Palao Vicente señala otra incongruencia. Se trataría de la fecha de nacimiento oficial de la legión que conocemos por algunas inscripciones aparecidas en la provincia de León erigidas durante la festividad de su natalicio. Su nacimiento fue un 10 de junio, lo cual es otra “afortunada casualidad” que evitaba declarar ilegal a la nueva legión, al no haber sido levantada por un emperador legítimo –que antes de ese día era Nerón aunque te cayese fatal–, como ocurriría en cambio con otras legiones reclutadas en este momento. Pero el 10 de junio era el primer día de reinado de Galba, ya que el día 9 había muerto Nerón. ¿No es otra casualidad afortunada?

Recreación de la entrega del águila legionaria a la Legio VII en un Natalicio del Águila.

Aún con todo, el día 10 de junio seguiremos celebrando el nacimiento de una de las legiones que dieron lugar a la ciudad de León (no el nacimiento de León como se afirma todos los años). Y lo haremos como se hizo hace casi dos mil años, con desfiles de legionarios por nuestras calles.

¡Felix dies natalis!

Emilio Campomanes Alvaredo explora más a fondo esta hipótesis en un capítulo sobre el Año de los Cuatro Emperadores del libro 'Historia Militar de la Antigua Roma' que se puede comprar en la librería del barrio o por internet pinchando aquí

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