Día Mundial del Rock

El rock leonés nunca muere: las nuevas generaciones cogen el relevo

El rock and roll es un estilo de música muy potente.

El Día Mundial del Rock se celebra el 13 de julio de cada año para conmemorar a las bandas icónicas que dejaron su huella, como Pink Floyd, Metallica y AC/DC. La fecha fue elegida para conmemorar el concierto benéfico ‘Live Aid’, realizado simultáneamente en varias ciudades en 1985, con la participación de importantes grupos de rock como Led Zeppelin, The Who, Black Sabbath, Queen, Sting, Judas Priest, Duran Duran, U2, Scorpions, Paul McCartney, Eric Clapton y Phil Collins, entre otros. El objetivo de 'Live Aid' fue recaudar dinero para ayudar a las víctimas de la hambruna en el Cuerno de África, especialmente en Etiopía y Somalia, donde murieron millones. El evento fue transmitido en más de 72 países y recaudó 100 millones de dólares. Gracias a la participación de los artistas y el apoyo del público, el Día Mundial del Rock se instauró el 13 de julio como una celebración internacional.

Pero el rock no solo ayudó a recaudar dinero por una buena causa, este estilo musical tiene muchos beneficios a muchos niveles.

  • Permite expresar emociones intensas y liberar tensiones a través de su energía y ritmo.
  • Cuenta con muchos adeptos, que normalmente, se congrega en salas donde el rock es el nexo de unión, por lo que fomenta la sociabilización con personas afines. Ha creado una subcultura global, que puede crear un sentido de pertenencia y comunidad entre sus seguidores.
  • En contra de lo que pueda parecer, para los no entendidos, es un género musical complejo que desafía el cerebro, promueve la concentración, la memoria y la creatividad.
  • A menudo se asocia con estéticas y actitudes específicas, lo que puede ayudar a las personas a descubrir y definir sus identidades personales.
  • Escuchar música rock puede ser una forma efectiva de reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, ya que su energía y poder emocional pueden actuar como una liberación emocional.  Ya sea escuchando o tocando música rock, todos pueden experimentar emociones purificadoras, lo que les permite liberar emociones reprimidas y encontrar consuelo en la música.
  • Su ritmo vibrante puede ser una fuente de motivación y energía, ayudando a las personas a mejorar su rendimiento físico y mental.
  • Las letras y los mensajes de la música rock a menudo promueven la justicia y la superación personal, lo que puede empoderar a las personas y mantenerlas motivadas.
  • Es innegable que es una inspiración para muchas personas en las artes, incluida la música de otros estilos, la pintura, la literatura y la moda.

Sala Black Bourbon, referente en León

Muchos de estos beneficios los tiene claros Patry, gerente de la sala Black Bourbon. Punto de encuentro para los leoneses amantes de la buena música en directo ya que los jueves a las 22.00 horas, desde hace seis años, realizan las famosas ‘Jam Session’. Dos horas de música en directo en la que músicos y gente amateur pasan un buen rato tocando canciones conocidas, temas propios e incluso improvisando sobre la marcha. “Batería, guitarra, bajo, teclado y voz suelen ser los instrumentos que siempre hay, pero a veces tenemos colaboraciones o participaciones especiales: violín, armónica, saxofón, trompeta y todo tipo de músicos”, enumera la responsable.

Este aclamado evento abarca todos los estilos (pop, rock, indie, funky, hard rock, heavy metal, folk... ) y acoge todos los niveles y edades, desde los 18 a los 60. “De vez en cuando, tenemos chicos menores de 18 años que vienen con sus padres, de hecho, hay dos que empezaron a venir cuando tenían 14 y 15 años respectivamente”, menciona Patry. Pero estos conciertos, además de ofrecer un espectáculo a los clientes, también es una pasarela para los promotores de espectáculos que lo usan como lugar de referencia para ojear a la gente que se sube a participar. “Algunos de ellos se acaban dedicando a la música de manera profesional”, asegura.

Pero la magia de la música rock no se produce solo en el escenario, gracias a la valentía de demostrar su dominio con algún instrumento o su capacidad pulmonar se crean lazos que dan lugar a grupos musicales más amateur. “Nunca se sabe dónde pueden llegar”, plantea la gerente. De hecho, es una oportunidad para darse a conocer, en grupo o en solitario, para presentar temas propios, generando así la posibilidad de obtener un concierto bien en Black Bourbon o en cualquier otra de las salas de conciertos amiga.

Patry traslada la posición de los leoneses por el rock. “Son muchos los que se mueven cada semana no sólo a la ‘Jam Session’ sino a los conciertos que hacemos regularmente, y es un público muy fiel al estilo. De los más de 120 conciertos que hacemos al año, un alto porcentaje de los que tienen más asistencia de público son los de género rock, hard rock, metal”, esclarece para dejar claro que el rock and roll está más vivo que nunca.

Escuela Municipal de Música

Daniel Fuertes Baños, profesor de guitarra eléctrica en la Escuela Municipal de Música que cuenta con casi 200 alumnos en el área moderna, indica que esta área es la más demandada. “Sólo hay que mirar las listas de espera que hay para acceder a la guitarra, batería, teclado. Otro tema son las plazas de bajo eléctrico e informática musical, estas dos plazas desaparecieron de la escuela al fallecer un profesor y jubilarse otro. Nos hemos quedado un poco cojos sin estas áreas fundamentales para la música moderna”, lamenta el profesor y pide a la dirección que no solo apueste por la música clásica.

“Más o menos la mitad de los alumnos son menores de 15 años, yo personalmente tengo 16 alumnos menores de 12 años. No hay límite de edad para el rock, yo tengo ocho agrupaciones de diferentes edades”, arroja esperanza en las nuevas generaciones que recogen la púa con maestría y pasión por la música rock.

Taca Drum Center León

Es una academia privada especializada en la enseñanza de batería fundada hace dos años por el músico leonés Iván Taca. Un baterista que ha trabajado, grabado o girado con artistas o programas de TV como ‘La Voz’, Café Quijano, Alejandro Sanz, Mocedades, entre otros. Y que ha vuelto a la tierrina después de once años viviendo y trabajando en Madrid.

“De los más de 60 alumnos y alumnas que han pasado por la academia en estos casi dos años de existencia, en cuanto a las generaciones jóvenes se refiere, hay un alto porcentaje de niños y niñas que han mostrado interés hacia la música rock y derivados, y eso es un fenómeno que he podido observar no solo en estos dos años, sino en mis años anteriores enseñando”, asegura el artista. Esto es algo que le llama mucho la atención, “teniendo en cuenta que desde hace tiempo se puede afirmar que el rock es un género minoritario y en cierta manera pasado de moda, si hablamos de lo que la mayoría de la gente de estas generaciones consume”, observa con satisfacción.

Además, el tipo de rock por el que más sienten curiosidad o con el que más conectan sus alumnos es el más clásico. Con esto se refiere, y no sin razón, al rock de las décadas de los 80 y 90. De esta tendencia Iván saca tres importantes conclusiones. Por un lado, que es un estilo de música asequible y que ven a su alcance, “tiene algo que cala en casi todo el mundo y conecta hasta con los más peques de 7 u 8 años en adelante”, puntualiza. Por otra parte, también, es innegable, que es una música que transmite, “bien por su fuerza o contundencia, o bien porque resulta divertida a la hora de interpretar”, señala. Y por último, es una música en la que la guitarra eléctrica, la batería o la voz son los instrumentos más predominantes, “que suelen ser los instrumentos más demandados cuando los más peques empiezan a tener sus primeras experiencias con la música”, indica el batería.

En cuanto a la procedencia del gusto por este tipo de música, también se da otro fenómeno curioso, traslada el músico, y es que casi siempre se cumple un patrón común que no es otro que la influencia parental. “Esto es algo crucial. Si los niños y niñas escuchan un cierto de tipo de música en su casa desde que son muy pequeños, gracias a sus padres, van a mostrar interés por esa música más adelante”, lo tiene claro. Una vez que los padres han hecho un gran trabajo encaminando los gustos de sus hijos, ahora le toca a Iván coger la batuta y hacer que se diviertan en el proceso de aprender.

“En seguida ven que querer ser profesional de la música son palabras mayores, hay mucho que estudiar y practicar para ello. Pero también es algo positivo hacerles ver que las cosas cuestan tiempo y esfuerzo, aunque tengas talento, en la era del ”todo rápido e inmediato“ en la que vivimos. Es necesario que aprendan que el trabajo es el camino correcto”, alecciona el maestro. Además, asegura que tiene varios alumnos con madera de artistas y un talento especial, que si trabajan podrían llegar a ser profesionales, pero no es hasta los 16-18 años cuando empiezan a verlo claro.

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