El pueblo maragato que celebra el centenario de sus escuelas, levantadas por los vecinos con carros, donaciones y trabajo comunal
Hay edificios que explican mejor que cualquier libro la historia de un pueblo. Es el caso de las antiguas escuelas de Valdespino de Somoza, en el municipio de Santiago Millas, en la comarca de Maragatería, que este agosto cumplen un siglo convertidas en uno de los símbolos de la localidad.
Para celebrar la efeméride, los vecinos han organizado un programa de actividades que reivindica el valor de la educación rural y recuerda el esfuerzo colectivo que hizo posible levantar el edificio en 1926, cuando todo el pueblo se implicó en la obra aportando dinero, materiales y trabajo.
La programación arranca el miércoles 5 de agosto con una velada-filandón dedicada precisamente a rememorar aquella gesta colectiva. El hilo conductor de la celebración será la exposición 'Las Escuelas de Valdespino: cien años de un faro educativo', que recrea una escuela rural de la época con pupitres, mapas, pizarras, enciclopedias, fotografías históricas y material escolar utilizado por varias generaciones de alumnos.
El acto también incluye un homenaje a los maestros y maestras que pasaron por las aulas de un edificio que funcionó como escuela entre 1926 y 1977 y que continúa siendo hoy un espacio de encuentro para la vida comunitaria. La muestra permanecerá abierta hasta el 9 de agosto.
Desde un concejo
La historia de estas escuelas comenzó dos años antes de su inauguración. En un concejo celebrado el 18 de julio de 1924, los vecinos acordaron crear una comisión encargada de impulsar el proyecto. La pedanía aprobó posteriormente la construcción y en abril de 1926 adjudicó las obras. Al mismo tiempo decidió levantar la característica torre con reloj que todavía hoy preside el edificio y constituye una de las imágenes más reconocibles de Valdespino.
El recuerdo de aquella construcción permanece vivo gracias a los testimonios recogidos por el pueblo. Según relató Saturnino Ares en el libro Valdespino de Somoza. Maragatería. Regreso al pasado, los materiales llegaron desde Astorga en los carros de los propios vecinos; la financiación se obtuvo mediante la venta de terrenos comunales y con la ayuda económica enviada por emigrantes originarios de Valdespino que residían en Galicia, México o Buenos Aires, además de la mediación del diputado Miguel Seco, también natural del pueblo. Un ejemplo de cooperación vecinal que permitió dotar a la localidad de un edificio destinado a garantizar la educación de niños y niñas en una época en la que las escuelas rurales eran un elemento esencial para fijar población y combatir el analfabetismo.
El programa conmemorativo incluye además una conferencia de la profesora de la Universidad de León Isabel Cantón sobre las escuelas rurales de la Maragatería y concluirá el domingo con juegos tradicionales abiertos a todos los públicos, coincidiendo con las fiestas patronales de Las Nieves. Un aniversario que trasciende la memoria local para poner en valor el papel que desempeñaron las escuelas rurales en el desarrollo de los pueblos leoneses durante buena parte del siglo XX.