El entorno de Feve en León no tiene tranvía pero diseña más de 200 viviendas en las zonas de Matallana y Las Ventas
La integración de la antigua línea ferroviaria de Feve en la capital leonesa sigue esperando una resolución final casi 15 años después del cierre de la línea y la eterna promesa incumplida del regreso del tren al corazón de la ciudad. Pero, aunque también con retraso, lo que no se detiene es el aprovechamiento urbanístico de los terrenos y la posibilidad de una considerable cantidad de viviendas que la antigua traza ferroviaria deja en los barrios del norte de la capital.
En este momento se compaginan en el tiempo dos sectores urbanísticos que avanzan, quemando complejos trámites burocráticos que pasan por modificaciones del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobaciones técnicas y autorizaciones ambientales, y que empujan por un lado el Ayuntamiento de León y por otro la Junta de Castilla y León en favor de la empresa pública Adif del Ministerio de Transportes.
Esos dos sectores a urbanizarse en las inmediaciones de las antiguas vías de Feve son, por un lado, el entorno inmediato de la estación de ferrocarril de Matallana, delimitado por la avenida Padre Isla y las calles Renueva, Ramon y Cajal y Bilbao, en la zona urbanizada a medias y recién abierta al tráfico tras años de retraso; y por otro lado, la antigua trinchera de Feve situada detrás de la iglesia neomudéjar de Las Ventas, paralelo a la calle Maestro Jusquín y la Plaza Juan de Austria en el barrio de San Mamés.
El desbloqueo e impulso de ambas zonas podría suponer la futura construcción en el entorno de las viejas vías de más de 200 nuevas viviendas. Sólo en el primer caso, la zona de Matallana, la suma de suelo para uso residencial asciende a casi 20.000 metros cuadrados (19.690), y existen tres parcelas concretas para levantar edificios de pisos nuevos. La más grande, de 76 viviendas, deberá ser reservada obligatoriamente para viviendas de protección pública, pero las otras dos (52 y 18 viviendas, respectivamente) serán libres.
En este caso, los trámites municipales ya están completados. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de León aprobó en su última reunión del año 2025 el proyecto de actuación del sector de suelo urbano no consolidado del Plan General de Ordenación Urbana denominado NC 06-03, y ya fue publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) en enero de este año. Se recoge que es la empresa pública ferroviaria Adif, dependiente del Ministerio de Transportes, quien se encargará de la urbanización de todas las zonas restantes y quien es beneficiaria del aprovechamiento de esas futuras viviendas y de la plusvalía, como se zanjó ya en los acuerdos de integración ferroviaria del año 2010.
Aparcamientos en superficie... y quizá otro subterráneo en Matallana
Entre zonas verdes, áreas de servicios y las nuevas zonas de vivienda, se contempla también la ejecución de prácticamente 200 aparcamientos en superficie, de los cuales “al menos 99 plazas deberán ser de uso público, pudiendo ser el resto, 98, de uso privado”. Y llama la atención que se deja en manos de la empresa pública Adif la posibilidad de construir en la zona un parking subterráneo con una superficie de 4.833 metros cuadrados y un número de plazas no inferior a 150 a mayores, pero sólo si el Ministerio así lo acuerda.
La otra área por la que debe modificarse el PGOU leonés es el sector SUNC 07-01, donde se debe reclasificar la zona para pasar de suelo urbano no consolidado a suelo urbano consolidado. En esta zona, en la aprobación inicial se contemplaba la posible construcción de un máximo de 58 viviendas en la zona resultante de reordenar las parcelas existentes entre la calle Maestro Jusquín y las vías de Feve de detrás de la iglesia de San José, conocida como de Las Ventas. La modificación impulsada ahora no aclara si mantiene o no esa cifra de casas de nueva construcción.
También aquí se avanza en trámites. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha emitido un informe ambiental estratégico favorable el cambio del Plan General de Ordenación Urbana, tal y como se publicó este miércoles en el Bocyl, al considerarse que la modificación urbanística no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente y, por tanto, no requiere someterse a una evaluación ambiental estratégica ordinaria.
La zona cambia mucho respecto a como se fijó en el viejo PGOU de 2004, entre otras cosas porque ahora en la zona de las vías se ha ejecutado ya, aunque no sirva de mucho, las vías del tren-tranvía pactado en 2010 en el acuerdo de integración entre el Ministerio, a través de Adif, y el Ayuntamiento de León. Por ejemplo, entonces se diseñó una glorieta en la Plaza Juan de Austria para dar solución a los entronques con la calle Padre Risco y la avenida de San Mamés.
Sin embargo, ahora se desecha la glorieta porque la plataforma tranviaria en superficie ha permitido nivelar la rasante, y de este modo se afectará además en menor medida a la parte trasera de la iglesia de Las Ventas, que además es un conjunto catalogado dentro del Plan Especial del Conjunto Urbano de León.
De fondo, lo importante paralizado: la integración
Todos estos avances urbanísticos contrastan con el bloqueo que sigue sufriendo la verdadera importancia de la integración, que no es otra que devolver la permeabilidad ferroviaria o tranviaria hasta el centro de la ciudad. Una opción que el Ministerio que preside Óscar Puente insiste en relegar al largo plazo, abogando sólo por soterrar las vías ya instaladas bajo una capa de asfalto por la que pueda circular la única alternativa que el Ministerio propone: el tránsito de un autobús eléctrico.
Este enroque con engaño oficial incluido, ha levantado como pocas veces los ánimos sociales y vecinales de la Plataforma en Defensa de Feve, que ha impulsado varias protestas todas ellas con éxito creciente, hasta el punto de que se han sumado, con más o menos tardanza, la práctica totalidad todas las fuerzas políticas y las principales instituciones a través de diversas mociones de exigencia de la auténtica integración ferroviaria o tranviaria prometida.