Los deberes para Aena -y Defensa- en el aeropuerto de León: nuevas carreteras y la terminal de mercancías en el noroeste
Cuando el pasado otoño el ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, se reunió con más de dos años de retraso con representantes del equipo de Gobierno de la Diputación de León (PSOE y Unión del Pueblo Leonés), apenas hubo un compromiso seguro en el calendario: la visita oficial de la directora general de la empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) al aeródromo civil de León, situado en La Virgen del Camino. Muy en concreto, la Diputación buscaba el primer compromiso oficial para comenzar a desarrollar una terminal de mercancías que, con un coste estimado de 43,6 millones de euros, podría convertir la pista leonesa en el único espacio de carga y descarga aeronáutica de todo el noroeste español.
Casi medio año de retraso después, por fin el presidente de la institución, Gerardo Álvarez Courel, aseguró en el último Pleno que la mandamás de Aena, Elena Mayoral, cumpliría con esa visita “en una o dos semanas”. De momento no se ha fijado fecha en las agendas oficiales pero los colectivos que promueven sacar el máximo rendimiento económico al aeródromo leonés de cara a su futuro ya tienen claros sus deberes. Y van más allá incluso de la terminal de mercancías.
Tras la celebración de una jornada reciente de análisis de las necesidades del aeropuerto leonés, en las que además de Aena quedó claro que será vital la implicación del Ejército, ya que el aeródromo es de control militar por la cercana Base Aérea, la organización León Propone ha diseñado con todo lujo de detalle lo que a su juicio requiere el aeropuerto leonés para su definitivo despegue. Coincide en gran medida con una beligerante 'Plataforma Más Vuelos, Más Futuro para León'.
Las principales peticiones, amén de la consabida terminal de carga y descarga, pasa por que se comiencen a diseñar, proyectar y lo antes posible presupuestar nuevos accesos a la pista aérea leonesa, porque la actual, atravesando La Virgen del Camino, es un cuello de botella poco menos que insalvable.
León Propone sugiere con todo lujo de detalles dos propuestas muy concretas y que ven factibles. La primera plantea crear un acceso rápido al aeropuerto desde la carretera N-120 (León-Astorga), aprovechando un camino ya existente por detrás de Confiterías del Bernesga. Han calculado que sólo sería necesario asfaltar unos 658 metros hasta conectar con la rotonda del aparcamiento de la terminal y un coste inferior al millón de euros. Este vial, defienden, facilitaría también el uso de una parcela de 17.000 metros cuadrados propiedad de Aena, con acceso directo a pista y capacidad para varias aeronaves tipo Boeing 737. La Diputación está dispuesta a estudiar su ejecución y el Consorcio del aeropuerto ya ha respaldado la iniciativa.
La segunda conexión que ven vital es más ambiciosa y compleja, una nueva carretera de unos siete kilómetros que conecte el exitoso polígono industrial de Villadangos del Páramo con la zona norte del aeropuerto. Aprovechando infraestructuras existentes y futuras, como la ampliación del polígono en marcha y la autopista León-Asturias AP-66, permitiendo además descongestionar la N-120. Esta vía abriría el acceso a más de 1,2 millones de metros de suelo con potencial para desarrollar la ansiada gran terminal de carga -que también defienden- u otras actividades aeroportuarias, como mantenimiento de aeronaves o almacenamiento de combustibles sostenibles. Esta inversión carece aún de cifra.
Ambas propuestas se enclavarían, a la fuerza, en el viejísimo y sólo esbozado en precampaña electoral de la Ronda Norte de León, la que debería cerrar hace décadas pero todavía sin éxito el anillo de circunvalación de la ciudad y canalizar todo el tráfico del amplio alfoz de la capital. Técnicamente estaría en fase de evaluación ambiental, tras su exposición pública, pero de plazos no hay noticias y se ha llegado a hablar un poco a ciegas de una inversión de unos 94,3 millones de euros. Pero su desarrollo requiere la colaboración de Gobierno, Junta de Castilla y León, Diputación y ayuntamientos, entre otras muchas dificultades.
A día de hoy, la realidad es que para todas estas necesidades que los colectivos y algunos partidos políticos ven imprescindibles y bastante urgente, Aena tan sólo ha diseñado invertir en los próximos años 16,3 millones de los 57,2 millones comprometidos en los cuatro aeropuertos de Castilla y León, en el amplio horizonte hasta 2031. Y ni un solo céntimo en principio para ninguno de estos proyectos que León reclama. Por todo ello, la dilatada visita de la directora general de Aena se ve como el momento en el que sobre todo el Gobierno mostrará por fin su apuesta o desdén respecto al aeropuerto leonés.