La insensatez autonomista revestida para la ocasión

Espacio promocional de Castilla y León en Fitur 2026.
29 de enero de 2026 19:00 h

Castilla y León: El cielo nos ha elegido. Léase el paréntesis que sigue a tal noticia en los papeles (eclipse solar: 12 de agosto 2026).

Siempre viene bien una gracieta, y en este caso por lo del erizado bello de los autonomistas, lo digo por la ‘emoción’ que en Fitur muestran por lo del eclipse, que en la Comunidad se va a poder ver y apreciar. Dicen. Lo del trasfondo chistoso que ahora voy a incorporar a este escrito de opinión, y permanecerá cual leitmotiv, era más largo y ganaba siendo gesticulado repetitivamente con saludos militares que, por razones obvias aquí no pueden ser. Algo parecido a un gato chino en acción. Veamos.

Iba a haber un eclipse solar que se vería en el campamento militar. El coronel da una orden a su más inmediato seguidor oficial para que se tuviera a la tropa preparada en determinado día y hora, para verlo. Tal mandato transmitido de uno a otro oficial, luego suboficiales, cuando llega a la tropa, bastante deformada, el cabo suelta que van a ver un eclipse por las pelotas del coronel…

Y aquí estamos ante el anuncio de un gran acontecimiento astronómico, que tal parece que las fuerzas operantes del ente autonómico sitúan como acontecimiento en la Comunidad. Según los entendidos, y así lo anuncian... ¡Será total en León! Y para los del ente autonómico castellamizado, claro, lo que es de cada uno, en este caso de más oscuridad en León, es de todos; solo falta añadir, por las pelotas de quién. Observemos: Junta y ejecutivos a los fitures les dicen: “El cielo nos ha elegido”. Mas, aunque no lo digan... ¡De modo oficial quieren pensar en Burgos!

¡Qué fantasiosos los del ente! Y para rebajar un poco la soberbia supongo que estarían pensando en el cielo como firmamento, porque en su ampulosidad no me extrañaría que fueran más alto y espiritual, y sentirse tocados por el dedo del Altísimo.

Por si hay alguna duda, ni el Ayuntamiento ni la Diputación, debidamente consorciados para el turismo y allí presentes en Fitur para vender lo leonés, son el cabo ni la tropa del chiste. Faltaría más. Somos y debemos ser los protagonistas de nuestra historia, pero desde la facción dominante no nos dejan. Los gerifaltes políticos autonómicos de ambas manos, con la Junta y Mañueco operativo, no son un obstáculo solo de hoy, lo vienen siendo de todo momento, marcando un devenir autonómico tendente a eclipsar lo leonés.

Quien alza un poco la voz defensiva es el regidor leonés, siempre buscando momento y ocasión propicia. Se mueve bien el alcalde, lo pudimos ver en Fitur. Hemos exhibido la marca ‘Territorio Gaudí’. La secretaría de turismo legionense ejecutiva en el consorcio propuso tal denominación, al parecer así nos promocionamos cuando se cumple el centenario del fallecimiento del gran arquitecto catalán (1926), no olvidemos el dato. Pues de tal modo entramos en el juego de otra Comunidad que en tanto le sea beneficioso se dejará querer.

Bien es sabido que en León tenemos dos obras del genial arquitecto catalán. El Palacio Episcopal de Astorga (construido entre 1889 y 1913), hoy Museo conocido como Palacio Gaudí, que controla dirige y detenta propiedad el obispado de Astorga.

Así como otra en Legio, muy bien ubicada junto al palacio de los Guzmanes, la Casa Botines (construida entre 1891 y 1893). Obra ejecutada para Simón Fernández y Mariano Andrés comerciantes de tejidos, continuadores del negocio emprendido por un catalán de segundo apellido Botinás, de ahí a Botines que da nombre al negocio y a la casa de nueva construcción donde lo instalarán definitivamente.

Edificio, hoy también Museo, que controla y dirige Fundos, Fundación Obra Social de Castilla y León. Para saber cómo llega a este destino y control hay que poner retrospectivamente la mirada en la desaparecida Caja España, con el antecedente de que había sido propiedad y sede de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León; una triste historia que corre pareja con nuestro devenir en un ente autonómico despersonalizante, a la par que colonialista.

Si ahora y sin solución de continuidad, hablamos de Nonia, los leoneses al pronto se irán a la santa que tiene a su nombre una iglesita ocupada por cofrades de Semana Santa, situada en la calle que lleva la misma denominación, el nombre de la esposa del Centurión Marcelo, luego santo; que es lo mismo, pero no da igual.

Pero resulta que, en este caso, Nonia es el nombre elegido para guía virtual, IA, concebida en León para ayuda del visitante; le resolverá dudas sobre lo que hay que ver, cómo y cuándo en Legio. No olvidemos que este año está también dedicado a la primera reina y emperatriz en Europa, la leonesa Urraca I. He aquí un acontecimiento totalmente nuestro y de empaque histórico leonés, pasaje y repercusión que venían siendo silenciados, aunque en puridad podíamos decir mejor ocultados.

Mas, no nos saturemos de historia, para afianzarnos, vale. Y no permitamos que otros, por ejemplo con lo del parlamentarismo, hagan todo tipo de maniobras para a través de lo común (comunitario/apropiación indebida) se lo acoplen a conveniencia. Hoy, a los leoneses eclipsados con insidia, nos cuesta ver que tenemos coartada políticamente nuestra voluntad autonómica.

Y en insulso pasar no acertamos a comprender que nuestro mejor despertar es que... ¡Podemos salir del embargo!

Lexit.

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