El paro estructural de la Región Leonesa provoca una menor protección social en el desempleo que en Castilla
La Región Leonesa presenta una menor protección frente al desempleo que el conjunto de las provincias castellanas. La tasa de cobertura recogida en los estudios nacionales del desempleo referentes a 2025 se sitúa en el 75,9% en León, Salamanca y Zamora, frente al 85,2% del conjunto de las seis provincias de lo que queda de Castilla La Vieja en esta comunidad autónoma.
Así lo muestran los datos datos recogidos en los últimos Informes del Mercado de Trabajo publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) referentes al año 2025 y correspondientes de las nueve provincias de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, confrontados con el Informe Nacional y los del Informe sobre la Situación Económica y Social de Castilla y León en 2025 , que remiten a la Encuesta de Población Activa (EPA). Separado por las dos regiones que conforman la actual comunidad autónoma, sitúan la tasa de paro de la Región Leonesa en el 9,6%, frente al 7,7% del conjunto formado por Ávila, Burgos, Palencia, Segovia, Soria y Valladolid. La diferencia aparente parece escasa, de tan sólo de 1,9 puntos, pero que realmente significa una distancia de prácticamente un 25% entre los dos territorios confrontados los dos datos.
Esto significa que una brecha de 9,3 puntos porcentuales entre los parados que cobran estas cantidades de protección social en Castilla más que en la Región Leonesa, ya que las tres provincias leonesas quedan por debajo de la media autonómica del 78,7% de parados con prestaciones contributivas (lo que se conoce como el paro popularmente dicho) y los subsidios (cuando se acaba o no se tiene derecho a cobrar por no haber trabajado el tiempo suficiente), que son en esencia ayudas asistenciales. Salamanca registra la cobertura más baja de las tres, con un 74,4%, seguida de León, con un 76,2%, y Zamora, con un 77,1%. En el otro extremo aparecen las provincias castellanas de Soria, con un 99,8%, y Segovia, con un 93,6%, y Burgos, al 89,4% según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal.
Cuatro puntos por debajo en el paro
Tener una tasa de empleo baja depende de cuántas personas trabajan, cuántas buscan ser contratadas y cuántas permanecen fuera de ambas situaciones, y en este caso la separación alcanza los 4,2 puntos: un 47,1% del País Leonés frente a un 51,3% de las provincias castellanas. Esa distinción resulta fundamental para entender las diferencias entre la Región Leonesa y las seis provincias castellanas con las que comparte comunidad autónoma.
La comparativa de datos de 2025 dibuja una desventaja para León, Salamanca y Zamora que va más allá del desempleo: una participación laboral inferior, una menor proporción de población ocupada y debilidades productivas que condicionan sus oportunidades.
Ambas regiones aparecen por debajo de la tasa de paro española del 10,5% que recogen los informes, pero esa posición aparentemente favorable convive con una participación en el mercado de trabajo bastante inferior a la estatal en el territorio leonés.
Menor tasa de actividad en el País Leonés
Las tres provincias de la Región Leonesa se sitúan por debajo de la media española en participación en el mercado laboral, con León en la posición más desfavorable. Su tasa de actividad es del 50%: solo la mitad de la población de 16 o más años trabaja o busca empleo, frente al 58,94% del conjunto de España. Zamora, con un 52,2%, queda 6,74 puntos por debajo del promedio nacional, mientras Salamanca alcanza el 54,1%, todavía a 4,84 puntos de esa referencia.
León presenta la mayor distancia con el conjunto del país, de 8,94 puntos porcentuales. El dato refleja una reducida participación laboral, aunque no permite identificar automáticamente a la población inactiva con personas desempleadas: también incluye a jubilados, estudiantes y personas dedicadas a cuidados que no trabajan ni buscan empleo activamente. La tasa de actividad de la provincia se sitúa en el 50%. Es decir, aproximadamente la mitad de su población de 16 y más años está ocupada o buscando trabajo. Valladolid alcanza el 58,4%; Soria, el 58,3%, y Segovia, el 57,5%. Salamanca, con un 54,1%, y Zamora, con un 52,2%, también superan el registro leonés, aunque permanecen lejos del promedio nacional.
La distancia se acentúa al comparar León con Valladolid, cuya tasa de actividad apenas está medio punto por debajo del promedio nacional. Entre ambas provincias hay una brecha de 8,4 puntos. Burgos, con un 56,4%, también supera a las tres provincias leonesas, mientras Palencia, con un 52,2%, iguala el registro de Zamora y se sitúa prácticamente al nivel del conjunto de la Región Leonesa.
En conjunto, la Región Leonesa registra una tasa de actividad del 52,1%, según la comparativa aportada, lo que la deja a 6,84 puntos de la media española (58,94%) y a 2,33 de la autonómica, situada en el 54,43%. Salamanca obtiene el mejor resultado de las tres provincias leonesas, pero tampoco alcanza ninguna de esas dos referencias.
La otra mitad de la población leonesa no puede identificarse automáticamente con personas que han renunciado a encontrar trabajo. La inactividad incluye situaciones distintas, como la jubilación, los estudios o la dedicación a cuidados. Además, al ser un territorio envejecido con más de una tercera parte de su población jubilada, implica que la baja tasa de actividad es endémica.
Tasa de empleo por debajo del 50% en León y por encima en Castilla
La tasa de empleo ayuda a completar el retrato. En León se sitúa en el 44,9%, frente al 46,6% de Zamora y el 49,8% de Salamanca. En el bloque castellano, Segovia alcanza el 54,1%; Soria, el 53,8%, y Valladolid, el 53,2%. Entre León y Segovia hay una distancia de 9,2 puntos: una diferencia considerable en la proporción de población adulta que tiene trabajo.
El desempleo también presenta contrastes provinciales. Zamora registra una tasa del 10,7% y León, del 10,2%, las más elevadas entre las cifras provinciales recogidas en el documento. Salamanca baja al 8%. Al otro lado, Segovia se sitúa en el 5,9%; Burgos y Palencia, en el 7,6%; Soria, en el 7,7%, y Valladolid, en el 8,8%. La diferencia entre Zamora y Segovia llega a 4,8 puntos porcentuales.
El caso salmantino es especial, al ser la única provincia leonesa que tiene buenos datos incluso respecto a Valladolid. Los informes nacionales atribuyen a 2025 una reducción del número de desempleados EPA del 30,7%. Zamora también registra una caída importante, del 18,8%, aunque mantiene una tasa elevada. Una mejora anual y una posición desfavorable pueden coexistir: reducir el paro no equivale necesariamente a haber cerrado la distancia con otros territorios.
En términos absolutos, la EPA del cuarto trimestre de 2025 recogida en el documento contabiliza 40.200 personas desempleadas en la Región Leonesa: 19.400 en León, 12.600 en Salamanca y 8.200 en Zamora. Las seis provincias castellanas suman 55.900. El territorio leonés reúne, por tanto, el 41,83% de las 96.100 personas paradas del conjunto autonómico.
Los datos en bruto de los demandantes de empleo contabilizan 20.689 personas buscando trabajo en León; 16.159 en Salamanca, y 8.211 en Zamora. En total el registro de las oficinas de empleo ofrece un dato bastante notorio: 45.059 personas inscritas en León, Salamanca y Zamora a 31 de diciembre de 2025, frente a 56.946 en las provincias castellanas; el 44,2% de los 102.005 en el total autonómico. Visto de otra forma, que no ayuda a considerar que las políticas de empleo dictadas desde Valladolid estén ayudando a los leoneses, hay casi tantas personas solicitando empleo en sus tres provincias como en las seis castellanas. Los leoneses que demandan un puesto de trabajo serían el cerca del 80% de todos los castellanos. El drama estaría en la provincia del norte de la región, la de León, ya que sus veinte mil personas apuntadas las oficinas de empleo serían la tercera parte de todos los que buscan ser contratados en las seis provincias de la región vecina.
Marcadas diferencias en la estructura productiva entre León y Castilla
La estructura productiva entre las dos regiones de la autonomía aporta una clara explicación a por qué una política de empleo común no funciona en León. Los análisis del SEPE y el CESCyL destacan la potencia industrial de Burgos, Valladolid, Palencia y Soria, con la automoción como una de las especializaciones de Valladolid. En Burgos, las empresas industriales representan el 11,7% del tejido empresarial considerado; en Soria, el 11,6%. Para León, mucho más centrado en la producción agroalimentaria, el dato disponible es distinto: la industria concentra el 12,02% de los contratos, frente al 21,38% autonómico. La mitad.
El dato que marca la distancia leonesa en contratación industrial es de 9,36 puntos respecto a la Comunidad. Según los informes del mercado de trabajo de la agencia estatal, las tres provincias cuentan con especializaciones propias. El SEPE señala como mayor potencial los proyectos de energías renovables e hidrógeno verde en León; la Universidad y los servicios sanitarios y administrativos en Salamanca, y la actividad agraria de Zamora, donde las empresas agrícolas representan el 12,2%, frente al 8,1% autonómico. Son bases más endebles sobre las que desarrollar actividad económica que la industrial.
Paro femenino
El reparto por sexo introduce un matiz adicional en la que sí parece ganar la Región Leonesa: las mujeres representan el 51,49% del paro en la Encuesta de Población Activa (EPA=: 20.700 desempleadas frente a 19.500 hombres. En las provincias castellanas, el porcentaje femenino asciende al 57,78%, con 32.300 mujeres y 23.600 hombres. Valladolid contabiliza 14.300 desempleadas frente a 8.600 desempleados; Burgos, 8.500 frente a 3.400.
Una distribución más equilibrada entre hombres y mujeres no acredita, por sí misma, una mayor igualdad laboral. León mantiene una tasa de paro femenino del 11,3% y Zamora, del 10,7%. En Zamora, hay casi empate los hombres desempleados eran 4.200 a finales de año y las mujeres —4.000.
Paro juvenil
El relevo generacional constituye otra preocupación. El documento cifra en aproximadamente 3.491 los jóvenes de entre 16 y 24 años inscritos como parados en las provincias leonesas, frente a 5.520 en las castellanas. León reúne 1.456; Salamanca, 1.422, y Zamora, unos 613. Los datos son otra vez persistentes cuando se comparan que surge uno de tres provincias y otro de seis (y con el 50% más de habitantes que la Región Leonesa): de los nueve mil jóvenes que buscan empleo, el 38,7% son leoneses.
La lectura política de estos informes económicos y sociales que intentan explicar las causas del desempleo a finales de 2025, fácilmente se va a la conclusión de que las diferencias son notorias entre las dos regiones, casi indefectiblemente a favor de las seis provincias castellanas. Esto remite al debate sobre las prioridades económicas de la comunidad si una de las dos regiones está más industrializada y sobre todo en un sector, la automoción, que no existe en el País Leonés.
Así, no es de extrañar que el leonesismo, reclame una Autonomía de la Región Leonesa ante las dudas de que Valladolid (donde está situada la central de Renault) diseñe un plan determinado para León, Salamanca y Zamora en vez de potenciar las especificidades del sector automotriz castellano. Y de esta forma las provincias leonesas, que se ven sin para decidir sobre su futuro desarrollo, continúan a la cola de la comunidad y de España en cuestión de dinamismo laboral y económico.
Nota: investigación de datos apoyada con la herramienta de IA Notebook Gemini