Vox, entre Trump y Rusia: Lucía de Castro analiza la política exterior de la extrema derecha

Lucía de Castro Revuelta con su libro 'Vox y Rusia: La política exterior de la extrema derecha'.

Abel Aparicio

Lucía de Castro Revuelta es la autora del ensayo Vox y Rusia: La política exterior de la extrema derecha de la leonesa Eolas Ediciones, 2025, prologado por Tesh Sidi. Hace ahora cuatro años que Vox tuvo que hacer malabares para no condenar de forma contundente el ataque de Rusia sobre Ucrania y, pasados estos cuatro años, el partido dirigido por Santiago Abascal Conde no duda en mostrar todo su apoyo a los gobiernos de Donald Trump y Benjamín Netanyahu en su genocidio contra Palestina y más recientemente en su guerra contra Irán y el Líbano, aunque los dos dirigentes no busquen los mismos objetivos.

“Cuando empezó la invasión de Rusia yo estaba estudiando la carrera en Moscú, y me fijé en la reacción que hubo en los partidos de extrema derecha europeos, ya que muchos tenían buena relación con Vladímir Putin. Pasados un par de años, fui a París a estudiar un máster y continué analizando cómo estos partidos construyen su política exterior”, explica Lucía de Castro Revuelta en la semana posterior a las elecciones autonómicas de Castilla y León, donde Vox consiguió catorce escaños, una contenida subida. Esta leonesa incide en que cuando estalló la guerra de Rusia sobre Ucrania, la posición de Vox no se estaba estudiando junto al resto de partidos de extrema derecha europeos, y para intentar llenar ese espacio decidió centrarse en este tema e indagar si Vox se declaraba atlantista o no.

Preguntada por qué fueron tan ambivalentes con el apoyo a Putin y ahora muestran un apoyo tan claro a Trump y Netanyahu, Lucía explica que “hay que tener claro que los intereses de Trump no son los mismos que los de Netanyahu. Lo que está buscando el líder israelí es la segunda parte del genocidio de Palestina. Él no busca un cambio de régimen, él busca el caos, destruir Irán. En cuanto a la pregunta, la respuesta es clara, Vox está del lado de la extrema derecha más radical”, indica esta graduada en Ciencias Políticas, que no duda en destacar que la postura de Vox está arrastrando al Partido Popular al menos en política internacional.

La política y escritora leonesa Lucía de Castro Revuelta.

Sobre la relación entre el partido de Santiago Abascal y el de Giorgia Meloni, de Castro Revuelta explica que “Abascal de cara a las elecciones generales de 2023 imitaba todo lo que hacía Meloni en cuanto a política internacional, como hizo posicionándose contra Rusia para evitar convertirse en un Viktor Orbán, un personaje aislado de la UE en su apoyo a Putin. Él quería mostrarse como un atlantista porque se veía en el gobierno, pero al no conseguirlo, y subir a la cúpula de VOX un ala más dura aún, en Europa se cambian del grupo de Meloni al de Orbán, el más radical de la UE, sin dar ninguna explicación a sus afiliados ni a sus votantes”. Lucía repite y tiene claro que los partidos populistas en general no desarrollan una política internacional, porque de primeras no les interesa hasta que se ven con opciones de gobernar.

Hablando de la rama más radical de Vox, sale a la palestra la figura del parlamentario europeo Jorge Buxadé. De Castro comenta que Buxadé es una persona muy centrada en lo que ellos llaman el globalismo. “Él explica que la globalización es un fenómeno de conexiones al que no nos podemos oponer porque existe, pero el globalismo es la ideología que hay detrás y lo está fomentando. Según la extrema derecha hay una élite internacional que se encuentra en la ONU, en la UE, etc. que pretende fomentar una inmigración masiva para acabar con la cultura occidental, con las fronteras y con la familia. Lo que ellos llaman el gran reemplazo”.

En cuanto al concepto patria que quieren llevar al campo, Lucía, que acaba de recorrer las tres provincias leonesas y las seis castellanas en la pasada campaña electoral como portavoz del PSOE leonés, ve como Vox se proclama como único valedor de los agricultores, pero solo de palabra, no de hechos. “Apoyan una guerra que tiene entre otras consecuencias la subida de precios y además votan en el Congreso contra un tope del precio de la energía, perjudicando a esos agricultores que dicen defender. Es decir, su patria acaba donde empiezan los intereses de Trump”, remarca.

Portada del libro 'Vox y Rusia: La política exterior de la extrema derecha'.

En cuando a las y los jóvenes, Lucía de Castro (León, 2000) ve que los símbolos nacionales como la bandera, intentan ser apropiados en exclusiva por la extrema derecha. “Generacionalmente la bandera no se ligó a la izquierda por motivos políticos e históricos, y la juventud en 2026, al ver que Vox es el único partido que saca esa bandera y habla de ella como un orgullo, se van con ellos, quizá pensando que ellos son los únicos patriotas”, explica. Para ella, la patria “son los servicios públicos, los intereses de los españoles o su bienestar. Lo que hace la derecha es recuperar el discurso del franquismo, nosotros somos los buenos españoles y el resto los malos. Sin embargo, ahora la extrema derecha está haciendo lo mismo que hizo el franquismo, regalar la patria, como en Palomares tras el accidente del 17 de enero de 1966”. Y observa que lo que hizo el franquismo fue permitir que EEUU hiciese maniobras con aviones que portaban armas nucleares sobre territorio español y lo que hizo Franco fue tapar ese accidente, cuando a día de hoy sigue habiendo radiaciones.  

“Vox utiliza cualquier situación en su beneficio. Durante el pacto PSOE y Unidas Podemos, Abascal no se cansó de decir que los morados eran los amigos de Putin, pero resulta que los amigos de Putín eran los de su partido. Esto a ellos les da igual, simplemente es un marco narrativo que depende del momento”, indica Lucía.

La contradicción de la situación actual es que Vox reconoció en 2019 que para las elecciones europeas se financió con dinero iraní, país sobre el que ahora apoya sin reservas un bombardeo constante. Para esta graduada en ciencias políticas Vox no tiene claro qué línea seguir, y abogan por arrimarse en cada momento a quien mejor le convenga económicamente y políticamente, sobre todo en política internacional, porque en temas nacionales siguen una línea muy bien marcada.

Lucía de Castro Revuelta.

En cuanto a la radicalización de los jóvenes, algo que estudió durante su estancia en París, tanto en la extrema derecha, en su inmensa mayoría hombres, como el yihadismo, el proceso que sufren es el mismo. Para Lucía, el proceso se basa en explotar frustraciones. “La base se compone de la ‘búsqueda de agencia’, es decir, algo que busca conscientemente al sentirse extraño dentro de su propia sociedad.

Para la gente joven esto es sentirse fuera de la política, de la economía y de perder el sentido de justica en las normas sociales, porque sienten que la sociedad les ha fallado“, indica de Castro, para añadir que ”nos dicen que si estudias, hablas inglés y te esfuerzas vas a tener una buena vida, pero cuando muchos ven que esto no llega, tenemos el problema, porque es ahí cuando llegan los grupos radicales a decirle a los jóvenes que son víctimas y que sus problemas tienen la raíz en el feminismo y en los inmigrantes, por ejemplo. A esto añaden que el pasado te ofrece seguridad y el futuro algo incierto, de ahí esta ola de una mitificada nostalgia“. Otro de los problemas graves que ve de Castro es que Vox no solo ataca a los inmigrantes, también lo hace a los que habiendo nacido en España son de otra etnia, y como se ha demostrado a lo largo de la historia, ”cuando la política se basa en la pureza, el resultado no es una utopía, es una masacre. Lo vimos en la Alemania nazi, en Ruanda, en Etiopía, en Sudan del Sur o en Palestina“.

Ante esto, a la izquierda, según Lucía de Castro, “le toca ofrecer un futuro alternativo que no sea una imagen falsa del pasado, un futuro que merezca la pena, y solo así se puede confrontar con la extrema derecha”.

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