UPL exige reabrir las cocinas de los colegios y denuncia que las familias leonesas pagan hasta un 25% en comedor
Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha denunciado este miércoles lo que considera un “maltrato alimentario y económico” en los comedores escolares de la Región Leonesa y ha exigido a la Junta de Castilla y León un cambio urgente de modelo. La formación reclama la reapertura de las cocinas en los propios centros educativos, la equiparación de precios por el servicio de comedor en toda la Comunidad y el fin del actual sistema de grandes contratos de catering.
Desde su Secretaría de Educación, UPL asegura que ha analizado quejas de familias y comparativas de precios por provincias y sostiene que el modelo actual “está agotado” y perjudica especialmente a León, Zamora y Salamanca. Según los datos recogidos por el AMPA Peregrinos del CEIP Camino del Norte, un 52% de las familias denuncia comida fría, raciones insuficientes y uso habitual de “línea fría” y productos ultraprocesados.
La formación leonesista afirma que en algunos casos los alumnos de los últimos turnos se quedan sin raciones suficientes o reciben media pieza de fruta, y critica que el actual sistema prioriza, a su juicio, el beneficio empresarial frente a la calidad nutricional. UPL vincula esta situación al modelo de contratación centralizado en grandes empresas.
En el plano económico, UPL denuncia una brecha de precios entre provincias. Según los datos que aporta, mientras en Valladolid el precio medio es de 4,05 euros y en Segovia de 3,98, en León asciende a 4,78 euros, en Salamanca a 4,92 y en Zamora a 4,93, lo que supone, según la formación, hasta un 25% más para las familias de la Región Leonesa. Por ello, exige un precio único de comedor en toda la Comunidad y que la Junta asuma el sobrecoste mediante subvenciones directas hasta equiparar el personal laboral.
Como alternativa, UPL propone fragmentar los contratos en lotes más pequeños para facilitar la entrada de pymes y cooperativas agroganaderas locales, recuperar las cocinas “in situ” en los colegios y establecer por ley que al menos el 60% de los productos sean de proximidad, citando ejemplos como lentejas de Tierra de Campos o garbanzos de Fuentesaúco. Asimismo, plantea integrar a monitoras y cocineras como personal laboral de la Junta para garantizar estabilidad y calidad en el servicio.