Las familias de la escuela rural leonesa denuncian discriminación por la supresión de un servicio clave de conciliación
El malestar crece en buena parte de la comunidad educativa rural de la provincia de León tras la decisión de la Consejería de Educación de Castilla y León de limitar el servicio de conciliación escolar de junio y septiembre únicamente a las cabeceras de los Centros Rurales Agrupados (CRA), dejando fuera al resto de localidades integradas en estos colegios.
Familias, asociaciones de madres y padres y distintos colectivos educativos denuncian que la medida supone una “discriminación” y un importante “agravio comparativo” para decenas de pueblos del medio rural leonés.
El servicio permite que el alumnado permanezca una hora más en el centro educativo durante junio y septiembre, meses en los que el horario lectivo se reduce. Su objetivo es facilitar la conciliación familiar y laboral mediante actividades de atención y cuidado fuera del horario de clase.
Según explican las familias afectadas en un comunicado, la Consejería notificó esta semana que en el caso de los CRA el programa solo se prestará en la localidad donde se ubica la dirección del centro educativo, aunque no siempre sea el pueblo con más alumnado.
Esto implica que los colegios urbanos, los CEIP rurales y las cabeceras de los CRA mantendrán el servicio, mientras que el resto de pueblos adscritos a esos mismos centros educativos quedarán excluidos.
Las familias denuncian que esta decisión rompe el principio de igualdad dentro de un mismo centro público y deja sin alternativas de conciliación a numerosos padres y madres del medio rural.
“Ignora la realidad del medio rural leonés”
La protesta es especialmente intensa en la provincia de León debido al peso que sigue teniendo la escuela rural y a las dificultades de transporte y movilidad entre localidades.
Los colectivos afectados consideran que la medida “ignora la realidad territorial y social del medio rural leonés”, marcada por la dispersión geográfica, la falta de servicios públicos y los problemas crecientes para conciliar vida familiar y laboral.
Además, advierten de la contradicción que supone defender públicamente la escuela rural y la lucha contra la despoblación mientras se reducen servicios precisamente en los pueblos más pequeños.
Por ello, reclaman a la Consejería de Educación que revise la decisión, mantenga el servicio en todas las localidades de los CRA y abra un proceso de diálogo con las comunidades educativas afectadas.
A la polémica se ha sumado este viernes Unión del Pueblo Leonés (UPL), que ha cargado duramente contra la Consejería de Educación por intentar “tapar el caos” generado tras excluir a numerosos pueblos del servicio de conciliación mediante un sistema de voluntariado docente. La formación leonesista califica de “vergüenza” e “insulto a la labor docente” la circular remitida a los CRA para que sean los propios maestros quienes asuman de forma voluntaria la atención del alumnado durante esa hora extra no lectiva.
UPL considera que esta medida “rompe de forma flagrante el principio de igualdad de oportunidades” y denuncia que el alumnado rural recibe un trato diferente “en función de su código postal”. Además, critica que la Junta pretenda sostener un servicio público básico “sobre la caridad o el voluntarismo de los maestros” mientras mantiene, aseguran, condiciones económicas poco atractivas para cubrir estos puestos en el medio rural. La formación exige mantener el servicio en todas las localidades integradas en los CRA y reclama a la Consejería una rectificación inmediata.