Suárez-Quiñónes achaca la oleada de incendios “extrema” de agosto en León a la climatología, rayos e intencionalidad

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones ha comparecido en las Cortes autonómicas este 14 de enero para ofrecer el balance anual de extinción de incendios con dos meses de retraso sobre las fechas habituales, noviembre, y obligado por toda la oposición.

Quiñones ha comenzado su comparecencia reprochando de forma ligera a la oposición la misma, al enumerar las explicaciones que se han facilitado por el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco desde la propia comparecencia del presidente autonómico del 29 de agosto y las respuestas a preguntas de la oposición. También se solidarizó con los afectados por los graves incendios del verano, que dejaron miles de hectáreas arrasadas y cuatro víctimas mortales, y agradeció el trabajo realizado a los miembros del operativo.

El cuestionado responsable de Medio Ambiente, y presidente interino del PP leonés, además dedicó parte de su intervención a repasar la legislación sobre incendios, aunque no facilitó datos concretos de hectáreas arrasadas por provincias y dando solo los datos de hectáreas forestales en Castilla y León. En total hubo 1216 incendios forestales, afectando a 143.880 hectáreas de las que 42.815 eran arboladas. A mayores hubo 856 incendios no forestales (agrícolas en general) pero de los que no se facilita la superficie afectada.

Sobre lo que pasó en los incendios en la provincia de León durante el verano aseguró como marco general que influyó en ello “la ola de calor más intensa en agosto desde que hay registros en España; numerosos días consecutivos con Índice de Riesgo de incendio forestal extremo; humedades relativas mínimas muy bajas durante tiempo prolongado del 5%-20%; ausencia prologada de precipitaciones; condiciones atmosféricas de gran inestabilidad con comportamientos convectivos y pirocúmulos; inversiones térmicas con acumulación de humos que ha impedido vuelos; tormentas secas derivando en incendios por rayos y rayos latentes; y vientos intensos hasta entre 65-90 km/h en zonas de incendio y gran variabilidad”.

Y esto fue especialmente singular en la provincia leonesa, “Las condiciones meteorológicas anteriormente expuestas han sido especialmente duras en la provincia de León”. “La meteorología extraordinaria en agosto (ola de calor, sequedad extrema de combustible, tormentas con rayos) y a la alta incidencia de rayos en León (17 incendios de esta causa en agosto, el 22,4 % de sus incendios del mes), se le une la alta incidencia de causas intencionadas”, aseguró. Según sus cifras los incendios intencionados en León suponen el 64% en junio–octubre frente a 31% en el resto de Castilla y León.

“En el periodo junio–octubre, León concentra más de un tercio de todos los incendios intencionados de Castilla y León (35,8 %), lo que evidencia una problemática específica y persistente en la provincia, que obliga al Operativo a mantener un nivel de activación elevado, independientemente de la meteorología puntual”, ha incidido.

El otro gran factor de la oleada negra de tres semanas ha sido la simultaneidad de incendios forestales, con el pico de 24 incendios activos a la vez registrados el 28 de agosto de 2025. En términos estadísticos desgranó que si habitualmente hay en la provincia leonesa tres incendios activos en junio y julio en agosto fueron 15 de media por día. Esto se prolongó en septiembre, con una media de 11 incendios activos/día.

Por ello concluye que en la provincia de León hubo “una situación claramente extrema” originada por “muchos incendios a la vez”, “con causas muy desfavorables (intencionalidad y rayos)” y “duraciones anormalmente largas”.

De los 43 incendios de nivel 2 registrados en Castilla y León en el 2025, 19 se localizan en León, es decir, casi el 44%. Y esto llevó, según el consejero “a concentrar una gran parte de los medios de extinción, tanto autonómicos como de otras administraciones, llegando a operar 92 medios aéreos en la provincia, más de 1.500 profesionales y más de 500 medios materiales terrestres”.

Recuperación y futuro

Según el consejero de Medio Ambiente, la Junta de Castilla y León activó un plan de recuperación integral tras los incendios on el objetivo de restaurar los daños personales, materiales, económicos y ecológicos que ha cifrado en un presupuesto inicial de 114 millones de euros, de los que asegura ya están comprometidos 85,5 millones de euros. En ellos se incluye la recuperación del Patrimonio Mundial de Las Médulas en El Bierzo es de 3,62 millones de euros.

Pese al horizonte de elecciones en marzo de 2015 el consejero Suárez-Quiñones ha detallado el plan 2026-2028 de gestión antiincendios, incluyendo las promesas de tener un operativo todo el año y que dependa de empresas públicas y no privadas como sucede hasta ahora. Para el 2026 aseguró que la dotación total será de 169,63 millones, incluyendo una subvención al Consejo Comarcal de El Bierzo para sus 5 cuadrillas que son 2,63.

Incendios que “serán estudiados”

La oposición en pleno reprochó a Suárez-Quiñones la gestión de los incendios, en distintas gradaciones desde las críticas comedidas de Vox a las palabras más duras de los procuradores leoneses Nuria Rubio, por el PSOE, y Pablo Fernández, por Unidas Podemos. Ambos coincidieron, junto a una pregunta posterior de Francisco Igea, en pedir explicaciones de por qué se dijo que los dos voluntarios fallecidos en el incendio del sur de León formaban parte del operativo y luego se desmintió. El consejero ha achacado la confusión a que una persona ofreció maquinaria y fue voluntario asignado a una tarea, achacando la confusión del momento a haberlo atribuido inicialmente a órdenes del operativo.

Fernández lanzó además al aire una cuestión, si Vox apoyará un futuro gobierno del PP tras las elecciones de marzo si Suárez-Quiñones sigue de consejero, que tampoco obtuvo respuesta.

Rubio reprochó al consejero no haber cumplido en su tardía comparecencia con su obligación de hablar con rigor, respeto y verdad sino con la altanería, la falta arrepentimiento y de empatía con las víctimas “a la que nos tiene acostumbrados” calificando de “nefasta” la gestión realizada por la Junta durante una tragedia sin precedentes.

El consejero señaló al finalizar su comparecencia que “los incendios de León se estudiarán”, insistiendo en su versión de excepcionalidad para la situación vivida en León.