León celebró hace 150 años el gran escaparate de su progreso con la Exposición Regional Leonesa

El convento de San Marcos se convirtió hace hoy exactamente 150 años en un escaparate del progreso y el talento de León y todo su entorno. El 20 de octubre de 1876 abrió sus puertas la Exposición Regional Leonesa, una ambiciosa iniciativa que aspiraba a impulsar las letras, las ciencias y las artes, y que terminó convirtiéndose en uno de los grandes acontecimientos económicos y culturales de la ciudad durante el siglo XIX.

Organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País de León, la muestra transformó durante casi un mes las dependencias del actual Parador de San Marcos en un espacio dedicado a exhibir productos, conocimientos e innovaciones. El certamen permaneció abierto hasta el 13 de noviembre y reunió a más de 800 expositores, con miles de objetos distribuidos por las distintas plantas del claustro y las estancias próximas. Las cifras de visitantes varían según las fuentes consultadas, que sitúan la asistencia entre más de 18.000 y alrededor de 46.000 visitas, según resaltó en su día el profesor, historiador y divulgador Ricardo Chao.

La exposición nació en una época en la que Europa y España vivían una auténtica fiebre por este tipo de acontecimientos. El precedente más influyente había sido la Gran Exposición de Londres de 1851, considerada la primera exposición universal, cuyo ejemplo se extendió después a numerosas ciudades. En España, las muestras agrícolas, industriales y artísticas comenzaron a proliferar desde mediados del siglo XIX, y León se sumó a aquella corriente en 1876 con un proyecto que aspiraba a situar a la provincia en el mapa del desarrollo económico y cultural.

Como resaltó Chao, la iniciativa partió de Máximo Alonso de Prado, secretario de la Sociedad Económica, quien planteó la idea el 4 de febrero de aquel año. La propuesta fue acogida con entusiasmo y encontró en Juan Puyol y Marín, secretario general de la entidad, a uno de sus principales impulsores, junto al presidente, Vicente Díez Canseco. Según recogió el historiador Policarpo Mingote y Tarazona, Puyol desempeñó un papel fundamental para sumar apoyos de la Diputación, distintos ayuntamientos, el Ministerio de Fomento e incluso del rey Alfonso XII.

Casi 90.000 reales de coste

La organización preparó un reglamento, publicado en marzo, con las condiciones de participación y los premios previstos, consistentes en medallas y diplomas. También coordinó la recepción de los artículos entre mediados de septiembre y mediados de octubre. El presupuesto ascendió a 89.401 reales, una inversión considerable para una iniciativa que buscaba exhibir las capacidades productivas de León y fomentar la actividad económica a través del reconocimiento público de sus mejores propuestas.

Pese a la denominación de regional, el certamen no se limitó finalmente a las provincias más próximas. La convocatoria miraba inicialmente a territorios vecinos como Oviedo, Lugo, Zamora, Palencia, Valladolid y Santander, pero la participación se amplió hasta alcanzar un total de 29 provincias. La respuesta confirmó el alcance que había adquirido la iniciativa y convirtió San Marcos en un punto de encuentro de productos y propuestas procedentes de diferentes lugares de España.

Agricultura, industria y artes tuvieron así su escaparate en una ciudad que entonces apenas superaba los 10.000 habitantes. La magnitud de la convocatoria explica por qué la exposición fue recordada como un éxito y como una muestra de las aspiraciones de modernización de la sociedad leonesa durante la Restauración. Además de los objetos exhibidos, el certamen simbolizó la voluntad de conectar la economía local con las nuevas corrientes de innovación y conocimiento que recorrían el país.

El archivo de Fundos

Un siglo y medio después, aquel acontecimiento vuelve a la actualidad gracias a los fondos documentales y materiales conservados. La Fundación Fundos mantiene en su Archivo Histórico piezas relacionadas con la exposición, algunas de las cuales forman parte de la muestra temporal 'Gaudí y la Ciudad Moderna', que puede visitarse en el Museo Casa Botines Gaudí hasta el 9 de noviembre de 2026.

La efeméride permite recuperar una iniciativa que convirtió durante unas semanas el antiguo convento de San Marcos en una gran exposición del conocimiento y la producción de su tiempo. En una León muy distinta de la actual, la convocatoria de 1876 fue una apuesta por mostrar lo que la sociedad era capaz de crear y por hacer de la cultura, la ciencia y la actividad económica motores de desarrollo, un desarrollo que terminó llegando y moldeando épocas de más crecimiento y esplendor para la provincia.