El movimiento antinuclear de 1975 forja un banco de memoria audiovisual en Valencia de Don Juan

Rodaje del proyecto 'Coyanza-1975, Democracia Nuclear', sobre las movilizaciones antinucleares surgidas en su día en el sur de la provincia de León. / Peio García / ICAL

D. Álvarez / ICAL

El Jardín de los Patos de la localidad leonesa de Valencia de Don Juan acogió este sábado un set de rodaje con el que los responsables del documental 'Coyanza-1975, Democracia Nuclear' y el Ayuntamiento pretenden crear un banco de memoria histórica audiovisual sobre el movimiento antinuclear surgido en 1975 en el sur de la provincia de León. Un total de ocho personas quisieron colocarse ante las cámaras para transmitir su testimonio sobre lo sucedido en los meses de mayo y junio de ese año, tras conocerse la intención por parte del régimen franquista de construir una central nuclear a pocos kilómetros de la localidad.

Entre los testimonios recogidos, el director del documental, el periodista coyantino Pedro Lechuga, destacó el de una persona que este sábado acudió desde León y que en 1975 participó en una de las manifestaciones que tuvo lugar en la capital para protestar contra la instalación de la central y que fue detenido a raíz de esas marchas reivindicativas.

También pasó por el set de rodaje el alcalde de la época, José María Alonso, una de las figuras relevantes en las movilizaciones. Aunque estaba “puesto a dedo por el régimen”, Lechuga subraya que Alonso “se puso del lado del pueblo para sorpresa del gobernador civil”. El entonces regidor llegó a ceder locales del Ayuntamiento para las reuniones clandestinas en las que se gestaban las protestas y convenció a más de 30 alcaldes del sur de la provincia para sumarse al rechazo a la central. Algunos de los asistentes incluso se acercaron provistos de antiguas fotografías y documentos oficiales que pasarán a ampliar los fondos documentales del proyecto.

En ese sentido, el documental pretende “rescatar del olvido” este hecho histórico desde la perspectiva “humana y social” de aquellos que protagonizaron los incidentes. “Toda la gente reconoce que es algo que no olvidan pero se sienten menos orgullosos de lo que deberían”, lamentó Lechuga, que recordó que las manifestaciones en León organizadas en aquel momento fueron las primeras en las calles de la capital provincial desde el final de la Guerra Civil. “Había miedo pero se impuso el futuro de la provincia”, explicó.

Por su parte, el alcalde de Valencia de Don Juan, Juan Pablo Regadera, subrayó que las personas mayores del municipio son “historia viva, memoria de nuestro pasado”. “Su testimonio es la esencia de las vivencias de épocas pasadas y guardarlo para la posteridad contado y explicado por ellos mismos es la manera más hermosa de honrarlos y recordar de dónde venimos y quiénes somos”, señaló el regidor.

Protagonistas de la represión

El movimiento antinuclear en Valencia de Don Juan y en el sur de la provincia de León arrancó el 2 de mayo de 1975, cuando se conoció que el Gobierno franquista tenía previsto construir una central nuclear a poca distancia del núcleo urbano de Valencia de Don Juan, en unos terrenos a los que las autoridades del régimen se referían como “zona desértica”.

Las protestas se organizaron en torno a reuniones clandestinas y ocasionaron una importante persecución policial, que se llegó a traducir en amenazas de órdenes de destierro. Con posturas cada vez más enconadas, el centro de León fue escenario de dos manifestaciones, una de la cuales acabó con graves altercados y un importante número de heridos y detenidos.

Entre los impulsores de esta represión destacan figuras como la del inspector Escobar, jefe de la Brigada Político-Social de León y un “hombre muy severo y férreo” que fue mano derecha de Melitón Manzanas o el gobernador civil de la época, Francisco Laína, cuya “intransigencia” le privó de “escuchar el clamor popular” en contra de la central.

Un proyecto con tres cabezas

El rodaje de hoy es una de las tres patas en las que se sustenta el proyecto 'Coyanza-1975, Democracia Nuclear', en el que colabora el Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación. Por un lado, las grabaciones darán vida a un banco de memoria histórica audiovisual, que podrá consultarse a través de internet, y que el equipo quiere extender a otros municipios del entorno, incluso a la capital.

Además, algunas de esas grabaciones formarán parte del documental que el equipo rueda desde hace dos meses. Con el rodaje a punto de finalizar, los responsables del proyecto prevén presentar la pieza a festivales de toda España antes de presentarlo oficialmente en la primavera del año próximo. A partir de entonces, Lechuga confía en llegar a acuerdos con plataformas de 'streaming' a nivel nacional para difundir esta historia en toda España.

La última pata del proyecto es una exposición itinerante sobre esta “batalla desigual contra el régimen franquista”. “Contaremos con los testimonios de muchos de los protagonistas de esta gesta, en la que los leoneses nos rebelamos contra una imposición proveniente del Gobierno central”, señala Lechuga.

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