Declarado nivel 2 el incendio de Pradela por amenazar el pueblo de Cela mientras los de Congosto y Picos siguen activos

Incendio en Cela, en el municipio de Villafranca del Bierzo

Redacción ILEÓN / EFE

27 de junio de 2026 12:16 h

La situación de los incendios forestales en El Bierzo se ha complicado en las últimas horas tras la importante reproducción registrada en el incendio de Pradela (municipio de Trabadelo), que ha obligado a elevar su nivel de gravedad hasta Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2) ante una amenaza seria a poblaciones, que exija medidas de socorro de la población o protección de bienes.

Así lo ha informado la Consejería de Medio Ambiente y Energía en sus redes sociales, en un giro significativo de la evolución del fuego, que esta mañana se había dado por estabilizado por una notable mejoría, bajando del Índice de Gravedad Potencial 1, igual que los fuegos de Vega de Valcarce y San Vicente, que esos sí siguen estabilizados.

Sin embargo, la reproducción de varios focos durante las últimas horas ha provocado un nuevo empeoramiento que vuelve a situar el incendio entre los más preocupantes de la provincia, con peligro para poblaciones colindantes. De hecho, fuentes de Protección Civil han indicado a EFE que se estudia la posibilidad de desalojar Cela, una pedanía de Villafranca que se ha visto cercada por el fuego.

Tras la activación del Cecopi, el mando coordinador de emergencias, se ha decidido confinar a los diez vecinos de la localidad de Cela, aunque, señala el Gobierno de Castilla y León, “en estos momentos, no existe peligro para la población después de haber trabajado con fuego técnico”. El riesgo se ha superado y actualmente está trabajando en la zona tres cuadrillas de tierra, dos autobombas y tres buldócer, dos agentes medioambientales y un técnico (permanecen en las labores nocturnas de extinción 50 personas), explican.

El fuego de Pradela se originó el pasado 24 de junio por el impacto de un rayo, dentro del episodio de tormentas eléctricas que desencadenó numerosos incendios en León, una simultaneidad por la que la Junta a declarar la Situación Operativa 1 en Castilla y León por primera vez en esta campaña de incendios forestales.

La reactivación del incendio ha llegado a poner en jaque a varias poblaciones del entorno de Villafranca del Bierzo, lo que va a obligar a mantener una vigilancia extrema durante toda la noche.

Sábado complicado

La provincia de León afrontaba este sábado una nueva jornada de máxima vigilancia frente a los incendios forestales. Aunque la bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad durante la noche permitieron avanzar en las labores de extinción, la Junta de Castilla y León advertía a primera hora de que el riesgo a nuevos incendios continuaba siendo “alto” y “muy alto” en buena parte del territorio leonés, coincidiendo además con un ligero repunte de las temperaturas durante el día.

La evolución de los incendios por la noche fue favorable. Así lo destacó la propia Consejería de Medio Ambiente a través de su cuenta de X de Naturaleza Castilla y León, desde la que trasladaba que los trabajos nocturnos han permitido mejorar la situación de los fuegos. A primera hora de la mañana ya se habían realizado los relevos de los efectivos que trabajaban en primera línea y el avión de coordinación y reconocimiento comenzó a sobrevolar los incendios, que se concentran principalmente en El Bierzo, para evaluar con detalle el estado de cada suceso antes de planificar el despliegue de los medios aéreos.

A primera hora continuaban activos 13 incendios forestales en la provincia. Los que seguían generando mayor preocupación eran los de San Vicente, Vega de Valcarce, Pradela y Congosto, que amanecieron todavía en Índice de Gravedad Potencial (IGR) 1. A media mañana, la Junta consideró “estabilizados” los de Vega de Valcarce y San Vicente, si bien en un inicio mantenía para ellos el nivel 1. Ya casi a mediodía, la administración autonómica trasladó también por su perfil de X que bajaba a nivel 0 esos dos incendios, los de San Vicente y Vega de Valcarce, y también el de Pradela, que quedaban como estabilizados. Este último incendio, el de Pradela, se volvió a reactivar por la tarde con el calor y las fuertes rachas de viento.

Que un incendio se dé por estabilizado “indica que su perímetro se encuentra asegurado y que no tiene puntos calientes. Sin embargo, sí puede surgir algún punto caliente dentro de la superficie quemada, o alguna vegetación que no ha ardido y que puede hacerlo porque el terreno sigue manteniendo una temperatura elevada. De ahí que se mantenga la vigilancia con agentes medioambientales y alguna autobomba hasta que se pueda tener la seguridad de que se han eliminado y se dé por controlado”, informan desde Medio Ambiente. En esos incendios, “no es extraño ver salir alguna pequeña columna de humo. Seguimos en ellos hasta que se den por controlados”.

El que continúa en nivel 1 todavía es el de Congosto, que es el que más preocupa en estos momentos, “principalmente por la extensión de su perímetro que requiere de más tiempo para asegurarnos que se eliminan todos los puntos calientes”, trasladaron a mediodía desde la Junta. Continúa también la Situación Operativa 1 en toda Castilla y León declarada por la Junta desde la noche de San Juan, después de que una tormenta provocara una oleada de incendios casi simultáneos y prácticamente todos ellos en la comarca berciana.

“El intenso trabajo realizado por los 520 profesionales”, de la Junta y mayoritariamente del Gobierno, “que estuvieron trabajando durante el día de ayer, más la continuidad de sus relevos nocturnos, ayudados por un incremento de la humedad relativa, han permitido mejorar notablemente la situación general”, valoran desde la administración autonómica.

Además de estos cuatro grandes fuegos que van mejorando, había activos otros nueve incendios sin riesgo para personas o bienes: en Tabuyo del Monte, en Villafranca del Bierzo, en Valtuille de Arriba, en Tejedo de Ancares, en Burbia, en Villarbón, en Ribota de Sajambre en pleno Parque Nacional de Picos de Europa e inaccesible por tierra, en Valdearcos y en Villoria de Órbigo. A ellos se sumaban otros cuatro incendios estabilizados, también en la provincia de León: uno en Valdepiélago, otro en Torneros de Jamz, otro en Paradasolana y el último en Espinareda de Vega. Tres más amanecían controlados: el de Cabañas de la Dornilla, el de Tabuyo del Monte y el de Torneros de la Valdería.

A última hora de la tarde seguía en nivel 1 el incendio de Congosto; y activos los de Pradela, Tejedo de Ancares, Burbia y Ribota de Sajambre, en Picos de Europa; se consideran estabilizados los de San Vicente, Vega de Valcarce y Paradasolana; el de Valdepielago está “controlado”; y, el resto, se dan ya por extinguidos. El de Pradela se desmangó y acabó en nivel 2 por su cercanía y amenaza al pueblo de Cela.

Bomberos forestales cambiando de turno a primera hora de este sábado en Candín.

Durante este sábado se efectuó también el relevo de parte de los efectivos desplazados desde otras provincias para reforzar el operativo leonés. Se incorporaron nuevos convoyes procedentes de Salamanca, Valladolid, Burgos, Zamora y Palencia, para trabajar junto a los medios aéreos, la maquinaria pesada y las brigadas terrestres para consolidar los perímetros ya asegurados y evitar reactivaciones.

Uno de los principales objetivos de la jornada era eliminar los puntos calientes que todavía permanecen activos, una tarea que se prolongará durante la noche. Los técnicos recuerdan que los rayos latentes pueden provocar nuevas reproducciones del fuego hasta 48 horas después de su impacto, por lo que la vigilancia sigue siendo especialmente intensa en las zonas afectadas por las tormentas de la noche de San Juan.

*Esta noticia irá modificándose a lo largo del día a medida que se conozcan los cambios en la evolución y extinción de los incendios.

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