El compromiso de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) de atender las demandas de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo de León y Zamora ha hecho levantar el encierro que alrededor de treinta comuneros mantenían desde la mañana de este lunes en la sede del organismo de cuenca en Valladolid. La protesta tiene como origen la postura contraria de los agricultores ante la intención del cobro de los sobrecostes eléctricos resultante de tener que elevar el agua para que llegue a las fincas, así como de lo que consideran como mala gestión del agua de la administración hidráulica.
Fue en torno a las 18.30 horas del propio lunes cuando se levantó la medida presión adoptada por la mañana por los comuneros, según informó a través de sus redes sociales el sindicato agrario Asaja. La primera reunión negociadora entre las partes será ya este miércoles.
Los encerrados contaban con el respaldo de otras 350 personas llegadas a Valladolid en siete autobuses y que se concentraron este lunes a las puertas de la sede de CHD.
El secretario de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) en la provincia de León, Juan Antonio Rodríguez, señaló en declaraciones recogidas por la Agencia EFE que la zona del Páramo en un primer momento se iba a regar con el agua del proyectado pantano de Omaña, aunque finalmente se decidió realizar el salto de Villalobar, lo que se conoce como el Canal Bajo de Payuelos para llevar el agua hasta las fincas.
Se trata de una solución técnica que conllevaba una serie de sobrecostes energéticos que el Gobierno decidió asumir en un acuerdo firmado en 1995, por los que la CHD se encargaría de ellos “abonando los agricultores el coste eléctrico que hubiéramos tenido si se hubiera construido el pantano por el que apostábamos”, ha explicado Rodríguez.
Los comuneros también se quejan de que en 2022 se generaron unos gastos en la estación elevadora de Villalobar superiores a los 12 millones de euros, frente a cifras cercanas a los 2 millones en 2021 y 2023, un desfase que los agricultores sólo se explican por una mala gestión que ahora se pretende trasladar a los regantes.