OBITUARIO
El luchador incansable
Fernando Pérez Soto.— El exjugador del desaparecido Elosua León Urbano González Escapa, fallecido este sábado, quien mantuvo su incansable lucha tras ser diagnosticado de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) en 2022 y peleó por la dignificación y los derechos de otras personas que pasan por la misma situación, dejará su legado en el palacio municipal de deportes donde vivió tantas tardes de éxito.
Formado en la cantera del Colegio Leonés, donde se modela buena parte del talento baloncestístico en su ciudad natal, pronto engrosó la nómina del primer equipo, que vivía una de sus épocas doradas militando en el camino a la liga ACB, que acabaría conquistando e incluso disputar competición europea.
Pese a su indiscutible talento en la posición de base y de escolta, una lesión cortó su progresión, sin llegar a disfrutar de la elite con su equipo de siempre, y finalmente buscó continuar su carrera en otras categorías en La Coruña, Salamanca o en la que fue su segunda tierra deportiva, Ponferrada, donde concluiría su etapa en el mundo de la canasta.
Su carácter incansable, como también lo era en la pista, le llevó a emprender diferentes proyectos profesionales y vitales, convirtiéndose en empresario del sector de la miel, pero también compatibilizando esa tarea con la de bombero en el Aeropuerto de La Virgen del Camino.
Una vez que el cruel destino de la enfermedad se cruzó en su camino, todo cambió de manera radical y, además de pelear como nadie contra la ELA, encabezó, junto a otras personas y aprovechando su perfil social, una batalla reclamando el cumplimiento de una Ley que amparara, sobre todo con una dotación económica, a los enfermos de una dolencia para la que aún no hay tratamiento.
Los últimos años, a pesar de su progresivo deterioro físico, no ha dudado en participar en cuantos actos e iniciativas se le han presentado para dar visibilidad a esta demanda que contaba con el respaldo de todos los grupos políticos en el Congreso.
En febrero del pasado año, coincidiendo con el partido entre las selecciones de España y Bélgica, la Federación Española de Baloncesto le homenajeaba con su presidenta Elisa Aguilar y poco tiempo después, en mayo, el Ayuntamiento de León aprobaba, por unanimidad, poner su nombre al palacio municipal de deportes.