La Junta de Castilla y León y los Ayuntamientos de León y San Andrés del Rabanedo han firmado este jueves la puesta en marcha del Plan Regional del Camino de la Raya, una actuación urbanística entre los dos municipios que afectará a 60 hectáreas en un espacio comprendido entre Trobajo del Camino, Armunia y Oteruelo. El consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones y los alcaldes de León, José Antonio Diez, y la de San Andrés, Ana Fernández Caurel, han presentado la puesta en marcha del proyecto.
El objetivo es unificar la zona ante la descoordinación urbanística de los dos municipios y dar respuesta a las nuevas necesidades industriales, residenciales y de movilidad del área metropolitana de León.
El plan busca crear también un polo industrial estratégico que permita conectar y vertebrar las zonas industriales ya consolidadas. En este sentido, se plantea integrar el Parque Tecnológico de León y su futura ampliación con las instalaciones industriales existentes en Trobajo del Camino, ordenando el vacío territorial entre ambos enclaves y reorganizando los sectores de suelo urbanizable incluidos en el ámbito.
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la creación de una nueva estructura viaria estructurante norte-sur, destinada a reorganizar la movilidad y a desviar el tráfico pesado que actualmente circula por la Avenida Párroco Pablo Díez, coincidente con el Camino de Santiago. El tráfico industrial pasaría a canalizarse hacia la N-120, mejorando la seguridad vial, la funcionalidad del tráfico y la calidad urbana, además de proteger un itinerario patrimonial de primer orden.
El documento contempla también la revisión de la conexión viaria este-oeste en el término municipal de León, así como la actualización de los usos y parámetros urbanísticos para adaptarlos a la realidad socioeconómica actual y favorecer un desarrollo equilibrado, generando además bolsas de suelo residencial. En este proceso se presta especial atención a la integración de elementos territoriales y patrimoniales como la presa del Bernesga, la antigua calzada romana Legio VII–Asturica Augusta y el propio Camino de Santiago, que se incorporarán al nuevo modelo urbano mediante espacios libres y zonas verdes.
El Plan Regional del Camino de la Raya se configura legalmente como una actuación de interés regional, con una duración inicial de cuatro años prorrogable por años hasta finalizar el desarrollo. Con su impulso, la Junta y los ayuntamientos implicados defienden una planificación territorial estratégica y coordinada, llamada a marcar el desarrollo futuro del área metropolitana de León.