La Junta aprueba un proyecto francés de biogás que el Ayuntamiento de La Antigua sitúa sobre una vía romana

La Junta de Castilla y León da el visto bueno ambiental a una planta de producción de biometano en el municipio de La Antigua, en León. El proyecto, promovido por una empresa francesa, atraviesa una vía romana y ya cuenta con múltiples alegaciones de juntas vecinales cercanas, el propio Ayuntamiento y Ecologistas en Acción. A pesar de ello, el Bocyl de este martes 7 de abril publica la aprobación del informe ambiental de esta planta.

El proyecto promovido por Aratel Energía Renovable S.L, una de las muchas filiales de la compañía Vinci SA de capital francés, consiste en el procesamiento de 60.000 toneladas al año de residuos orgánicos de procedencia ganadera como agroalimentarios, a través de su combustión. El objetivo es producir 4.152.590,40 normometros cúbicos al año de biometano.

Para ello, se construirá un complejo en una superficie de 39.300 metros cúbicos en este municipio al sur de la provincia de León. Existirá una planta de pretratamiento, otra de 'gestión del digerido' y otras dos dedicadas a la producción de biogás y biometano. Se ubicará a dos kilómetros de los pueblos más cercanos: Grajal de la Ribera y Ribera de la Polvorosa.

Afecta a un yacimiento romano y a especies en peligro de extinción

Una parte de este proyecto, en el sector sur, se proyecta sobre el yacimiento arqueológico denominado Vía Clunia-Astúrica, según un informe emitido por el Ayuntamiento de La Antigua. A pesar de ello, la Junta opta por darle el visto bueno ambiental al proyecto, aplicando medidas de protección como un control arqueológico constante y una mayor vigilancia en este sentido en las zonas más cercanas a los restos.

Este es uno de los motivos por los que el Ayuntamiento de La Antigua ha presentado alegaciones contra la planta de biogás, a las que se han sumado las juntas vecinales de Grajal de la Ribera, Cazanuecos, Audanzas del Valle, La Antigua y Ribera de la Polvorosa. También Ecologistas en Acción denunciaba que la planta inclumplía la Ley de Transparencia y convocó protestas en su contra. La empresa Embutidos Palazuelo S.L. y varios ciudadanos a título individual se han sumado a las alegaciones.

Además del yacimiento romano, las críticas se centran en el impacto ambiental directo para los ciudadanos, generando olores y ruidos, además de daños a la fauna a especies de aves como el Sisón Común, catalogada en 2020 como especie en peligro de extinción. Respecto a esta especie, el proyecto afirma que las obras de construcción de la planta de biogás se iniciarán antes del 1 de abril (aunque no especifica de qué año) o, si no, se pospondrán hasta el 1 de agosto para no afectar negativamente a la reproducción de la especie.

Desacuerdo por el uso del agua

Otro de los motivos de choque entre la empresa, vecinos y ecologistas es el uso del agua. El proyecto tiene un consumo de agua previsto de 3.285 metros cúbicos al año.

El proyecto inicial de la empresa francesa afirmaba contar con un acuerdo para obtener agua de Grajal de la Ribera, mientras que el Ayuntamiento, en su alegación, asegura que no existe ningún acuerdo al respecto.

Para solucionar esta falta de acuerdo, la resolución y el proyecto establecen un suministro mediante camiones cisterna que abastecerán un consumo de 9 metros cúbicos al día. Por otro lado, la declaración de impacto ambiental especifica que, en caso de que finamente fuese necesaria la captación de aguas superficiales o subterráneas, el promotor debe obtener la autorización correspondiente a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).

Respecto a los olores y ruidos frecuentes de este tipo de proyectos, los vecinos también alegaron al respecto. Por su parte, la empresa argumenta que la distancia de más de 2 kilómetros del núcleo de población más cercano, atenuará el ruido y el mal olor. Por otro lado, la compañía defiende que la planta se abastecerá en un 30% de subproductos animales, reduciendo el mal olor. La Junta impone al respecto un estudio olfatométrico durante el primer año de funcionamiento de la planta, así como restricciones en días de viento y una unidad de desodorización en el proyecto.