Empeora un incendio forestal desatado la noche del domingo en Guímara, que alcanza un nivel medio de riesgo
La provincia de León comienza una nueva semana del mes de julio con cuatro incendios activos, dos de ellos en un riesgo medio de peligrosidad, el foco en Caboalles de Arriba y un incendio destado la noche del domingo en Guímara. Además, el incendio que llegó al nivel más alto de riesgo en Navatejera, debido a su cercanía a la población, amanece el lunes 13 de julio estabilizado.
Cerca de las 23 horas del domingo, surgió un nuevo incendio forestal en Guímara, del municipio de Peranzanes. Se desconocen las causas que han podido provocarlo y las llamas se encuentran muy cercanas a las localidades de Guímara y Chano. Por este motivo, sobre las 9 horas del lunes, la Junta de Castilla y León lo ha elevado a un nivel 1 de riesgo debido a la previsión de que tarden más de 12 horas en estabilizarlo.
El incendio de Caboalles de Arriba sigue activo y en nivel 1 de peligrosidad, en el que permanece desde el 10 de julio. Aunque los efectivos de extinción se encuentran rematando el trabajo, la Junta de Castilla y León estima que todavía debe permanecer en este nivel de riesgo después de haberse desatado el pasado martes 7 de julio tras una caída de rayos.
Otros incendios activos
Sobre las 10 horas del lunes la Junta ha decidido rebajar al nivel más bajo de peligro el incendio de la localidad de Vanidodes, en Magaz de Cepeda, que se originó el pasado sábado 11 de julio y, por ahora, ha quemado 3 hectáreas de matorral, según los datos aportados por la Junta. El fuego se localiza en un pinar de una zona cercana al embalse de Benamarias y la A-6.
Se trata del mismo municipio en el que se originó este mes el incendio de Porqueros, que alcanzó el nivel máximo de peligrosidad y que se dio por extinguido el domingo (sin una estimación oficial de hectáreas afectadas).
Además, se mantiene activo y en el nivel más bajo de peligro el fuego desatado en Canseco, originado el pasado miércoles 8 de julio por la caída de rayos y que alcanzó el nivel 1 de peligrosidad. Desde entonces, el incendio ha ido evolucionando de forma favorable, aunque sigue activo.
Por otro lado, la Junta da por estabilizados los incendios de Navatejera (desatado el domingo en un paraje de huertas muy cercano a la localidad, por lo que llegó al nivel máximo de riesgo y que ha calcinado 20 hectáreas) y el de Ribota de Sajambre, en pleno Parque Nacional de Picos de Europa, que también llegó a nivel 2 de riesgo. Este último se desató el pasado 26 de junio, siendo el que más se está tardando en extinguir de lo que va de temporada de incendios.
Los focos se dan por controlados son los de Remolina (en el municipio de Crémenes, próximo al embalse de Riaño), La Faba (en Vega de Valcarce) y otro surgido la madrugada del lunes en Villanueva de Carrizo, muy cerca del casco urbano de esta localidad.