Alertan de que Adif planea destruir 35.000 traviesas que permitirían reabrir el ramal de tren Astorga-La Bañeza
La empresa pública Adif pretende retirar y destruir 35.000 traviesas ferroviarias en buen estado procedentes de la renovación de la línea convencional entre León y La Granja, en la comarca de El Bierzo, un material que podría reutilizarse para recuperar el ramal de mercancías entre Astorga y La Bañeza. Así lo denuncia la asociación Corredor Oeste, que reclama paralizar cualquier actuación que impida conservar estos elementos y trasladarlos a terrenos ferroviarios de Astorga-San Andrés para su posterior aprovechamiento.
La organización advierte de que la decisión supondría perder una oportunidad para impulsar la actividad industrial y logística en el centro de la provincia, especialmente tras el cierre de la azucarera de La Bañeza. Según sostiene, el proyecto de reapertura del ramal es la principal alternativa planteada para facilitar la implantación de nuevas empresas en la zona.
Corredor Oeste asegura que ha inspeccionado y fotografiado las traviesas retiradas de la línea entre León y Astorga y que una parte de ellas ni siquiera ha cumplido diez años de vida útil, al haber sido fabricadas en 2018 y 2023. En un comunicado de prensa, la asociación considera que desechar estos materiales públicos, en lugar de reutilizarlos, supondría un derroche económico, especialmente cuando existe una propuesta concreta para destinarlos a una infraestructura ferroviaria.
La entidad afirma que, según las respuestas parlamentarias que ha consultado, Adif prevé sustituir la totalidad de los materiales, pero no ha aprobado su traslado ni su almacenamiento para el proyecto de Astorga-La Bañeza. Para evitar su destrucción, propone acopiarlos en Astorga-San Andrés, donde asegura que la empresa ferroviaria dispone de 50.000 metros cuadrados de terreno.
Un proyecto de 25 millones de euros que podría ejecutarse en un año
La asociación defiende que la recuperación del ramal de tren entre sendas ciudades de León presenta ventajas administrativas y económicas porque aprovecharía el trazado ferroviario existente. Según sus estimaciones, la actuación no necesitaría expropiaciones ni un estudio informativo o una evaluación de impacto ambiental, y podría entrar en servicio en aproximadamente un año desde el comienzo de las obras, con una inversión estimada de 25 millones de euros.
Corredor Oeste recuerda además el precedente del ramal ferroviario de Villadangos, en el que Adif reutilizó materiales procedentes de otras líneas. Por ello, considera que la misma solución podría aplicarse en el tramo Astorga-La Bañeza, siempre que se conserven los elementos aprovechables y se tramite el proyecto. La organización sostiene que las propias oficinas de Adif en León podrían desarrollar la actuación, pero denuncia que no han recibido instrucciones desde Madrid para impulsar la iniciativa ni para garantizar la conservación de los materiales.
Siete ayuntamientos y la Diputación respaldan la reapertura
La recuperación del ramal cuenta con el respaldo institucional de los ayuntamientos de La Bañeza, Astorga, Riego de la Vega, Valderrey, Palacios de la Valduerna, Santa María de la Isla y San Justo de la Vega. Los siete municipios han aprobado mociones a favor de la reapertura, al igual que la Diputación de León, que dio luz verde a la propuesta por unanimidad, incluidos los representantes socialistas.
Las instituciones reclamaron al Ministerio de Transportes y a ADIF que recuperasen el tramo para el transporte de mercancías y que reutilizasen los materiales sobrantes de la renovación ferroviaria. Corredor Oeste denuncia que ese consenso está siendo ignorado por el Gobierno central, pese a que el proyecto pretende contribuir a la reindustrialización de una zona especialmente afectada por el cierre de la azucarera.
La asociación advierte de que la falta de conexión ferroviaria puede dificultar la implantación de empresas industriales y logísticas en el entorno de Astorga, incluidas compañías de los sectores civil y militar que, según afirma, han mostrado interés por la zona. También señala que el retraso de la reapertura integral de la línea Astorga-Plasencia, que sitúa en el horizonte de 2050, hace necesario estudiar alternativas que permitan actuar antes para generar actividad económica y empleo.
Ante esta situación, Corredor Oeste exige a Adif y al Ministerio de Transportes que paralicen de inmediato cualquier destrucción de las traviesas y del resto de los materiales aprovechables, así como que los trasladen a Astorga-San Andrés para garantizar su conservación.