La importancia de los eclipses en el pasado y por qué todavía nos maravillan
Hoy los eclipses solares son fenómenos que entendemos. Ante la proximidad del eclipse solar total aquí en España muchas personas están viajando para mirar el espectáculo. Pero ante los eclipses no siempre ha habido la misma reacción. Merece la pena explorar la historia de los eclipses solares y qué pensaban las personas del pasado sobre este fenómeno.
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna, la Tierra, y el Sol están alineados. En el momento de alineación, la Luna aparece para cubrir el Sol, y todos los lugares en la sombra de la Luna experimentan oscuridad como la noche por un rato. Si quieres saber más sobre los diferentes tipos de eclipses, lo explicamos en el artículo La Suerte de España. Para comprenderlo necesitas entender el sistema solar, su movimiento y las reglas sobre la Luna. Ahora tenemos toda esa información pero nuestros antepasados no. Entonces, ¿ellos qué hicieron?
El eclipse solar más antiguo que pensamos que las personas recuerdan es uno ocurrido el 30 de noviembre de 3340 A.C., reflejado en un monumento megalítico en Irlanda. Sin embargo, todavía no estamos enteramente seguros que los símbolos con círculos en las paredes signifiquen un eclipse o algo diferente.
De Irlanda a China, antes de Cristo
La primera civilización de la que tenemos evidencia concreta de que recordaba los datos y eventos de los eclipses es la China antigua en Anyang. En 1200 A.C. escribieron símbolos y información sobre los eclipses en los huesos de bueyes, que se llaman “los huesos oráculos”.
En la cultura de la China antigua, ellos pensaban que un dragón se comió el sol. En un intento por parar el eclipse y que no lo devorara, muchas personas gritaron y tocaron timbales para asustar al dragón mítico. Las notas de China antigua ayudaron con el proceso de calcular otros eclipses del pasado y del futuro, e incluso el descubrimiento de que la Tierra está reduciendo la velocidad de su rotación cada año por 0,0047 segundos.
Los grupos indígenas de las Américas
Cada parte de las Américas tenía pensamientos y tradiciones diferentes sobre los eclipses. Los incas pensaban que los eclipses eran símbolos de rabia de sus dioses. Para resolver esa rabia, ellos practicaron ayunos, rezos y sacrificios.
Los mayas tenían notas con mucho detalle sobre los eclipses, tanto que predijeron el eclipse de julio de 1991. Las personas de Aymara -donde Bolivia, Chile y Perú están ahora- encendieron fuegos encima de colinas con la esperanza de que pudieran mantener la luz y el calor del Sol si no regresara después del eclipse. En todas las situaciones, un eclipse significó algo malo para la agricultura, el clima o la seguridad de la gente en general.
Los griegos antiguos
Las personas de la Grecia antigua tenían muchas interpretaciones diferentes. Los griegos también pensaban que los eclipses solares eran símbolos de rabia de sus dioses. La palabra “eclipse”, de hecho, tiene orígenes que significan “el abandono”, y los griegos antiguos pensaban que el sol estaba abandonando a los humanos totalmente.
La Odisea de Homero menciona un eclipse solar en Ítaca acerca de 1178 A.C.. Pero luego, Aristóteles usó eclipses para demostrar la distancia entre la Luna y el Sol y que la Luna, la Tierra y el Sol son esferas.
En algunas situaciones en África y Grecia, y otras partes del mundo, los eclipses solares eran mensajes para parar guerras y batallas. Un ejemplo es durante una guerra en 585 A.C. entre los lidios y los medos: Cuando el eclipse ocurrió, ellos pararon de luchar y declararon paz.
El valor hoy
Ahora sabemos que los eclipses solares no son presagios malos y que el Sol va a regresar al fin. Muchas personas viajan para verlos y es que ahora los eclipses son eventos divertidos para mirar y reflejar en humanidad, comunidad y espacio. Para las ciudades que tienen lugares de totalidad, el turismo puede ayudar a la economía y la energía de la comunidad. Mientras sabemos la razón de los eclipses solares ahora y los eventos están más orientados al turismo y a la novedad.
Y todavía son muy importantes para los científicos también. Cuando la Luna está enfrente del Sol, ofrece una oportunidad para ver las partes del Sol que normalmente no podemos ver gracias a su luz poderosa. Como resultado, los científicos estudian la corona solar -la parte exterior de la atmósfera del Sol-; vientos solares -viento que proyecta del Sol y afecta todo lo que existe en el sistema solar-; y tormentas solares -eyección de masa coronal del Sol- de una manera natural sin equipos muy complejos.
Todavía no sabemos todo sobre el espacio y nuestro universo. Los eclipses no son algo de lo que tener miedo y ahora podemos disfrutarlos e investigarlos para aprender más sobre nuestro mundo.