León pulveriza un récord histórico: 23 días seguidos de lluvia por primera vez desde el año 1937

Es mucho más que una gris y húmeda sensación: León ha pulverizado, con datos oficiales en la mano, su récord histórico de días consecutivos lloviendo en la ciudad, alcanzando hoy la jornada número 23 seguida con precipitaciones. Una marca jamás superada desde que hace 88 años, es decir, desde 1937, comenzaran a contabilizarse los registros de este tipo de datos meteorológicos.

Así se ha podido certificar teniendo en cuenta los datos recogidos por la estación que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene en la Base Aérea de La Virgen del Camino, que es la que se toma de referencia para la capital leonesa. Allí se ha registrado un récord histórico: 23 días consecutivos -cumple este miércoles 11 de febrero- con precipitaciones. Nunca antes se había encadenado una sucesión tan larga de jornadas con lluvia oficialmente anotada en este observatorio de referencia para León.

Desde el 20 de enero y hasta este 11 de febrero ha llovido todos y cada uno de los días, aunque en algunos casos las cantidades hayan sido mínimas. El recuento ha sido realizado por los divulgadores meteorológicos David Córdoba y Santi Parrado (conocido como Meteo Bedunia) y difundido por la Asociación Meteorológica del Noroeste Peninsular (Noromet). Ambos destacaron en su espacio dedicado al tiempo en Radio León que la serie estuvo a punto de romperse el 24 de enero, cuando apenas se registraron 0,1 milímetros, pero finalmente la precipitación fue suficiente para mantener viva la estadística. El día más lluvioso de la racha fue el 26 de enero, con 15,8 milímetros.

El dato confirma la percepción ciudadana de un invierno especialmente persistente en precipitaciones, las cuales siguen causando crecientes problemas en varios puntos de la provincia, incluso alcanzándose el nivel 2 del activado Plan de Protección Civil de Castilla y León ante el Riesgo de Inundaciones de la Comunidad Autónoma de Castilla y León (Inuncyl), con activación también del Cecopi provincial.

No se trata tanto de un récord en cantidad acumulada como un recuento de su persistente en continuidad, jamás conocida en León. De hecho, enero ya había sido un mes excepcional en este sentido: el pluviómetro recogió lluvia en 26 de los 31 días, superando ampliamente los 23 días con precipitación contabilizados en 1966, que hasta ahora marcaban el precedente más destacado.

Más allá del número de jornadas consecutivas, los acumulados también resultan significativos. Según los datos recogidos por los expertos mencionados, en León capital y su entorno se han recogido en torno a 130 milímetros durante este episodio, acercándose al récord histórico para una racha similar, situado en 160 milímetros.

La explicación que dan a esta situación está en un patrón atmosférico dominado por los denominados 'ríos de humedad', es decir, masas de aire muy húmedas de origen subtropical -en algunos casos procedentes del entorno del Caribe- que han alcanzado la Península Ibérica de forma reiterada. Este invierno, además, las masas de aire subtropical y polar se están desplazando a latitudes más bajas de lo habitual, favoreciendo una circulación continua de borrascas atlánticas que impactan de lleno en el noroeste peninsular y dejan precipitaciones frecuentes y encadenadas.

El episodio no solo se ha traducido en lluvia. El paso constante de borrascas profundas ha venido acompañado de viento, lo que ha intensificado la sensación térmica de frío. Con temperaturas que en muchos momentos se han situado entre los 7 y los 9 grados, la combinación de humedad elevada y rachas sostenidas ha generado un ambiente desapacible más propio de zonas costeras que del interior leonés.

Sin embargo, hay que recordar que en León, aunque los ríos han experimentado crecidas y algunos han llegado a desbordarse, sin consecuencias personales ni graves daños a propiedades por el momento, en la memoria colectiva todavía permanecen avenidas de mayor magnitud en años mucho más recientes.