Mañueco justifica la suficiencia del operativo, achacando a las circunstancias el desastre, y anuncia un plan especial para Las Médulas
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acudió al pleno extraordinario de las Cortes para explicar la gestión del Gobierno autonómico durante los graves incendios que han asolado la Comunidad y especialmente las provincias de León y Zamora durante el mes de agosto. Ha anunciado un plan especial para promover Las Médulas, gravemente arrasadas por el incendio.
En su intervención el presidente autonómico insistió en que el operativo de extinción de incendios forestales actuó “desde el primer momento” y “sin regatear ningún esfuerzo”, pero ha remarcado que se ha producido un “cóctel perverso” de condiciones meteorológicas y “la mano del hombre como origen” en “muchos casos”. Mañueco ha defendido que todo se ha complicado debido a un “cóctel perverso de altas temperaturas, sequedad extrema y fuertes vientos, con tormentas secas capaces de generar auténticos torbellinos de fuego y devastar miles de hectáreas en pocas horas, generando multitud de incendios simultáneos”
En su primera intervención ante el pleno extraordinario de las Cortes de Castilla y León, para analizar su gestión de los incendios de este agosto, Mañueco ha argumentado que estas circunstancias “han dificultado las labores de extinción hasta el límite de lo imposible”. Ha aprovechado para agradecer el trabajo del operativo de extinción de la Junta y a la ayuda recibida de otras Comunidades, del Gobierno de España y desde el extranjero.
Mañueco, ha cifrado en 348 los incendios acontecidos en la Comunidad en apenas 23 días, 72 de ellos “presuntamente intencionados” y otros tantos aún “en investigación”. En León, además de los daños en montes y pueblos, la tragedia alcanzó a espacios de alto valor natural y cultural, como el Parque Natural de Picos de Europa y el enclave de Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad. Ha aportado una cifra total de daños por los incendios en la Comunidad, con 141.000 hectáreas arrasadas hasta el 26 de agosto, con León y Zamora como las provincias más castigadas.
El presidente defendió la capacidad del operativo de la Junta, asegurando que se trata del “mayor que ha tenido nunca Castilla y León”, capaz de sofocar “casi 350 incendios en tres semanas”. Sin embargo, también se excusó en la concatenación de circunstancias meteorológicas extremas, en los incendios simultáneos y en la mano del hombre —con al menos 72 fuegos presuntamente intencionados— para explicar la magnitud de la catástrofe
Medidas concretas para León
En cuanto al patrimonio, el presidente anunció un programa de intervención especial para Las Médulas, con el que se pretende recuperar el Mirador de Orellán, el Aula Arqueológica, la pasarela-mirador Valiñas Norte y el edificio de acceso a las galerías. “El objetivo final es la puesta en marcha de una nueva planificación para integrar en el contexto de El Bierzo y de Castilla y León un nuevo modelo de proyección de Las Médulas tras el incendio”, aseguró, prometiendo que se convertirá en un ejemplo de “regeneración patrimonial y dinamización económica”.