UPL critica la decisión de la Junta de taladrar un ábside románico de la iglesia protegida del Mercado de León

Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha registrado una batería de preguntas en las Cortes autonómicas para pedir explicaciones a la Junta de Castilla y León por la instalación de un dispositivo de monitorización en uno de los ábsides románicos de la iglesia de Nuestra Señora del Mercado de León, una actuación que requirió perforar sillares del templo, protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1973.

La polémica dio un giro después de que, en un primer momento, la propia Junta requiriese al Obispado de León la retirada del aparato instalado en el exterior del templo de la Plaza del Grano. Pocas horas más tarde, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte terminó admitiendo que la intervención había partido de la propia Administración autonómica, responsable precisamente de velar por la conservación del patrimonio.

La Diócesis de León aseguró además que desconocía la actuación y que ni la parroquia ni el Obispado habían promovido o participado en la instalación. En un comunicado precisó que tampoco había tenido “conocimiento detallado del proyecto”, al tiempo que reivindicó su colaboración histórica con las administraciones encargadas de la protección del patrimonio diocesano. Y eso a pesar del largo listado de daños causados en este templo y nunca comunicados a las autoridades, aunque siempre sin sanción alguna de la Junta.

UPL considera especialmente grave que la intervención se ejecutase, según la información conocida hasta ahora, sin comunicación previa ni al propietario del inmueble ni al propio Servicio Territorial de Cultura de León, que se ha visto primero abocado a rectificar y después desdicho por el propio consejero, José Ramón Sola, elegido por Vox. La instalación habría sido impulsada directamente por la Consejería dentro del programa KHN (Knowledge Heritage Network).

Las preguntas

Los leonesistas quieren saber por qué la Junta consideró adecuado colocar el dispositivo precisamente sobre un ábside románico de un inmueble protegido, cuando para fijarlo era necesario perforar la piedra. También preguntan por el daño causado al monumento y por el impacto visual de la instalación.

La formación reclama igualmente una valoración de la Consejería sobre la falta de comunicación previa con la Diócesis de León y con el Servicio Territorial de Cultura. Este último llegó inicialmente a anunciar el envío de un técnico para “evaluar qué pasa, hacer fotos y valorar los hechos”, antes de trascender que la instalación procedía de la propia estructura de la Junta.

Tras la controversia, la Consejería de Cultura anunció que retiraría el dispositivo y buscaría otra ubicación para el sistema de medición. UPL cuestiona ahora que la Administración autonómica haya realizado una actuación de este tipo sobre un bien cuya conservación y protección se encuentran precisamente entre sus competencias.

La iglesia de Nuestra Señora del Mercado, en la querida y tradicional Plaza del Grano, es uno de los principales templos históricos de la ciudad y cuenta con una doble protección patrimonial: además de su declaración como Bien de Interés Cultural, se encuentra vinculada al Camino de Santiago, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

El episodio se suma, además, a anteriores polémicas por intervenciones poco cuidadosas en este templo románico de la Plaza del Grano, donde en otras ocasiones se han instalado diferentes elementos directamente sobre sus fábricas históricas. En esta ocasión, sin embargo, la responsabilidad reconocida de la actuación corresponde a la propia Administración encargada de protegerlas.