Enésima chapuza en la iglesia románica y protegida del Mercado en León, ahora con una antena wifi anclada
Un nuevo 'atentado' patrimonial recae sobre la iglesia románica, catalogada y protegida de Nuestra Señora del Mercado, en la Plaza del Grano de León, con la instalación en los muros de uno de sus ábsides de una aparatosa antena wifi exterior. Una tecnología que, anclada en los delicados sillares del templo, no sólo afea a la vista la estampa de los canecillos o modillones esculturales de la zona sino que daña en sí la piedra del ábside lateral norte.
La situación, que se atribuye una vez más al párroco del Mercado, Manuel Fláker, se sufre a pesar de la doble y máxima protección de la que supuestamente goza una de las iglesias más antiguas y valiosas de la ciudad leonesa, no sólo por ser Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1973 sino por la protección que le confiere el Camino de Santiago que discurre frente a su fachada principal.
Indigna, además, esta chapuza monumental por ser el culmen de una concatenación de polémicas decisiones del cura respecto a la iglesia y también todo su entorno. Sólo en los últimos años ha pasado por casos como la permisividad en el derribo de una fachada protegida de la Casa del Cura situada frente al templo románico; la paralización durante años de las obras para su sustitución; el cierre y uso particular, incluso sin autorización municipal, de toda una vía pública aledaña, la calle Trastámara -que aún continúa inutilizada para el tránsito, desde 2019-; o el hecho de clavar de manera reiterada carteles de propaganda sobre la piedra de las fachadas, lateral y frontal sur sin pedir visto bueno alguno.
Por este último motivo, Patrimonio de la Junta de Castilla y León abrió un expediente pero, una vez más, concluyó sin expedientar ni a la parroquia ni al Obispado de León por los hechos, a pesar de admitir que eran irregulares y dañinos. Lejos de imponer una sanción, la Junta decidió asumir el gasto de 150.000 euros públicos de subvención para la reparación de la fachada previamente claveteada, aduciendo, como se quejaba el propio párroco, que presentaba un mal estado de conservación.
Ahora la instalación de tecnología en el ábside lateral norte -también llamado del Evangelio-, uno de los dos originales que se conservan del templo románico, es la gota que colma el vaso para no pocos vecinos y también expertos en Patrimonio. La estampa visual impacta, al ver clavados en los sillares varios elementos tecnológicos muy llamativos y visibles, justo bajo los hermosos canecillos o modillones que adornan las cornisas de los dos tejados. El conjunto se ve claramente afeado, pero sobre todo nuevamente dañado de manera estructural por la decisión, una vez más, de anclar sobre la piedra antigua este tipo de elementos.
La Junta ya había reclamado, pero sin sanción alguna, a modo de simple 'tirón de orejas', no sólo la retirada de los mencionados grandes carteles de propaganda en lona, sino incluso que se quitaran sendos metacrilatos que el mismo párroco había ubicado en los dos laterales de la puerta principal, con los horarios y otras informaciones de utilidad de la iglesia.
Y mientras todo se repite, continúa a la espera una nueva subvención pública por parte de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, esta vez en la parte de la calle Capilla, en la fachada noroeste, es decir, muy cerca de donde luce ahora la antena wifi sobre la iglesia románica protegida.