El fuego técnico salva el pueblo de Cela del incendio de Pradela, que baja de gravedad después de una noche sin descanso
Esta pasada noche no se durmió en Cela, el pequeño pueblo del municipio de Villafranca del Bierzo. Sus vecinos y medio centenar de bomberos forestales permanecieron atentos al monte y a las llamas del incendio de Pradela (Trabadelo) que los acechaban. El Cecopi, convocado de urgencia a la media noche en León capital, decidió confinarlos a todos en la localidad y hacer fuego técnico para evitar que el incendio arrasase el pueblo, y se consiguió.
Tras una lucha sin descanso, el pueblo amanece rodeado de monte quemado, pero sus casas, sus vecinos y los profesionales de extinción de incendios que se quedaron para ayudarlos, sanos y salvos. Este domingo por la mañana se ha vuelto a reunir el Cecopi que ha decidido rebajar la gravedad del suceso al no verse ya afectada, por el momento, ninguna otra localidad por las llamas. El incendio de Pradela baja así de nivel 2 a nivel 1, después de que en la jornada del sábado se llegara incluso a dar por “estabilizado” a mediodía si bien la tarde fue complicando las labores de extinción, lo volvió a reactivar y rápidamente escaló nuevamente a nivel 1 y en apenas una hora llegó al nivel 2.
Gracias a que el incendio ya no amenaza al pueblo, el Cecopi ha decidido levantar el confinamiento de la localidad. La Junta ha informado pasadas las doce de la mañana de que “ya no existe ninguna población ni infraestructura amenazada” por el incendio de Pradela, aunque todavía persisten algunos puntos calientes que obligan a mantener un amplio dispositivo de extinción durante toda la jornada, que se prevé calurosa y con amenaza de tormentas en zonas de montaña. Sobre el terreno continuarán trabajando este domingo cuatro autobombas, ocho cuadrillas terrestres, tres cuadrillas helitransportadas, dos helicópteros, un helicóptero de coordinación, un avión de carga en tierra, un hidroavión Foca, la Brif de Laza (Ourense), además de tres técnicos y tres agentes medioambientales.
A esta hora, continúa también en nivel 1 el incendio de Congosto, que preocupaba a la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León en la jornada de ayer por la extensión de su perímetro, “que requiere de más tiempo para asegurarnos que se eliminan todos los puntos calientes”.
Continúan activos también los incendios de Tejedo de Ancares, Burbia y Ribota de Sajambre, en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. Se dan por estabilizados los incendios de San Vicente y Vega de Valcarce que llegaron también a nivel 1, y el de Paradasolana.
Sobre los incendios de Congosto, Vega de Valcarce y Paradasolana, el delegado territorial de la Junta en la provincia de León, Eduardo Diego, trasladó que “preocupan” por su extenso perímetro, que concentran muchos medios de extinción, pero que tienen “puntos calientes que pueden provocar reproducciones a lo largo de hoy y motiva que se siga atentos con medios tanto terrestres como aéreos para evitar que esas reproducciones hagan más daño”.
En la web de incendios de la Junta se considera ya extinguido el de Valdepiélago, tras arrasar casi 30 hectáreas de matorral y superficie arbolada en la comarca de La Robla.
La situación que vive estos días la provincia de León, y especialmente la comarca de El Bierzo, tiene su origen en una tormenta la noche de San Juan. Según trasladó entonces la Junta de Castilla y León, alrededor de 400 rayos impactaron en distintos puntos de la provincia y provocaron una oleada de incendios casi simultáneos, especialmente en la comarca berciana. En apenas unas horas llegaron a declararse una veintena de fuegos, entre ellos los de Congosto, Pradela, Vega de Valcarce y San Vicente, que venía de antes, estaba controlado y se reactivó. Todos ellos alcanzaron el Índice de Gravedad Potencial 1 de manera simultánea y obligaron a activar por primera vez este verano la Situación Operativa 1 en toda la Comunidad, que obligó a movilizar medios de extinción de la Junta de otras provincias a León, con la plantilla a medio gas todavía, y a numerosos profesionales antiincendios del Gobierno de España.
Cuatro días después, la mayor parte de aquellos incendios ya han desaparecido del parte oficial de la Junta o se encuentran extinguidos y controlados sin que se hayan aportado datos de la superficie quemada. Pero, todavía, los grandes fuegos originados por aquella tormenta siguen concentrando el esfuerzo del operativo. La noche de este sábado volvió a evidenciar su peligrosidad cuando el incendio de Pradela se reprodujo con fuerza, obligó a elevarlo a nivel 2 y a confinar el pequeño pueblo de Cela. Medio centenar de bomberos forestales trabajó durante horas con fuego técnico para proteger las viviendas y evitar que las llamas alcanzaran la localidad, una intervención que permitió que el domingo amaneciera rodeada de monte calcinado, pero sin daños personales ni materiales.
Al ya no haber incendios de nivel 2 activos en la provincia de León, el Cecopi queda desconvocado y no se volverá a reunir hasta que haya un nuevo aumento de la peligrosidad de algún suceso.
Información en continua actualización.