El arreglo de la carretera de Puente Villarente a Gradefes activa contrato de siete millones y expropiaciones tras ocho años

La esperada reforma integral de la carretera autonómica LE-213 entre Puente Villarente y Casasola de Rueda parece dar dos pasos decisivos con la activación del expediente para las expropiaciones necesarias y la licitación de las obras, que acumulan ya ocho años de retraso en la tramitación administrativa.

La Consejería de Movilidad de la Junta ha publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) la relación final de parcelas afectadas y la convocatoria para el levantamiento de las actas de la ocupación en los municipios de Villasabariego y de Gradefes, un trámite imprescindible para poder iniciar una actuación largamente demandada por su nefasto estado de conservación. En total serán 242 fincas, la mayoría de ellas (180) en Gradefes.

El proyecto detalla que la actuación afecta a un tramo de casi 18 kilómetros de la LE-213, desde el enlace con la carretera nacional N-601 en Puente Villarente hasta el cruce con la LE-5636 en Casasola de Rueda, atravesando o dando servicio a localidades como Villafañe, Palazuelo de Eslonza, Villarmún, Santa Olaja de Eslonza, Mellanzos, Rueda del Almirante y Casasola de Rueda.

Además, el contrato ha sido ya por fin sacado a licitación pública por la Junta, con un importe actualizado de prácticamente 7 millones (6.946.850,10 euros). Se contempla un plazo de ejecución de 30 meses, es decir, dos años y medio de obras desde que se adjudiquen los trabajos. Tras ocho años de espera, el coste se ha multiplicado ya que en 2018 la primera orden de estudio contemplaba exactamente 4,5 millones, que ascendieron a prácticamente 6 millones en 2023, y que ahora vuelve a incrementarse en otro millón más tras prometerse activar en 2025, justo cuando vecinos y el Consistorio de Gradefes anunciaron fuertes protestas por la peligrosidad de la vía.

Una vez más, los árboles

Uno de los aspectos más sensibles de la intervención será la afección al arbolado que acompaña a buena parte del recorrido de la carretera y que constituye una de las imágenes más características de este corredor viario. El proyecto consultado por ILEÓN contempla la eliminación de aquellos ejemplares que resulten estrictamente necesarios para garantizar el ensanche de la plataforma y mejorar la seguridad vial, especialmente en el tramo comprendido entre Casasola de Rueda y Gradefes. Ya hace años, en 2004, hubo sonoras protestas por la desaparición de buena parte de ellos en algunas obras de seguridad acometidas en este mismo trazado.

Entre los nuevos puntos afectados por posibles talas figura una alineación de árboles situada al norte de Casasola de Rueda que aparece catalogada como elemento protegido en las normas urbanísticas. La documentación técnica recoge que la Junta mantuvo conversaciones con el Ayuntamiento para posibilitar la retirada de los ejemplares imprescindibles, argumentando razones de seguridad vial y mejora del trazado, contando además con la correspondiente autorización ambiental. Ecologistas en Acción se viene oponiendo a que estos ejemplares de chopera se talen.

La necesidad de la actuación viene determinada por el deterioro acumulado de una carretera que actualmente dispone de una anchura media de apenas 5,5 metros, con dos carriles estrechos, sin arcenes y con bermas irregulares. El firme presenta numerosos desperfectos, entre ellos baches, pérdida de material, fisuras, agrietamientos y deformaciones, mientras que tanto la señalización como el balizamiento requieren una renovación completa. Aunque el drenaje general funciona adecuadamente, muchas cunetas presentan acumulaciones de sedimentos y vegetación que reducen su eficacia, remarca el proyecto.

Ensanche, variantes en pueblos y reciclaje de neumáticos

Para corregir estas deficiencias, la Junta proyecta una ampliación generalizada de la plataforma hasta alcanzar una sección tipo 6/7, con carriles de tres metros de anchura, arcenes de medio metro y bermas laterales también de medio metro. El ensanche se ejecutará mayoritariamente por uno de los márgenes de la carretera para minimizar afecciones, aunque se prevén transiciones y soluciones específicas en distintos puntos del recorrido. Asimismo, se renovará completamente el firme mediante mezclas bituminosas en caliente, con preferencia por materiales que incorporen polvo de caucho procedente de neumáticos usados.

El proyecto también incluye seis pequeñas variantes que rodeen algunos pueblos, que suman 860 metros de longitud, además de la remodelación de cuatro intersecciones con otras carreteras que se consideran especialmente conflictivas. Así, los accesos a Villarratel y al cementerio de Mellanzos, así como al valle de Valduvieco y al monasterio de San Miguel de Escalada, un monumento histórico protegido con muchas visitas, se resolverán mediante glorietas partidas. Por su parte, los accesos a Rueda del Almirante y a Casasola de Rueda contarán con carriles específicos para los giros a la izquierda.

En las travesías de los pueblos de Puente Villarente, Villafañe, Palazuelo de Eslonza, Villarmún, Santa Olaja de Eslonza y Mellanzos se renovará el firme manteniendo la geometría actual, ya que las aceras han sido objeto de actuaciones recientes. En cambio, en Casasola de Rueda sí se prevé la construcción de un nuevo tramo de acera para reforzar la seguridad peatonal.

Las obras se completarán con la limpieza y mejora de las cunetas, la ampliación de las obras de drenaje transversal, la instalación de nueva señalización horizontal y vertical, barreras de seguridad metálicas y de madera, balizamiento, hitos kilométricos y captafaros, además de la reposición de todos los servicios e infraestructuras afectados por la ejecución de los trabajos.