Trámite de 'impacto ambiental' para que Huevos León amplíe a 450.000 gallinas ponedoras, tantas como la población provincial

Con muchos de los trámites ya avanzados, y pendiente ahora de su definitivo visto bueno ambiental oficial, la empresa Huevos León SL confía en convertir en realidad su tercer proyecto de ampliación de una explotación avícola en el pueblo leonés de Malillos (municipio de Santas Martas). Una ampliación que maneja cifras gigantescas, entre las que destaca que, una vez construida una nueva nave, la macrogranja albergará un total de 450.000 gallinas ponedoras. Se trata de una cifra de aves que coincide que es exactamente igual a la población oficial de toda la provincia de León.

El proyecto se ha dado a conocer con motivo de su trámite ambiental, que se expone públicamente por segunda vez tras la publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) esta primera semana del mes de agosto, y que pilota la nueva Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, ahora en manos de Vox en el cogobierno de pacto con el Partido Popular (PP) en la Junta de Castilla y León.

En concreto, se expone al público la solicitud de modificación sustancial de la autorización ambiental y al estudio de impacto ambiental de una explotación avícola. Y es que las naves de Huevos León en Malillos de los Oteros ya tienen las bendiciones ambientales desde su inicio, hace una década, en 2016, pero ha ido creciendo de manera exponencial. De las 84.000 gallinas iniciales se pasó a 170.000 en el año 2020 y hace apenas año y medio se incrementó la capacidad de la granja a 302.000 ejemplares.

Ahora la apuesta, con la inversión prevista de 1,2 millones de euros, es alcanzar las 450.272 gallinas ponedoras en jaulas. Su propio proyecto, disponible para su consulta pública por un plazo de 30 días hábiles, ofrece datos inmensos, como los 365.222 huevos que cada día se prevé producir en la macrogranja ya ampliada, una cifra que se extrae de los casi 131,5 millones de huevos al año que recoge el amplio documento del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) actualizado a tales dimensiones.

Del mismo documento se extraen otras cifras relevantes. Con la ejecución de la nueva nave que se ha diseñado en Malillos (ahora dispone de cuatro), un nuevo centro de clasificación del producto y un centro de control y vigilancia, las instalaciones crecerán finalmente hasta los 17.000 metros cuadrados dedicados a la producción constante de huevos, dentro de una parcela de 160.000 metros cuadrados en total situada en las inmediaciones de esta pequeña localidad que apenas suma 31 vecinos empadronados.

Tal presencia prevista de ejemplares ponedores lógicamente generará un exponencial crecimiento de los residuos que se produzcan, como se recoge en la EIA. Por ejemplo, la gallinaza, es decir, el estiércol que se cifra que se generará en todo un año, será de 6.504 toneladas. Como se ha venido haciendo hasta ahora, este material se emplearía como abono y fertilizante agrícola bajo una supervisión, con criterios tales como mantener gran parte de esos residuos congelados en las propias instalaciones hasta durante cuatro meses fuera de la época del calendario agrícola local.

También se cuantifican a priori el número de ejemplares de gallina que morirán en las jaulas de las instalaciones, a razón de 27.352 ejemplares cada año, los cuales también habrán de conservarse congelados en grandes arcones para su posterior gestión oficial establecida de eliminación de los cadáveres. Finalmente, el exhaustivo documento incluso evalúa el número de huevos que se romperán durante todo el proceso y que no podrán servir para su consumo, cifrándose en nada menos que 46.017 huevos al año, a una media de casi 128 en cada jornada.

Con tales cifras, de salir adelante todas las autorizaciones necesarias, incluyendo la actual de carácter medioambiental, la nueva macrogranja recrecida de Huevos León podría ser una de las de mayor dimensión de toda la provincia leonesa. Una provincia en la que el sector avícola, y más concretamente el de gallinas ponedoras, conserva un gran impacto. Baste recordar, por ejemplo, otra reciente ampliación impulsada en la localidad de Villabraz por la empresa Cantos Blancos Norte, del grupo Huevos Guillén, para en su caso disponer de 214.500 gallinas camperas, es decir, con algo de terrero para campar y no en jaulas, que obtendrían una producción cada año de 57 millones de huevos. Esta compañía es suministradora de la mayor cadena de supermercado de España, la de Mercadona.

Sin embargo, Huevos León trabaja más en otras áreas del sector, por ejemplo, siendo licitador habitual de contratos de suministros de alimentación para instalaciones públicas como el Aeódromo Militar de León, entre otros.